Michoacán, segundo lugar en violencia de género
MORELIA, Mich., 22 de noviembre de 2013.- En México, la violencia física y sexual que enfrentan las mujeres por parte de su pareja o esposo es considerada grave y muy grave en el 85 por ciento de los casos, pero en Querétaro, Michoacán y San Luis Potosí, la situación es aún peor, pues afecta al 88 por ciento de las mujeres en esa condición, revela el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
En un recuento especial con motivo del Día Internacional de Eliminación de la Violencia contra la Mujer, que se celebrará este lunes 25 de noviembre, el INEGI destaca que en México 63 de cada 100 mujeres de 15 años y más han padecido algún incidente de violencia, ya sea por parte de su pareja o de cualquier otra u otras personas.
Según el instituto, 47 de cada 100 mujeres de 15 años y más que han tenido al menos una relación de pareja o matrimonio o noviazgo, han sido agredidas por su actual o última pareja a lo largo de su relación.
Aun cuando la violencia de género alcanza elevadas proporciones en el país, el instituto revela que ésta se da en mayores proporciones en las mujeres no casadas que llevan vida de pareja que en las casadas, pues el 49.3 por ciento de las primeras han sido violentadas, mientras que sólo el 43.2 por ciento de las casadas han sido víctimas de violencia.
La prevalencia de violencia de pareja más alta es entre las mujeres que trabajan, pues afecta al 52.1 por ciento de todas las mujeres en esta condición. Se estima que 1.2 millones de mujeres actual o anteriormente casadas o unidas enfrentaron violencia física muy grave o extrema y cuya vida estuvo en riesgo.
Según el instituto, el 85 por ciento de las mujeres que enfrentaron violencia física y/o sexual infligida por su pareja, fue violencia grave y muy grave, alcanzando a 5.1 millones de mujeres de 15 años y más, actual o anteriormente unidas.
Por otra parte, el INEGI destaca el grave daño psicológico del maltrato y la violencia de género, pues el 21 por ciento de las mujeres que sufrieron violencia física y/o sexual pensaron en suicidarse (12 por ciento) o lo intentaron (9%); mientras que de las mujeres que solo sufrieron violencia emocional apenas el 2.2 por ciento tuvo ideas o intentos suicidas.