El rey elige servidores
El domingo 13 de noviembre es un día de importancia especial, trascendente: elegimos servidores públicos y representantes populares. Los próximos años y el curso de la historia de nuestro querido Michoacán dependen en buena medida de ese momento.Hay una verdad en la enseñanza cristiana, herencia de la cultura occidental: sólo a Dios pertenece el poder, él es el Creador y el Señor del universo. El comparte su poder con los hombres. Hay muchas maneras de compartirlo. En el régimen democrático, el poder reside en el pueblo que es el soberano, el rey, el que manda. Las autoridades son mandatarios, los que hacen los mandados, su misión es servir, a todos, al ciudadano común y corriente, a los más pobres y humildes. Erróneamente se les ve como a quienes están sobre el pueblo, lo someten, mandan sobre él. Cada ciudadano es el rey. Las organizaciones de gobierno están al servicio de la persona humana. Como rey o reina, nombras a tus servidores con tu voto. Votar es un acto regio, de un soberano. Votar es un deber absoluto, te obliga en conciencia. No se puede dejar de votar por falta de ganas, por ideología, por razones de trabajo o diversión. Hay tomarse el tiempo para cumplir este deber siguiendo al conciencia bien formada. Votar no es cualquier acto, tiene una dignidad absoluta. Debes ejercer tu derecho con nobleza de rey. El próximo domingo es necesario que el rey cumpla su deber por encima de todo otro compromiso, de interés individual, ligero.Su majestad acude a las urnas, va libremente, con toda dignidad, en secreto cruza el círculo en la boleta. No se deja molestar. El rey no puede dejarse comprar por regalitos o promesas engañosas. No se deja intimidar. Elige libremente, en conciencia a quien le parece mejor. Está bien consciente de su dignidad, no se deja llevar a ningún lado contra su voluntad regia, protege con todo celo su credencial de elector del reino. Al emitir su voto es libre y soberano, lúcido y sabio.El rey, en esto y en todos sus trabajos, el día de las elecciones y todo el tiempo vela por sus intereses, por el bien común que permite realizar su destino personal y llevar el reino a sus metas definitivas de bienestar, dejando atrás la corrupción y el rezago, todos los vicios como la mentira y el fraude tomando el vuelo del progreso, en la seguridad, la justicia. Elige bien a sus servidores, no quiere echarse alacranes al seno ni elegir servidores inútiles o astutos que descuiden su patrimonio y lo despilfarren.Tiene su criterio bien formado, se informa bien sobre sus candidatos, sobre la historia y realizaciones, errores y crímenes de los partidos. Sabe que al árbol lo conocen por sus frutos. De ninguna manera, se guía por los datos aleatorios y engañosos de las encuestas. Los candidatos, en el pueblo de reyes, tienen una investidura especial de servicio. Tienen una misión especialmente grave en la marcha de la sociedad. De ellos depende, en forma especial que se cumplan los programas, se resuelvan los problemas y todos los ciudadanos, los más pobres tengan el pan de la palabra y de la paz. Su gestión no es un botín que haga ricos, no es un fuero para delinquir a la sombra del poder, es una misión cargada de una responsabilidad especial, histórica. Gobernadores y presidentes serán juzgados sus hermanos del pueblo y darán una cuenta sumamente rigorosa ante el Señor de la historia. Con todo recuerdo unas palabras que escuché en algún lado: servir es un privilegio porque Dios sirvió.Sus majestades el Rey y la reina de Michoacán con nobleza, entre tres opciones, eligen las personas más maduras, cualificadas, de excelencia. Se fija en sus principios y sus valores, en los frutos de obra pública y de entrega al servicio de todos. No se fía de discursos y promesas.Su majestad acude a las urnas con dignidad y gravedad.Votan por un Michoacán sin violencia, sangre derramada y duelo, sin mentira, de progreso y bienestar, en la seguridad y justicia. Preparan un reino de tantas riquezas materiales y humanas en que se acabe la miseria de las mayorías y todos tengan acceso a una vida de abundancia, salud, bienestar, vida digna, de paz total y duradera. El Michoacán soñado espera más [email protected]