¿Festejar?
Celebrar un día de la libertad de expresión es burilar una demagogia que no tiene sentido, es aceptar lo que tenemos desde un conformismo atroz que refleja el antibiótico contra la rebeldía.Vivimos desde el año 2000 un nuevo régimen que todavía no aprende a definirse, sus rasgos y caracteres son similares al anterior paradigma autoritario. Hoy es el día de la libertad de expresión por ocurrencia de los gobiernos, particularmente en el sexenio de Miguel Alemán se comenzó con el boato.Se han logrado avances significativos, debemos reconocerlo, antes era impensable recriminar al presidente de la república, ahora un par de mozalbetes le espetaron a Felipe Calderón “espurio”.No obstante, ahora las amenazas materializadas son de parte del crimen organizado, el poder fáctico más temible que padecemos en la actualidad. Reporteros asesinados, medios de comunicación que hacen de la autocensura una práctica cotidiana son un reflejo de nuestro apocalipsis now.En Michoacán tenemos registrados algunos casos lamentables de compañeros del gremio desaparecidos, el común denominador es la impunidad. Qué hicieron o qué hacen las autoridades para investigar los hechos delictuosos que ocurrieron en Michoacán con respecto a los comunicadores desaparecidos, yo no lo sé, aparentemente nada.La libertad de expresión es una prerrogativa que data de la época de la Revolución Francesa, es una aspiración. Si referimos que la autocensura aplica ahora ante el temor que concita el crimen organizado entonces no vivimos en praxis la libertad de expresarnos, no es plena, es a media luz, selectiva.Hoy se puede festejar, seguro ya muchos lo están haciendo, aunque yo soy de los que piensan, sin ánimo de amargura, que no hay motivos porque mientras la impunidad sea tan ostentosa y burda no sé que celebramos.No obstante, a todos los periodistas que desempeñan su oficio con vocación, con el nervio típico y el estrés de los tiempos mi más cálida felicitación. Tenemos muchos casos en México y Michoacán de auténticos comunicadores que son un testimonio de un oficio que tiene de todo, también verticalidad en muchos, ética y un incalculable mundo de conocimiento. Salud.