Michoacán: 78% de sentencias penales son menores a 3 años
MORELIA, Mich., 18 de octubre de 2013.- En Michoacán el 78 por ciento de las sentencias penales tienen una duración menor a tres años y se trata de delitos no violentos reveló el Centro de Análisis de Políticas Públicas México Evalúa A.C.
La entidad se encuentra en la cuarta posición, atrás de Aguascalientes, Baja California y Guanajuato como las demarcaciones en las cuales entre el 70 y 80 por ciento de la población penitenciaria purga condenas menores a tres años.
Lo anterior, se desprende del estudio denominado: La cárcel en México: ¿Para qué́?”, el cual da cuenta de la crisis que enfrenta el sistema penitenciario en el país y los riesgos de que la cárcel sea el medio predominante de sanción y el hecho de que cada año ingresen y egresen en los penales personas que podrían purgan condenas por medios alternativos.
El uso desproporcionado de las penas de cárcel para sancionar delitos no graves y no violentos, así́ como al abuso de la prisión preventiva está generando que en México en promedio existan 6 reos por cada funcionario penitenciario, los casos paradigmáticos de esta desproporción se ubican en Quintana Roo en donde existen 18 internos por cada custodio, situación que en ambos casos resulta insostenible para tener un control efectivo en las prisiones y generar condiciones de reinserción a quienes son excarcelados.
“Hemos creado comunidades que viven en un entorno permanente de violencia, depredación, deterioro de calidad de vida y degradación de la condición humana que muy probablemente generará individuos afectados por la violencia y el crimen. Son ellos, en miles, quienes se reincorporan cada año a nuestra sociedad”, advierte el diagnostico de la asociación civil.
Entre las consecuencias que tiene privilegiar el uso de cárcel para sancionar a delincuentes no violentos es que quienes son castigados por delitos menores purgan condenas en lugares hacinados y son susceptibles de iniciar “carreras” delictivas debido a que se encuentran en contacto con criminales peligrosos, debido a que no existe una correcta clasificación de la población penitenciaria
Asimismo, el estudio señala que en hasta julio pasado de los 242 mil 757 reos que se encuentran en alguna de las cárceles de país el 41 por ciento son casos que no han recibido sentencias.
Se muestra que la cárcel es actualmente la respuesta predominante de nuestros códigos penales: 95 por ciento de los delitos la tienen contemplada como sanción. Solamente en 3.6 por ciento se consideró el uso de sanciones alternativas, como multas y reparación del daño.
En 2011, 96.4 por ciento de las sentencias condenatorias en México establecieron la cárcel como pena. No se hace una diferenciación significativa entre los delitos graves y los no graves por lo que esta situación llega al absurdo de que en algunos estados, las sanciones previstas en los códigos penales sean iguales para un sentenciado por robo sin violencia que por homicidio doloso sin
agravantes.