Piden clases extramuros la CNTE y los laicos en La Nueva Jerusalén
MORELIA, Mich., 6 de septiembre de 2012.- Porque el ciclo escolar inicie “extra muros” en La Nueva Jerusalén, se pronunciaron el dirigente estatal de la CNTE, Jorge Cázares Torres y el grupo autodenominado ‘laicos’, al determinar que no enviarán a sus hijos a las aulas prefabricadas que se instalaron en la comunidad La Injertada, como opción que propuso el gobierno del estado. El regreso a clases puede ser extra muros, en casas prestadas dentro de la misma comunidad religiosa, “mientras el gobierno reconstruye la escuela Vicente Guerrero, que demolieron e incendiaron en julio pasado, los llamados religiosos, o construye otra, precisó Jorge Cázares, secretario general de la sección 18 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), quien al ser interrogado el motivo de la movilización que este jueves realizó a La Ermita, para apoyar al grupo ‘laicos’, respondió que los 8 maestros asignados al malogrado centro educativo, también son afectados y están afiliados a su corriente sindical. Fue al filo del mediodía de este jueves, cuando, en autobuses y vehículos particulares, arribaron a la entrada de La Nueva Jerusalén, en el municipio terracalentano de Turicato, más de 200 maestros de la CNTE, encabezados por su dirigente Jorge Cázares. Mientras los habitantes de ese lugar, seguidores del denominado obispo Santiago Mayor, quienes han sido calificados como disidentes y ellos se autonombran laicos, salieron del poblado por los accesos laterales, para recibir a la caravana magisterial. Los ‘religiosos’, seguidores del también sedicente obispo Martín de Tours, presuntos responsables de haber demolido la escuela del lugar al oponerse a la educación laica, utilizando niños, mujeres y hombres, cantando alabanzas a la Vírgen del Rosario y gritando consignas contra sus detractores, al ser incitado por los clérigos mediante un altoparlante, mantenían un plantón tras las rejas de acceso central a La Nueva Jerusalén, las que permanentemente se encuentra herméticamente cerradas. Sobre las rejas, que sirvieron de dique natural par evitar confrontaciones físicas, los ‘religiosos’ instalaron cartulinas y mantas que mencionaban: -No queremos sindicatos comunistas que se metan en asuntos de La Nueva Jerusalén. Fuera sindicatos títeres con intereses bastardos. La Santísima Virgen es la única maestra- y –Hacemos responsables a los disidentes de cualquier acto que perjudique la integridad física y moral de cualquier ciudadano de esta comunidad unida. Queremos que el gobierno nos poye para tener esa seguridad ya que tenemos amenazas de parte de ellos-. Mientras tanto, una decena de patrullas del Grupo de Operaciones Especiales (GOE), tres de la Policía Federal y otro tanto de la Policía Municipal de Turicato, fueron estacionadas en la explanada de La Nueva Jerusalén y su personal expectante ante alguna posible contingencia. “¡No están solos!, exclamó Jorge Cázares, dirigiéndose a los padres de familia del grupo Los Laicos, mientras que los maestros que lo acompañaban repetían: “¡Fausto, entiende, la educación no se vende!”. El líder magisterial en su arenga mencionó que desde la pasada administración estatal, se ha buscado solución al conflicto queya comenzaba a generarse y detonó en esta. Externó: “Venimos en forma pacífica, pero así como respetamos las religiones y creencias, exigimos que se respete la educación laica” y rememoró la lucha cristera que se registró en México en la segunda década del siglo pasado “donde muchos maestros fueron asesinados por los seguidores de los clérigos y otro tanto desorejados” y manifestó: “No hay otra salida, se debe hacer valer el estado de derecho y la Constitución, en esto no daremos ni un paso atrás”. Hermenegildo Zeferino Ramírez, a nombre de los padres de familia de Los Laicos, dijo que en acuerdo tomado rechazan tajantemente las aulas que se instalan en la escuela de la comunidad Las Injertada, donde los mismos habitantes de ese lugar están en desacuerdo que los niños de La Nueva Jerusalén, acudan a ese centro escolar a recibir clases, “pedimos nuestra escuela que ya teníamos y también rechazamos la reubicación de las familias”, lo que fue secundado por el magisterio. Respecto a La Nueva Jerusalén, Hermenegildo Zeferino dijo que no existe libertad de tránsito, ni aun en casos de emergencia y ejemplificó con las rejas del acceso principal herméticamente cerradas. A nombre de los maestros de la demolida escuela Vicente Guerrero, el profesor Armando Munguía Béjar, precisó que “no es posible que se estén violentando a la vista de todos los derechos de los niños” y aunque desde la federación algunos funcionarios pretenden lavarse las manos con el caso de La Nueva Jerusalén, es un caso que compete a todas as instancias de gobierno.Link del video: http://www.youtube.com/watch?v=vmzL8QLPK6o