Desde 2011 Fausto tenía padecimiento hepático, según Lydia Cacho
MORELIA, Mich., 25 de julio de 2013.- El gobernador de Michoacán, Fausto Vallejo padecía una enfermedad hepática desde la campaña de 2011, pero por lo extenuante de la temporada electoral pospuso una cirugía, afirma la periodista Lydia Cacho.
En su columna publicada este jueves en el portal de la revista Sin Embargo, la reconocida comunicadora destaco que cuando Fausto Vallejo se lanzó como candidato a la gubernatura de Michoacán ya sufría de una enfermedad hepática y había sido diagnosticado. Sufría ya de inflamación y fibrosis que eventualmente podría llevarlo a una crisis de insuficiencia hepática.
Según una fuente cercana a la familia Vallejo, la cirugía se planeó desde antes de que se lanzara a la campaña, pero debido a lo extenuante que sería la temporada electoral, decidieron posponer la operación.
El 15 de febrero de 2012, tomó protesta y en octubre de ese año su equipo mintió al decir que se había sometido a una cirugía de hernia umbilical, cuando en realidad se le practicó una biopsia hepática por vía laparoscópica.
Luego, este marzo, se hizo otros estudios, dejó sus labores durante 15 días y se tomó la decisión de hacer el trasplante de hígado; mintieron otra vez.
Incluso en el noticiero de Denise Maerker, el 4 de abril de 2013, Jesús Reyna, Secretario de Gobierno, desmintió que Vallejo hubiese viajado a Chicago para recibir atención médica. Al final fue el hijo del enfermo quien agradeció las oraciones por la cirugía de su padre.
Se vieron forzados entonces a admitir que se había hecho un trasplante de hígado en Chicago. El argumento para el ocultamiento de la verdad es que la salud del Gobernador es un asunto privado.
La pregunta que debemos hacernos es si las y los candidatos de elección popular sufren de una enfermedad grave que les impide trabajar es asunto público o privado .
Un especialista del The University of Chicago Medicine, del Centro para Pacientes Internacionales, revela que efectivamente un porcentaje importante de pacientes mexicanos requieren los servicios especializados de su hospital. El programa de trasplante hepático es el cuarto más antiguo de ese país y uno de los más reconocidos en el continente americano.
Mis fuentes consultadas explican que el trasplante que se le hizo al Gobernador Vallejo en Chicago precisa de un tratamiento de terapia anti-rechazo que implica cuidados extremos, mucho reposo, cero estrés, cambio de alimentación y cuidados médicos especializados durante las 24 horas. El paciente puede llevar a cabo tareas cotidianas libres de estrés de tres a seis meses después de una cirugía como la que se practicó al Gobernador michoacano.
El texto completo en esta liga: http://www.sinembargo.mx/