Mal desarrollo urbano, causante de las inundaciones, reconoce SUMA
MORELIA, Mich., 26 de septiembre de 2013.- La demanda de vivienda, la especulación del suelo urbano, los intereses de los prestadores de servicios que conllevan los asentamientos humanos, la desvalorización de las áreas de recarga de acuíferos, la falta de infraestructura y la precaria planeación urbana, son algunas de las causas del desastre ocasionado por las lluvias en la entidad, reconoció el secretario de Urbanismo y Medio Ambiente, Mauro Ballesteros Figueroa.
Lo que está viviendo el estado y la mayor parte del país, es porque el desarrollo urbano es un tema pendiente, los programas de desarrollo urbano están lejos de aplicarse, los municipios michoacanos que cuentan con ellos ya son obsoletos y un tercio de los ayuntamientos no lo han elaborado, indicó el funcionario.
“De los 113, 77 o 78 tienen su programa, la diferencia no, y de los que los tienen algunos requieren actualización porque tienen 15 y hasta 20 años, no están actualizados y es parte de la problemática que estamos enfrentando en este momento; nos estamos dando cuenta que hay asentamientos humanos sobre los cauces de los ríos, en zonas federales, en zonas que históricamente fueron pantanosas, zonas de humedales en donde los niveles de agua están recuperándose”.
Además,hay un crecimiento excesivo de las áreas urbanas en relación al crecimiento poblacional como en esta capital que, en 1990 tenía una población de alrededor de 700 mil habitantes y ocupaba un extensión de dos mil hectáreas, en el 2010, la población era de 800 mil habitantes pero la superficie de 20 mil hectáreas.
Tal crecimiento territorial se dio con la autorización de fraccionamientos como Villa Magna o Villas del Pedregal al poniente de la ciudad, Misión del Valle o Los Ruiseñores al oriente, Tres Marías al oriente, y Altozano al sur, además de los autorizados en los límites de los municipios conurbados como Tarímbaro, como Metrópolis o Galaxia.
“Hay que reconocer que la especulación del suelo en las ciudades es un fenómeno, aun cuando no es privativo de Michoacán; hace falta cambiar las políticas de desarrollo porque nosotros lo provocamos, las autoridades y la legislación, provocamos que se de esa especulación”.
Otro fenómeno son los asentamientos irregulares, no solo tolerados por las autoridades sino que después de años ceden a la presión de líderes y regularizan la tenencia de la tierra aun en zonas de alto riesgo como el de Presa los Reyes que, después de 10 años de invasión, ya están demandando los títulos de propiedad, o como anteriormente ocurrió en Prados Verdes, Jacarandas o Tres Puentes que se desarrollaron abajo del cauce del río.
Ballesteros Figueroa evadió hacer comentarios al respecto y remitió a preguntarlo a quienes lo autorizaron porque en esta administración se ha rechazado la regularización de predios, incluso el de un programa del gobierno federal apoyado por el Fideicomiso Fondo Nacional de habitaciones Populares (Fonhapo).
Para aliviar la problemática de los miles de familias que viven en zonas de alto riesgo en esta ciudad, el funcionario señaló que son necesarias obras de ingeniería para mejorar y rectificar el cauce del río grande e instalar cárcamos de bombeo y construir un gran colector para resolver el desahogo de las precipitaciones y los volúmenes agua.
“Le quiero poner casos concretos, la parte poniente, surponiente de la ciudad nada más tiene un desahogo (el dren Barajas), en el momento en que se colapsa, todas las colonias se colapsan, es la más vulnerable a estos temas, hay que decirlo para que se tomen los cuidados y las medidas necesarias porque en esa parte se están construyendo un alto número de asentamientos que van a tener complejidad si no tomamos las medidas necesarias”.
Paralelamente, es necesario revalorar las áreas de recarga de acuíferos para que se mantengan como tales, Cerro Punhuato, Parque CIMO (Ciudad Industrial Morelia), Quinceo, La Mintzita y Loma de Santa María, prestadores de servicios ambientales a la ciudad.
Como prueba el Cerro Punhuato: “Que pasaría si no se hubieran acabado los incendios y la reforestación no estuviera, lo que hubiera pasado es que las piedras y tierra estaría inundando la ciudad, sin embargo ha sido una importantísima esponja y ha prestado un servicio ambiental a la ciudad que en esta emporada hay que revalorar el servicio que aporta”.
El funcionario declinó también responder a la pregunta de por qué entonces no descartar definitivamente el libramiento sobre La Loma de Santa María, pero explico que: “En esta parte hay una recarga de acuíferos impresionante, si no tuviéramos toda esta vegetación y si se tuvieran banquetas, calles, etcétera, el agua estaría corriendo,sonservicios ambientales que debemos revalorar, sobre todo porque, en este momento en que está a prueba la capacidad de la ciudad, lo vemos”.
“En esta temporada en que ha habido desgajamiento de cerros, están relacionadosíntimamente con el manejo de los recursos naturales, si hay deforestación y pérdida de vegetación no recargamos los acuíferos, los suelos cambian, se modifican la textura de la humedad y entonces se provocan lamentablemente las grandes desgracias, las hemos tenido en Michoacán que no se nos olvide lo que pasó en Angangueo”, advirtió.