Conversión y frutos de fe
Dios te advierte: los tiempos son de inseguridad, saqueo, muerte, si no te conviertes vas a caer en desgracia y a morir. En tu vida. El desvío de dinero, lavado, no pagar impuestos son graves pecados. Hay personas poderosas que son llevadas a la cárcel. Los otros pecadores temen la misma suerte. Se oye hablar de levantamientos y muertes por dondequiera. Las víctimas no eran más pecadores que nosotros. Si no nos convertimos de los pecados y volvemos a Dios igualmente vamos a morir. Hay que cambiar las ideas, los valores que buscamos, las acciones.Dios habla. Dios quiere librar a los hombres de su corrupción y conducta perversa que trae tantos sufrimientos a los inocentes, quiere liberarlo de la seducción y fuerza del pecado. Por eso se manifiesta a Moisés en la zarza. Su nombre significa: yo soy el que está con ustedes. La cuaresma es el camino a la liberación de la vieja situación de pecado a la vida feliz y santa de Dios. En ese tiempo debemos purificarnos de nuestros pecados. Hemos sido beneficiados por las maravillas de poder y de ternura que Dios hace en nuestro favor. Hemos sido alimentados y curados pro sus milagros y sin embargo, como los judíos muchos desagradas a Dios y mueren lejos de él. Como los judíos que menciona la Carta a los Corintios. Las desgracias de los pobres en Egipto se repiten. Muchas muertes de accidentes y ajusticiamientos le reportan a Cristo en el Evangelio. Son las mismas noticias que escuchamos todos los días: grandes funcionarios que caen en desgracia, levantamientos y ejecuciones, guerras entre grupos de crimen. Los hermanos muertos no eran más pecadores que los demás, debemos hacerle caso a Cristo, debemos dejar la corrupción, crimen y pecado, no sea que igualmente nos perdamos y muramos. Que nos indica la Palabra divina que hagamos: acercarnos más a Dios para escuchar su Palabra, conocer su voluntad, cumplir los mandamientos y el Sermón de la Montaña. Hay que dejar una vida sin Dios, dedicada sólo a negocios y placeres de pecado, mundana, sin temor de Dios, sin obediencia a su ley. Hay que dejar a los falsos profetas del mundo que invitan a actuar sin moral, haciendo el mal y dejando el bien. Hay que escuchar atentamente la Palabra divina, entender, poner en práctica la Palabra. Abre los ojos, ve qué frutos de divina produces, qué obras para vida tu alma y la vida eterna. Si no tenemos frutos perdemos la elección con todos los preciosos privilegios de Dios. Podemos la herencia, el único bien que vale la pena y colma nuestros suenos. El asunto es grave, no desaprovechemos el momento. Se nos da, por intercesión de la Iglesia, una última oportunidad como a la Higuera. Decídete a darle algo a Dios, no sólo lo mínimo, por cumplir. Hay que darle muchas horas a la Palabra de Dios, paseo con Dios y Velada de oración. Dale tiempo a la oración: velada de oración, hora santa, visitas al Santísimo. Son medios para hacer una limpia en nuestra vida y sacar el mugrero del pecado, para reconciliarnos con Dios. Hay que acercarse al sacramento. Hay que hacer penitencia: horas de televisión, ociosidad. Ayuna de refrescos y comida chatarra. Para llegar purificados a Pascua y tendremos la vida nueva de madurez, bondad, personalidad hermosa.Vive plenamente. Sigue a Cristo, él te mostrará a reconocer tu pecado y enderezar tu vida para escapar a la desgracia y a la desgracia eterna en el infierno.Cristo con nosotros. El nos reúne aquí, nos advierte del peligro. Nos transmite su sabiduría y nos invita al banquete de su cuerpo y de su sangre.Para platicar en familia. ¿Qué puede hacer la familia para escapar a los peligros mortales y a la muerte. Hay que dejar de seguir la vida mundana seguir a Cristo, con obras nuevas.