Fanático
El fanatismo va de la mano de la tragedia, a veces se vuelven uno solo con múltiples consecuencias. Casos ilustrativos son inherentes a la historia de la humanidad, en muchos casos por motivos religiosos, bélicos, ideológicos; lo cierto es que los registros son innumerables.El último caso que ha provocado una reacción mundial fue el caso de un tipo demente absorbido por su fanatismo religioso, xenófobo y ultraderechista, Anders Behring Breivik, que perpetró dos atentados en Oslo, enlutando con ello a esa tierra nórdica.Autoproclamado como un templario para salvaguardar las raíces cristianas, declarado anti islamista y en contra de la multiculturalidad, ese fanático se sintió por un momento un ángel exterminador y de tajo asesinó vilmente a 76 personas en Oslo así como en la isla Utuya.Un hecho sin precedentes en esas tierras regularmente tranquilas y con una singular seguridad social, ese es el rastro de sangre de la citada bestia, un sujeto al que su abogado califica de loco y drogadicto.Nada justifica ni atenúa esa conducta degenerada que se expresa en el número de muertos, parece que en los últimos años retorna el racismo en compañía de un nacionalismo con tintes homicidas en el viejo continente. La extrema derecha se articula en diversos grupos de choque, dispuestos a todo por imponer su particular y sesgada visión del mundo.Ku Kux Klan, cabezas rapadas neonazis, grupos fascistas y un largo zoológico ideológico han crecido, incluso en muchos estadios de fútbol las expresiones de los aficionados en contra de jugadores de color resultan humillantes, además de expresar su primitiva condición humana, eso lo hemos visto en España, Italia e Inglaterra, por cierto las ligas más competitivas del mundo.El oscuro sujeto que salió del anonimato al perpetrar los cobardes atentados se autoproclamo el comandante supremo que encabezaría una cruzada en el tercer milenio, esta visión de iluminado es común en los trastornados que se vuelven fanáticos religiosos, contradicen las sublimes enseñanzas cristianas en las que Jesús pide amar a los enemigos, jamás solicita venganza.El multihomicida se autodeclara antimarxista, por lo visto está en contra de todo, independientemente de los estudios psiquiátricos, psicológicos y a los que haya lugar, no se requiere practicar un psicoanálisis para decir que es un estúpido, un demente con serias sociopatías. Lo dicho, el fanatismo es la peor arma que mata civilidad.