Un gobierno con el pueblo
Queremos una novedad radical en el nuevo gobierno del Estado de Michoacán. Queremos un gobierno con el pueblo, no sobre el pueblo. Al mismo tiempo queremos un gobierno para el pueblo, no para el partido. No ganó tal color o tal otro, simplemente el Estado sigue su curso para dejar atrás el rezago y las crisis ya añejas.Es aceptado por los conocedores, excepto sus detractores irrazonables, que Fausto es un hombre honesto, algo raro en ese medio, ha dado muestras de ser capaz. Pero Fausto gobernador no es sólo él, es él y su gabinete. Añadiríamos él y el pueblo.Tan importante como la selección del gobernador es la designación de su equipo de trabajo. El momento del nombramiento de sus colaboradores es esencial para la gestión de la cosa pública.Dios lo proteja de las tentaciones que le ponen los oportunistas, los chambistas que buscan acomodo para beneficiarse ellos, de las insidias del Maligno que buscan desviarlo de su camino, de hacer el bien en la justicia. Como decía el Maestro a Pedro, “hazte un lado, Satanás porque tus caminos no son los de Dios”.La democracia michoacana debe dar un paso notable adelante. Hay que dejar atrás el trabajo realizado sólo con el gabinete, para gobernar con el pueblo. Eso se ha mencionado siempre en los discursos demagógicos, pero ya es tiempo de hacerlo realidad.El primer paso: dejar atrás proselitismos partidistas, superar los intereses facciosos para buscar verdaderamente el Bien de todos, lo que la Doctrina Social de la Iglesia llama el bien común. Este consiste en el conjunto de circunstancias favorables para que cada quien se realice como persona y alcance su fin último.No basta con presionar un botón para lograr ese paso democrático, no se da como por arte de magia en el instante mismo. Es un proceso largo y difícil. Se puede dar un impulso poderoso que nos lance a la verdadera democracia con todos los bienes que trae consigo este sistema y con sus limitaciones.Es una búsqueda intrincada, difícil, ardua que requiere toda la generosidad y nobleza de alma, no sólo de uno sino de todos los michoacanos. El primero debe ser el gobernador, él va a la cabeza de la gran marcha.Es necesario movilizar al pueblo, el gran contingente que deja su apatía, su adormecimiento ancestral y se pone en marcha.Tal vez pretendemos que el gobierno con el pueblo, no con la burocracia, se realice ya. Humanamente no es posible, no están dadas las condiciones, eso sí podemos ahora mismo tener un arranque espectacular.Para bajar de la especulación hay elementos que no pueden faltar, el de la renovación moral de la persona, su conversión, diría el Más grande de los guías sociales, cambiar la manera de pensar, cambiar los objetos del deseo y la conducta. Otro elemento es dejar el individualismo feroz y comodino por el servicio a los demás, la entrega, el amor a los hermanos de camino en el hermoso estado.Tenemos nuevo gobernador, queremos que su gobierno sea nuevo, de colaboración con el pueblo, necesita él contar con ciudadanos nuevos, capaces de romper su concha egoísta para sacrificar sus intereses, su tiempo y su dinero por el Bien común.Eso basta para tener el Michoacán que necesitamos, que con urgencia esperamos. El sueño puede convertirse en realidad. Podemos tener un Estado sin enemigos perversos organizados, sin violencia.Podemos dejar atrás la injusticia y la desigualdad escandalosa haciendo reinar la paz en la justicia. En un estado tan rico en recursos naturales y humanos podemos hacer venir tiempos de producción abundante para los millones de pobres que angustiosamente sobreviven. Podemos gozar de la educación de excelencia. Podemos tener la utopía, el paraíso.Dios tiene el sueño más bello para sus hijos queridos de Michoacán: llegar a ser una sociedad feliz, segura, que goza de abundantes riquezas, vive en fraternidad y armonía y tiende libremente a la realización de su destino definitivo.Pone en nuestras manos la realización histórica de esa historia de felicidad. El día de hoy podemos dar a nuestra vida un giro de ciento ochenta grados. ¿Nos vamos a decidir a ser demócratas nobles de corazón, responsables, maduros y a dar lo mejor de nosotros mismos para construir el Michoacán que exigimos y [email protected]