?Educación de calidad, laica y gratuita?
Santiago y el Rufo“Educación de calidad, laica y gratuita”Educación de calidad, laica y gratuita. Derecho constitucional nunca cumplido en su totalidad,… y hoy en riesgo de desaparecer.S- Mi Rufo, estas citando de la Constitución Política de México, el Artículo 3.- Todo individuo tiene derecho a recibir educación... La educación que imparta el Estado tenderá a desarrollar armónicamente todas las facultades del ser humano y fomentará en él, a la vez, el amor a la Patria y la conciencia de la solidaridad internacional, en la independencia y en la justicia... Garantizada por el artículo 24 la libertad de creencias, dicha educación será laica y, por tanto, se mantendrá por completo ajena a cualquier doctrina religiosa… El criterio que orientará a esa educación se basará en los resultados del progreso científico, luchará contra la ignorancia y sus efectos, las servidumbres, los fanatismos y los prejuicios.R- Auuu. Claro que estoy citando a la Constitución mexicana, mi Santias. Leyendo opiniones a favor de las modificaciones, me encuentro: “Busca establecer a nivel nacional las bases de creación de un servicio profesional docente”. Por no ser experto en la materia, recurro al diccionario de la Real Academia Española: “Profesional 5. com. Persona que ejerce su profesión con relevante capacidad y aplicación.” Mmmh, parece que está sería la que justificaría a nuestros ínclitos congresistas a pugnar por legislar los cambios de la mentada “Reforma Educativa”, démosles el beneficio de la duda. Analicemos ahora “capacidad”: “2. f. Aptitud, talento, cualidad que dispone a alguien para el buen ejercicio de algo.”, y es aquí donde la puerca tuerce el rabo, porque las pruebas de evaluación miden cuestiones técnicas, pero no de vocación y actitud. Es así como tendremos, de acuerdo al proyecto, “excelentes técnicos” enseñando a nuestros hijos, pero que estarán ajenos a los aspectos de dedicación, ternura, interés, amor a México, compromiso y cariño por sus educandos, reflejo de una vocación por servir a sus alumnos, sí, pero también a la República que requerirá en sus momento de que esos alumnos sean ciudadanos completos, con derechos y obligaciones, pero también con, y cito al: “Art. 3.- …el amor a la Patria.” Y esto es esencial para entender el daño que hará una “reforma” entrecomillas y en minúsculas, diseñada para controlar la idoneidad de los maestros en función de criterios de “aptitudes profesionales”, de nuevo entrecomillas y minúsculas, dejando de lado la formación de personas responsables, comprometidas, con identidad nacional y que amen a México. En otras palabras, desde el modelo educativo estamos construyendo mano de obra calificada para el modelo Neoliberal, ya en quiebra, en lugar de construir ciudadanos y líderes que rescaten a nuestro país del deterioro y la dependencia vergonzante de intereses ajenos a México y de las crisis que vendrán por habernos acogido, por servilismo y corrupción a intereses extranjeros, a un modelo inhumano e inoperante. Grrr, para explicarme, mi Santias, diré, que forman mejores cachorros, los padres que sustentan la educación familiar en el contacto amoroso y la dedicación por transmitir valores familiares, cívicos y sociales, que aquellos que con licenciaturas, maestrías o doctorados, dejan a los hijos a cargo de nanas y nodrizas, para poder desarrollarse profesional y económicamente. No son pocos los casos de familias campesinas o de colonias populares, que sin educación “profesional” ni títulos, ni dinero, forman ciudadanos de primera, nacionalistas y comprometidos, en contraste con familias adineradas que con costosa educación forman monstruitos egoístas y ojetes, ajenos al interés nacional, que solo ven por sí y sus intereses en detrimento del interés republicano. En otras palabras, el sistema educativo nacional, como lo veo, debe proteger la educación de calidad, laica y gratuita e invertir en aquellos lugares en que no se ha logrado… Y no cambiar el modelo por uno de autogestión que por definición traerá deficiencias en las zonas pobres o marginadas generando inequidad, que de inicio, atenta contra el precepto constitucional de que todos los mexicanos somos iguales. Auuu, es más, el esquema institucional propuesto augura el desastre; ya que se pretende crear el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), el que por definición tendrá cuotas partidistas y será influido por intereses políticos del gobernante en turno ¿No me creen?, vean la vergüenza nacional que hoy son el IFE y el IFAI, manchados ambos por el desempeño de funcionarios “independientes” con intereses partidistas o personales, o al servicio del ejecutivo, y si volteamos para arriba, nuestra SCJN es otra vergüenza nacional. ¿Mi perruna opinión?, en educación vamos como los cangrejos en función de intereses y compromisos de vergüenza que rebasan el interés nacional… ¡Defendamos la educación pública, de calidad, laica y gratuita! ¡Por México!Un saludo, una reflexión.*Escritor y soñador