Comandante Flores: morir por el deber?
MORELIA, Mich., 24 de julio de 2012. -Justo cuando el Cabildo de Vista Hermosa se disponía a analizar la posibilidad de pedir a la Federación la instauración de medidas extraordinarias para encarar los embates del crimen organizado, un comando irrumpió en ese municipio de Michoacán que limita con Jalisco, e inició un despiadado tiroteo que dejó como saldo cuatro personas muertas: un jefe policial, dos agentes preventivos y un civil.Era el sábado, poco después de las ocho de la noche. El alcalde Omar Corza encabezaba en palacio municipal una sesión extraordinaria del cuerpo edilicio, cuando empezaron a escucharse las detonaciones. (Ayer, la Procuraduría estatal reveló que fueron percutidos más de dos mil 500 disparos de arma de fuego.)Un informe interno del gobierno de Michoacán refiere que, con base en testimonios diversos, fueron entre 80 y cien las personas que llegaron a Vista Hermosa a bordo de por lo menos 50 camionetas tipo Pick Up y Suburban, la mayoría de ellos con rifles de alto poder a la mano y algunos con los rostros cubiertos con pasamontañas.Los miembros del convoy se dispersaron después, con los vehículos a paso lento, sin prisas. Unos fueron hacia la base de la Policía Federal, ubicada al lado de una gasolinera, otros –la mayoría— hacia la alcaldía y unos más se colocaron en los puntos de acceso a la localidad.Al parecer de manera simultánea, los sicarios abrieron fuego contra las sedes del ayuntamiento, la PF y la gasolinera. En la plaza pública había decenas de personas que cada sábado acostumbran caminar en círculo en ese punto de unión familiar, por las céntricas calles transitaban adolescentes, jóvenes y adultos que suelen pasear en sus vehículos con la música a todo volumen… y en la alcaldía sesionaba el Cabildo.Con la lluvia de plomo encima, el director de Seguridad Pública municipal, José Luis Flores, ordenó a sus subalternos formar dos grupos: uno, para proteger al presidente Corza, a la síndico y a los regidores, y otro para enfrentar al comando, con él a la cabeza. Y fue él, ahí, el único que perdió la vida en medio de la balacera.Al mismo tiempo, según el parte oficial, la otra célula criminal atacaba la sede de la PF, que en ese momento estaba vacía, pues sus comisionados se encontraban en campo. De paso, los sicarios también dispararon en contra de la gasolinera adjunta, principalmente sobre las bombas despachadoras de combustible, tal vez para provocar una explosión e incendio que eventualmente distrajera a los representantes de la ley, de acuerdo con la presunción ministerial.La averiguación previa 168/2012-Tanhuato, que inició el agente del Ministerio Público de ese Distrito Judicial, cuya copia obra en poder de MILENIO Diario, señala que en el momento en que el comando penetraba a Vista Hermosa, el comandante Flores dio aviso al Ejército, la PF Michoacán y las corporaciones policiales vecinas, por lo que el oportuno apoyo de otras corporaciones gubernamentales evitó un daño mayor.Así, en menos de 20 minutos arribaron al lugar de los hechos policías municipales de La Barca, Jalisco, y estatales preventivos de esta última entidad, quienes sin embargo fueron prácticamente ‘venadeados’ ante el desconocimiento que tenían de la topografía del lugar, de acuerdo con la opinión de expertos en estrategias militares.El saldo final de la ofensiva criminal arrojó la muerte del comandante José Luis Flores, los policías jaliscienses J. Jesús Rivera Dueña y Ramón Eduardo Aguilera Colunga, y el civil Saúl Ernesto Mireles Martínez, este últimovecino del estado de Guanajuato, quien conducía un tráiler marca Kenworth, color rojo, 377EK2 del Servicio Público Federal, cuya desgracia fue circular por el fatídico entramado.Al arribo de las tropas militares, los delincuentes huyeron por la carretera Vista Hermosa-Beriseñas, arteria que en sus 30 kilómetros de extensión en su margen derecho, registra gran cantidad de brechas y pasos sobre el río Lerma, para internarse al estado de Jalisco, algunas de las rutas que pudieron utilizar los gatilleros en su huida, consideraron las autoridades investigadoras.Al realizar las primeras inspecciones, la fiscalía michoacana asentó que en las refriegas se dispararon más de dos mil 500 balas, principalmente de fusiles de asalto ASK-47 y AR-15. También encontró dos camionetas de la Policía Municipal de Tanhuato, Michoacán, placas económicas 01-013 y 01-615, que registraban siete y 36 impactos de bala, respectivamente.Otros hallazgos fueron un camión Preterir con caja cerrada, modelo 1998, placas 353EJA, del Servicio Público Federal, con 24 impactos; un automóvil Ford-K, gris, con matrícula JDK 3864 de Jalisco, con 36 impactos de arma de fuego, y una patrulla tipo Pick Up de la Policía Municipal de La Barca, totalmente calcinada.