Tenemos gobernador para servir no para servirse
No preguntes qué beneficios le vas a sacar al gobernador en dinero, regalitos, prebendassino en qué le puedes ayudar para la vida plena de la gran familia michoacana.Por su parte, el gobernador no puede pensar en su grandeza personal, su riqueza, su mando. Debe ser como dijo el más grande Guía de la humanidad, el Hijo del Señor del Universo. Sus palabras trazan a Fausto una orientación muy sabia, su ejemplo es sabio y sublime. Enseña a sus seguidores, que se pelean por los primeros puestos: “Ustedes saben, los grandes de la tierra los tienen bajo su mando y los grandes los dominan. No debe ser así entre ustedes. Al contrario, si alguien quiere ser grande entre ustedes que sea su servidor, y si alguien quiere ser el primero que sea su criado. Pues así el Hijo del Hombre vino no a ser servido sino a servir y a dar la vida para rescatar a muchos”.Ayer por la mañana, recibimos una magnífica noticia que terminó felizmente con la angustia de muchos y la incertidumbre por el caos que amenazaba al Estado. El tribunal Federal electoral ratificó la elección a gobernador que hicimos los michoacanos aclarando las demandas por la influencia del crimen organizado en el proceso electoral.La noticia nos alegra y debe ponernos reflexivos. No somos infantiloides irresponsables, atenidos, somos responsables de la historia, Dios puso en nuestras manos un Estado muy rico para adminístralo. Cada michoacano es constructor del Estado.Esta afirmación cambia nuestros puntos de vista. No necesitamos un gobernador que ofrezca la solución mágica de todas las miserias y conflictos, que prometa riqueza gratuita, muchas dádivas. Recibir “de gorra” atenta contra la dignidad de la persona.En una situación en que los verdaderos problemas de la gente son desatendidos porque los líderes sólo piensan en el poder como un botín, ya es tiempo de tener un gobernador que no se pierda en problemas de la clase política sino que asuma los graves y urgentes grandes problemas del estado.Es bella y profunda, en su sencillez, la consigna de Fausto “yo vengo a servir y no a servirme”. Esperemos a que sea confirmada por los hechos, yendo a contracorriente de muchos otros. El infierno de los michoacanos y mexicanos está lleno de frases bonitas. Necesitamos un gobernador que invite a los michoacanos a ser grandes, a llevar a cabo una misión altísima, a realizarse construyendo su propio futuro de gloria. Es decir debe invitar a un trabajo intenso, abnegado, generoso, creativo, perseverante, con jornadas intensas y completas.Es necesaria una autoridad que haga crecer al DEMOS, al pueblo democrático, que lo entrene para que asuma su papel de soberano, responsable de la grandeza del estado, su arquitecto y obrero principal. Michoacán necesita crecer como estado democrático. Nosotros somos miembros del cuerpo social, células, necesitamos madurar para realizar ya el paso de la monarquía ya lejana y de la dictadura de partido o de la oligocracia a la democracia real y efectiva, no sólo de procesos electorales poco participados y viciados muchas veces.La siete décadas del PRI, las dos del PAN no nos educaron ni entrenaron para la democracia. Necesitamos todavía aprender a practicar y vivir la democracia. Tener la conciencia de nuestra pertenencia al cuerpo social, al pueblo que es el soberano, que manda, da las orientaciones, el que realiza la grandeza del estado para pasar al desarrollo, la prosperidad, la vida digna, la justicia para los pobres y para todos. El michoacano maduro, inteligente, responsable se pregunta qué ofrezco, en qué voy a trabajar, con mik gobernador, para abatir el rezago, la violencia, la descomposición social y acceder a tiempos mejores de seguridad, abundancia de riquezas vida con dignidad para los pobres, y la síntesis de todos los bienes la paz. Pide al gobernador que te permita trabajar y oriente el esfuerzo de todos. La situación es honda y grave, los problemas son enormes solo juntos podemos sacar al pueblo de la postración en que se encuentra.Podemos soñar a partir de hoy en un Michoacán nuevo y, en una actitud nueva, podemos dar lo mejor de nosotros mismos. Es tiempo de ideales y proyectos, de entrega y heroísmo, es tiempo de esperanza y compromiso.