Libre Expresión…
Perfectible…
“No preguntemos si estamos plenamente de acuerdo, sino tan sólo si marchamos por el mismo camino”… Johan Wolfgang Goethe. (1883 – 1832) Poeta y dramaturgo alemán.
Tras la gran expectativa y polémica que generó el Acuerdo por Michoacán, finalmente se hizo público la semana pasada. De inicio sorprende que tras largo tiempo de análisis, la convocatoria a la firma se haya dado un tanto atropellada, dándole argumentos a los indefinidos perredistas y conclusiones a los mal pensados, en el sentido que la premura llegó desde Los Pinos.
El documento en sí mismo, es un excelente paso. Pocas veces los dueños del poder y los “representantes” de la sociedad encuentran puntos comunes.
Lo lamentable, es que en las “Líneas y Compromisos Estratégicos de Atención Prioritaria”, como los denomina dicho Acuerdo, faltó contundencia. Preponderantemente escasean los cómos, los cuándos… Es un documento carente de especificidad y por lo tanto, ambiguo.
Incluye además algunas metas que en el deber ser mínimo indispensable de un Gobierno, ya tendrían que estar desarrollando, especialmente cuando la crisis apremia como ahora en Michoacán.
Además y como lo anticipé desde el mismo día de su firma, el Acuerdo no incluye a organizaciones sociales y sindicales, mismas que en buena medida, son las que en la búsqueda de satisfacer sus demandas, se manifiestan en contra de todo, bloquean calles y violentan los derechos de terceros. Se antojaba que era un momento propicio para incluirlos, invitarlos a proponer, escucharlos y tal vez lograr con ello, algún compromiso concreto. Pero no, se incluyó prácticamente a los mismos de siempre y ahora esos grupos tienen el pretexto de manifestarse porque fueron excluidos, han encontrado un nuevo motivo para salir a las calles, como ya lo hicieron ayer.
Y sin embargo, es un primer paso que puede perfeccionarse. Ahora, bien vale una nueva convocatoria a enriquecerlo. Buscar un esquema donde puedan participar más ciudadanos, incluso aquellos que no son “grandes” empresarios, politólogos o maestros de la administración pública…
Convocar a que haya propuestas concretas, breves enunciados que incluyan el qué, cómo, cuándo, dónde, quiénes… y que esta vez, obligue a que sean tan claras, que haya manera de medir su éxito o fracaso.
Pese a todo, es un buen momento para hacer prevalecer los puntos comunes, para flexibilizar posiciones y lograr el éxito de la mayoría de los compromisos estratégicos, en una búsqueda de recuperarle al estado, paz, plena gobernabilidad y un abanico de opciones para el desarrollo.
El documento, insisto, es perfectible y puede ser el punto de partida. Ojalá, porque Michoacán se lo merece.
Con la esperanza de que haya una próxima vez… me despido, gracias.