?Cruzada Nacional Contra el Hambre o cotorreo?
La idea es humana, responsable y políticamente correcta: dar de comer al hambriento, no solo como un precepto cristiano, sino como un compromiso entre hermanos de raza, la raza humana.Aunque comparto lo expresado por San Pablo: «El que no quiera trabajar que no coma» (2 Tes 3,10), la realidad hoy es que no todos tienen la oportunidad de trabajar o peor aún, no saben cómo hacer para que el fruto de su trabajo rinda para acceder a una vida digna, entendiendo por vida digna el acceso a: 1.- Alimento de calidad. 2.- Servicios de salud. 3.- Techo –casa-.4.- Vestido. 5.- Educación de calidad. 6.- Tiempo de ocio y diversión. 7.- Seguridad (certezas), y 8.- Un trabajo digno… Y cuando hablo de trabajo digno, me refiero, de preferencia al autoempleo, ya que hoy, en mi opinión, el trabajo subordinado es un tipo de esclavitud moderna.Lo he dicho en repetidas ocasiones, hemos creado un monstruo, el modelo Neoliberal que se alimenta de la explotación humana y la depredación del mundo para mantener un sistema de producción a lo pendejo y de consumo ídem… Esto ha llevado a que los históricos sistemas de autoconsumo sean inservibles, por ejemplo, aquellas comunidades que vivían de la pesca en ríos, pues hoy no tienen para comer pues hemos contaminado los ríos, quienes vivía de la cacería, hoy no pueden cazar; por un lado nos acabamos los hábitats y a los animales, por el otro ya todo es propiedad privada; es decir, ni hay venados, ni hay donde vivan los venados, ni podemos perseguir a los venados. Con la agricultura pasa algo similar, hemos alterado el clima al grado que los fenómenos naturales actúan de forma antinatural, lo que genera terribles sequías o inundaciones espantosas. Añadamos a ello el uso irracional del agua y los asentamientos humanos a lo tarugo y el resultado es que ya nos acabamos los mantos freáticos, los lagos, ríos y lagunas o están secos o están contaminados y la tierra está estéril. En este contexto, si en nuestros liderazgos y gobernantes hay generosidad y el compromiso de servir; junto con la intención de combatir el hambre necesitamos cambiar el modelo y diseñar formas novedosas de atacar los problemas con una visión nacionalista, es decir, sin traer de fuera soluciones que no se adaptan ni a nuestra realidad, ni a nuestra cultura, ni a nuestra legítima aspiración de ser una nación libre, ni a la solución práctica del problema que inicia por la recuperación de un modelo humanista, no de consumo, que nos regrese al cuidado del ambiente para recuperar la sustentabilidad hoy perdida.Es así como la intención del gobierno federal y de algunos gobiernos estatales de combatir el hambre, la veo como una oportunidad si nos ponemos abusados y nos dejamos de “rollos”, para hacer las cosas en forma correcta y así: 1.- Lograr la autosuficiencia alimentaria. 2.- Pasar a grupos y comunidades del sector asistencial al sector productivo. 3.- Construir la infraestructura necesaria para producir y competir en este mundo globalizado. 4.- Organizar a grupos y comunidades de la sociedad rural, para el trabajo comunitario, competitivo y rentable. 5.- Asumir corresponsablemente el incremento, cuidado y preservación de los recursos naturales. 6.- Dignificar al ciudadano y acabar con la mendicidad, objetivo de todo programa humanista. 7.- Tener como estrategia la inversión y no el gasto en la Cruzada Nacional Contra el Hambre, o será el cuento de nunca acabar. 8.- Generar riqueza y empleo, con un modelo autofinanciable. 9.- Establecer controles de producción, gasto y abasto o será un programa de despilfarro y corrupción. De no hacerlo así, todo quedará en buenas intenciones, para ello me reuní con Desarrollo Social en Guanajuato y en México, para presentar la propuesta de Agroindustrias Estatales, una institución orientada a lograr la autosuficiencia alimentaria, con una estructura capaz de competir en innovación tecnológica, calidad de producción y servicio, con las empresas transanacionales, para regresar a México la capacidad de alimentar a su pueblo y la oportunidad de generar riqueza y empleo para dar solución a los problemas de pobreza y hambre… Esta propuesta, en mi opinión, debe incorporar a todo aquel mexicano que quiera trabajar, lo que complementa el proyecto de Centros Escolares Comunitarios, estructura para enseñar artes y oficios incorporando, inclusive, a quienes no saben leer ni escribir.Aprovecho este espacio para agradecer al C. Samuel Berkstein de la SEDESOL en México y a Éctor Jaime Ramírez Barba, Secretario de la SEDESHU en Guanajuato, la gentileza de escuchar y la oportunidad para enriquecer la intención de combatir la pobreza y el hambre con propuestas ciudadanas.Santiago Heyser BeltránEscritor y soñador