Diálogo
Ante los grandes acontecimientos, se vierten toda clase de opiniones, algunas totalmente sin conocimiento de causa y sin lógica. Muchos pretenden saber mucho y hacen el ridículo. Es la tentación que asecha a los comunicadores famosos, saben comunicar pero muchas veces no conocen los contenidos. La renuncia del Papa Benedicto y la elección de su sucesor ha causado un revuelo mundial, espectacular. Es un acontecimiento que impacta al mundo. Muchos medios de comunicación levantan cortinas de humo, se ponen a opinar. Es su estrategia de llamar la atención con criterios de mercadotecnia. Se pretende hacer escándalo para vender la noticia. Es una constante de la comunicación en los grandes medios de difusión. Por otro lado, las empresas de comunicación no se apoyan en verdaderos peritos que conozcan el asunto de la renuncia papal en su esencia, en su diferencia con lo que pasa en otras instituciones humanas. Se necesitan hombres que tengan fe y conozcan historia de la Revelación de Dios, que sepan eclesiología, teología de la Iglesia. Las empresas mandan a sus “estrellas”, sepan de la materia o no que solo ofrecen puntos parciales, con frecuencia superficiales, ideologizados, en una perspectiva miope, intramundana. La Iglesia tiene enemigos que ahora aprovechan para sacar su hiel, rebuscando casos puntuales no generalizados, en los archivos, como el caso de Nicolás García, que desgraciadamente es sacerdote y sus crímenes de pederastia. Dejan un sabor de ensañamiento. Hay que tomar las cosas de quien vienen. Juzgan el cambio en el papado con criterios ajenos. Aplican a una institución de orden distinto criterios de las dictaduras, repúblicas y reinos de los hombres, de las empresas de dinero: ambiciones de poder, cálculos y luchas palaciegas, crímenes, presiones en torno al dinero y al poder, casos de corrupción y manejo de la información. La Iglesia, instituciones fundada por Cristo, con riquezas divinas y una misión específica, animada por el Espíritu Santo está formada por hombres, tiene tentaciones y comete pecados. De hecho toda institución tiene un carácter único por su identidad y su posición en las coordenadas del tiempo y del espacio. No hay que olvidarlo para entenderla y juzgar sus vicisitudes. Cuando se mira el asunto con objetividad y serenidad, todo parece tan sencillo y transparente. Algunos comunicadores, a pesar de sus pretensiones, no pueden definir el dogma de que renunció por los casos de corrupción en el Vaticano. Se dan los casos lamentables como la pederastia pero son prietitos en el arroz, también hay santas y santos y numerosas obras nobles y grandiosas como la lucha para detener la caída de los valores de la convivencia humana y la descomposición social, para cambiar la desigualdad injusta, el sufrimiento de millones de hermanos en el mundo. El mayor número de centros para atender a los enfermos de SIDA son obra de la Iglesia Católica. El gobierno de la Iglesia, la institución más numerosa de la tierra, requiere en su cabeza una gran energía para dar respuestas a exigencias y problemas. El Papa, a sus casi 86 años ya sentía muy pesada la carga. El Arzobispo Alberto explicó de muchas maneras esta causa, apoyado en afirmaciones que el mismo Benedicto XVI había hecho, previamente, en varias ocasiones. El arzobispo de Morelia se pronunció el martes 26 en la reunión del Consejo Presbiteral. La elección del nuevo pontífice se realizará sin sobresalto, sin los escenarios diabólicos, terribles, sin las situaciones de tragedia shakespeariana que auguran los oráculos del escándalo. Los cardenales en principio y en general votarán en conciencia siguiendo la luz de Dios. Las elecciones de Papas sometidas a presiones por pasiones terrenas quedaron en el pasado, en otros siglos. Quien tiene fe, con visión más profunda, sabe que se elegirá al Papa que Dios quiere, con grandes cualidades y defectos. Será una elección sencilla, transparente. Escucharemos la gran noticia: les anuncio un gozo inmenso, ¡tenemos Papa!. Podrá ser negro pero no será el último de la historia. Podrá ser latino o asiático. No les van a pedir permiso a los italianos. No se dará gusto a todo el mundo, sobre todo a quienes desean una situación espectacular, de escándalo para vender la noticia o quieren un Papa de acuerdo a sus exigencias interesadas o ideologizadas con frecuencia al margen de la Ley moral. Será un Papa que Dios quiere, con sus limitaciones humanas, con su perfil, con detalles que no entienden los hombres. Quien tiene fe, confía en la providencia. Como proclama Shakespeare en Hamlet. “Hay una providencia especial hasta en la caída del pájaro.. lo fundamental es estar preparado”. The readiness is all. (La traducción es mía). Percibe una presencia invisible, absolutamente poderosa y amorosa que conduce la historia hacia la Patria ideal y la civilización del amor, hacia el destino de gloria eterna. Confiada en su divino fundador, la Iglesia seguirá avanzando hacia su destino divino, el triunfo está asegurado, el mundo nuevo empezó con la victoria sobre el Maligno y los enemigos de La Iglesia en la mañana de la resurrección. El Poder del Infierno no prevalecerá contra ella. Es la promesa de Jesucristo.