Perfiles
GOLPAZO A MITTAL. La firma ArcelorMittal sufrió un fuertísimo revés legal ante los miembros del Ejido Melchor Ocampo. Un Tribunal Agrario resuelve la restitución de 32 hectáreas que tiene Mittal en posesión desde que nació esa industria del acero, digamos que por allá en 1973. Lo relevante del caso no es que la empresa pierda un juicio o que los ejidatarios lo ganen ante tribunales. Más allá del curso legal de un reclamo en este caso en especial se establece un precedente pero también se desnuda la posición que ha venido marcando la acerera extranjera ante la comunidad que le sirve y ante la sociedad y ante las propias autoridades de nuestro país. Cierto que con el resolutivo que ayer mismo pusieron en práctica los campesinos beneficiados se establece un antecedente que hará historia y dará para muchas cosas más.
De acuerdo al resolutivo del Tribunal, la extranjera ArcelorMittal perdió todo, sí, todo el frente contando 80 metros hacia adentro y hasta la Voluntad de Acero que suman un promedio de 2 kilómetros a lo largo. Legalmente ArcelorMittal se queda sin accesos, sin unidades deportivas, sin varias oficinas porque todos los bienes inmuebles asentados en el tramo pasan en automático a ser propiedad de los ejidatarios.
Triunfo legal desde luego. Pero tiene de fondo un triunfo político sobre la soberbia montada sobre el poder don dinero que ha permitido a la firma extranjera explotar a su antojo los recursos mineros que se supone, son propiedad de la Nación y de los nacionales. El resolutivo pone al desnudo que ArcelorMittal le apuesta a poner de rodillas a los más desfavorecidos pero esta vez no salieron bien sus cálculos puesto que pudo negociar con los ejidatarios el arrendamiento o compra del terreno que desde hace diez años estaba en el juicio con el expediente 540/2010. Mittal no es de los que aprecian la buena voluntad de las personas. Perdió el juicio varias veces y esas tantas acudieron al amparo. Hoy no tuvo la razón legal y por lo tanto tendrá que negociar con los mismos a los que hizo menos durante muchos años. Y no es solo este caso en el que está empresa bajo reclamos legales. Hay otros y lo saben los ejecutivos de la firma extranjera.
Están por ejemplo los colonos de La Mira vecinos de la presa de Jales, están otros que le reclaman el paso del ferroducto por terrenos que no le son propios. Pero el juicio mayor es de la sociedad que ahora se habrá de sentir satisfecha ver que ese monstruo del acero también puede ser sujeto de la ley. Qué bien por las autoridades porque restituyen la confianza entre los más jodidos social y económicamente que como en el caso del Ejido Melchor Ocampo, se sentían ofendidos por las instancias legales al dar largas y más largas para ejecutar la sentencia dictada en agosto del 2010. Ojala que con este triunfo legal los miembros del Melchor Ocampo sea bien interpretado, sea bien utilizado y sobre todo, bien administrado. Que la soberbia no cambie de cancha, es lo más deseable. HASTA LA VISTA.