Hablando en serio/Santiago Heyser Beltrán
Esto viene a colación, porque en México insistimos en la desigualdad a través de leyes que favorecen al mercado, al modelo neoliberal, a los monopolios y protegen el agandalle. Nuestros congresistas, salvo honrosas excepciones, que no veo pero por ahí deben de andar, están al servicio de sus grupúsculos o corrientes políticas, al servicio de los poderes fácticos empresariales y televisivos, y al servicio de sus cúpulas partidarias que en muchas ocasiones están el servicio de intereses extranjeros ¿verdad Felipe?...Hace unos días platicaba con amigos respecto a propuestas de solución a los problemas nacionales y de cómo, en el gobierno federal eran sordos y omisos al llamado del presidente, quién dice estar dispuesto a escuchar críticas y propuestas, pero sin detallar el ¿Cómo? hacerle llegar las propuestas, ni ¿Cuándo? está dispuesto a escuchar. Imagino que el ¿Dónde? sería en Los Pinos. Comentaba que, de risa, desde Los Pinos me habían enviado el oficio No. 22225816-52, que a la letra dice:“Por este medio le informo que recibí su atenta comunicación que dirigió al Presidente de la República, con sus comentarios y propuestas para solucionar el problema de inseguridad en Cd. Juárez, Chihuahua… (Bla, bla, bla) La construcción del México libre, justo y democrático exige una sociedad que participe en los asuntos públicos y que vigile el desempeño gubernamental” Firma Juan Manuel Llera, titular de la oficina de la presidencia.Muy interesante: 1.- Porque nunca envié la propuesta que me agradecen. Lo que hice fue pedir una audiencia para presentar la propuesta, y estos cuates, burócratas, no se toman ni la molestia de leer y simplemente envían el oficio de agradecimiento por nada, ya que mi propuesta, dada su magnitud e impacto legal y económico, debe ser escuchada, para así explicar detalles, estrategias, barreras y alcances. 2.- Lo dirigí al Presidente, quien obviamente no lo ha leído y como decía Don Teofilito, ni lo leerá.¿A qué viene todo esto?, pues simplemente a que tenemos funcionarios, sordos, convenencieros y miopes, y que en ese contexto, nos vamos a volver a romper el hocico con las propuesta de reforma a la ley del trabajo presentada por nuestro próceres que habitan el Congreso, reforma que no toca, porque no les conviene y les da miedo, a los sindicatos, sus canonjías y sus corruptelas, como tampoco toca aspectos de equidad social y redistribución de la riqueza. En tanto si lesiona conquistas laborales plasmadas en la ley vigente. En una palabra, con el argumento de hacernos competitivos y así poder contender con modelos económicos de esclavitud, como el chino; nuestros legisladores no encuentran mejor camino que oprimir, para luego reprimir, los derechos de los trabajadores mexicanos. Tan fácil que sería exigir a los sindicatos que las votaciones sean secretas y que no manipulen las elecciones con “porros” y que no controlen la contratación o despido de personal, atribución única del patrón, y tendríamos sindicatos democráticos con justicia para los trabajadores, un verdadero paso a la modernización del país basada en la justicia.Tomemos el caso de Mexicana de Aviación: durante años, la lucha organizada de los trabajadores les permitió construir fondos de pensión y jubilación, así como prestaciones salariales que les permitían un mejor nivel de vida que a los demás mexicanos. De un plumazo, con dos acciones administrativas, les borraron la posibilidad de hacer efectivas sus conquistas laborales: 1.- El “outsourcing”, es decir, se contratan empleados a través de un tercero que subarrienda al trabajador a la empresa. Eso quiere decir que aún trabajando para Mexicana, no son empleados de Mexicana. Obviamente el patrón “legal”, el simulador del “outsourcing”, no tiene prestaciones iguales, ni en que caerse muerto, por lo que no le pueden hacer nada en caso de incumplimiento. 2.- Los aviones (los activos) no se compran (de hecho se vendieron), es decir, los aviones se arriendan a un tercero, por lo que al incumplir los contratos laborales, la empresa simplemente cierra el changarro sin que los empleados puedan exigir el pago o embargar activos, ya que los activos no son de la empresa sino de un arrendador; la empresa es de papel. De esta manera, el ahorro y las prestaciones ganadas, incluidas las pensiones, se evaporan sin que el personal pueda hacer nada,… todo esto con la complicidad de autoridades, con lo que se configura el modelo vigente de empresas pobres con empresarios millonarios, funcionarios corruptos,… y empleados sin derechos; alimentando el monstruo que nos devora que es el de la inequidad y la injusta distribución de la riqueza.¡Así de mal andamos!, y peor queremos estar.Un saludo una reflexiónSantiago Heyser BeltránEscritor y soñador