Reflexiones
Trasciende en algunos medios de comunicación de Michoacán, que el licenciado Fausto Vallejo Figueroa, solicitará una nueva licencia para ausentarse del cargo de Gobernador de Michoacán, de manera temporal.
Algunos aseveran que serán 3 meses, otros que serán seis. Lo cierto es, que aún la cifra sigue siendo una especulación, pues no existe un comunicado oficial por parte del Poder Ejecutivo, del Legislativo o del propio mandatario constitucional con licencia, Vallejo Figueroa.
Suponiendo sin conceder, que las versiones periodísticas reflejen la verdad, creo que es necesario plantearnos una pregunta: ¿quién debería quedar al frente del Poder Ejecutivo durante una presunta segunda ausencia temporal del licenciado Fausto Vallejo?
Particularmente, la mejor opción me parece el actual gobernador constitucional interino, Jesús Reyna García. ¿Por qué lo aseguro? Porque el gobernador interino ha venido trabajando de manera eficaz, generando resultados visibles e importantes, por ejemplo: a) Aterrizó ya una estrategia de seguridad pública en la tierra caliente de la Entidad. Hay policías, militares y marinos, que contienen el problema de violencia y delincuencia, y si bien no creo que esta sea la estrategia definitiva, sí creo que de manera coyuntural, este tipo de estrategia ayuda a ganar tiempo para aterrizar políticas públicas que combatan de manera transversal y periférica, lo que genera violencia y delincuencia en la región y en la Entidad; b) Se han construido lazos firmes con el gobierno federal, para avanzar en dos temas: seguridad pública y finanzas públicas; c) Se detuvo el conflicto social que estalló en la ermita, La Nueva Jerusalén; d) Se ha establecido una mesa de diálogo político con los partidos políticos de Michoacán, y esto podría convertirse en el inicio del llamado Pacto por Michoacán; e) Ha iniciado una restructuración a la administración pública estatal, lo cual resulta benéfico considerando la severa crisis de finanzas públicas que tiene el gobierno estatal. El objetivo es construir un aparato burocrático mucho más dinámico, menos obeso y mucho menos caro. Para mí resulta falaz creer o tratar de hacer creer a la gente que con más estructura de gobierno, se obtendrán mejores resultados. Por el contrario, se deben terminar aquellos tiempos en los que trabajar en gobierno resultaba deseable por “la vida de virreyes” que se daban, y que en algunas ocasiones se siguen dando algunos servidores públicos de primer nivel, independientemente de la Entidad federativa y de partidos políticos; f) El trabajo cotidiano del gobernador constitucional interino, ha venido generando certidumbre entre los sectores público, privado y social. El umbral de gobernabilidad creció y eso genera tranquilidad en la sociedad y en el propio gobierno para desarrollar de mejor manera su trabajo.
En fin, las razones por las cuales me parece necesaria una continuidad en el Poder Ejecutivo de Michoacán son varias, además, es necesario considerar que la alianza política entre el Lic. Fausto Vallejo y el Lic. Jesús Reyna funcionó en lo electoral y ha venido caminando muy bien en lo gubernamental. Sencillamente, no creo que sea momento para “probar” en Michoacán opciones que podrían generar incertidumbre.
Es innegable que durante muchos años, a Michoacán se le ha calificado como una “Entidad torpe”, que tiene clima, recursos naturales y población noble, pero no “despega”. No hay que olvidar las condiciones en las que el actual gobierno recibió la administración estatal, y sobre todo, no se pueden dejar de lado los temas pendientes en que los tres poderes públicos y sus equipos deben trabajar. Existe un problema de violencia en ciertas zonas geográficas de Michoacán; es visible un problema cíclico en el sector educativo; son innegables las financieras endebles del gobierno estatal y de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, y para todas estas tareas pendientes, hay que sumar y no restar. Hay que abonar y no enrarecer el clima.
Me parece que la clase política gobernante de Michoacán y los michoacanos deben estar tranquilos. Actualmente, hay rumbo. El retorno de Fausto Vallejo Figueroa es inminente y deseable, y con seguridad terminará gobernando su tierra natal. Mientras tanto, el flanco está bien cubierto.