Desempleo al alza
Esta semana el INEGI hizo públicos un conjunto de indicadores que dan cuenta del rumbo que estamos tomando en materia económica y, como lo hemos venido diciendo en las últimas semanas, el destino no parece ser muy halagüeño. La producción y la generación de empleos ha caído significativamente en los últimos meses, a tal grado que ya se sienten claramente repercusiones en la vida de la población.
Por una parte, se dieron a conocer los indicadores que dan cuenta de la actividad industrial en nuestro país. Lamentablemente, en los primeros nueve meses del año, la actividad industrial retrocedió 0.9 por ciento en términos reales en relación con el mismo periodo de 2012, y la principal razón de lo anterior, tiene qué ver con la fuerte contracción que ha tenido la industria de la construcción en el país en los últimos meses. En México se ha dejado de construir, las principales constructoras están en franca quiebra y gran parte de los miles de empleos que esta industria generaba, se han perdido.
El mal andar de nuestra economía mexicana ya tiene repercusiones en uno de los indicadores que preocupan más: el desempleo. El mismo INEGI acaba de informar que, durante el tercer trimestre del presente año, el desempleo registró una tasa de 5.2% de la población económicamente activa, PEA, el mayor nivel en los últimos 24 meses. En otras palabras, esto quiere decir que en México hay 2.7 millones de personas que buscaron empleo durante el periodo de julio a septiembre de este año y, a pesar de ello, no encontraron trabajo. Las tasas más altas de desempleo se registraron en Tamaulipas con 7.7 por ciento; Durango, 7.0 por ciento; Tabasco, 6.5 por ciento; y Baja California con 6.4 por ciento.
Además de lo anterior, el INEGI también midió la tasa de subocupación que refleja el porcentaje de trabajadores de la PEA que, teniendo un empleo, tiene la necesidad económica de trabajar más tiempo pero no lo consigue. En esta condición, se encuentran en nuestro país 4.2 millones de personas. Finalmente, el INEGI informó que, en el mismo periodo, se registraron 29.3 millones de personas que estuvieron laborando en la informalidad; es decir, 6 de cada 10 personas ocupadas en México, lo hicieron sin seguridad social ni salarios fijos y mucho menos con prestaciones laborales.
Si a todo lo anterior le sumamos que día a día, sea el Banco de México o la propia Secretaría de Hacienda tienen que ajustar a la baja la expectativa de crecimiento económico para el presente año (el Banco de México ya la ubicó por primera vez por debajo del punto porcentual), podemos confirmar que las cosas no van bien. México requiere de generación de empleos y éstos no están llegando, en 2013 se generarán menos de medio millón de empleos, cuando en años anteriores se generaban cerca del millón. No podemos ser omisos en advertir que los factores que se están conjuntando actualmente, no son los que necesita el país para mejorar el bienestar de su población.