¡Llamen a jalar parejo!
¿Sabes tú por qué los buscadores de poder no nos invitan al trabajo, al esfuerzo para sacar adelante al país?Nadie nos invita a enfrentar los retos terribles, nacionales y mundiales que enfrentamos. Ningún candidato a presidente hace un llamado al DEMOS, la sociedad democrática a la entrega, el jalón parejo, el heroísmo para alcanzar el México nuevo, la vida mejor.La verdad es que solo movilizando el enorme potencial de energías de todos los mexicanos podemos salir de las crisis y el rezago de muchos años. Los retos son de tal magnitud que sólo con el esfuerzo de todos podemos vencer. En la milenaria tradición católica hay una verdad `preciosa: Dios es el rey del universo, el tiene todo el poder pero lo comparte con sus hijos, los hombres para que colaboren en la construcción del mundo digno y feliz, de la utopía o paraíso”. Si tomaran en serio los pesados problemas de la Nación, sentirían sus míseras fuerzas, desproporcionadas. Sabrían que no es posible que un hombre haga correr la locomotora nacional, cargada hasta el colmo de problemas.Se percibe en los grandes, en los poderosos, el juego del poder y la soberbia. Pierden piso y caen en errores del pasado, como los emperadores romanos se auto divinizan, se creen por encima de sus semejantes, se creen dioses. Tristemente caen en esa ilusión y actúan como tales todo lo van a resolver, dispondrán de todo el dinero del mundo.Prisioneros en el mismo juego e ilusión, parecen vivir en la realidad virtual de la política, navegando muy alto, muy para encima de la realidad pesada, de los graves problemas que enfrenta el país como la miseria de las multitudes, el ancestral atraso educativo, la corrupción, la chapucería, las mañas. Pierden el contacto con su propia realidad de sencillos servidores públicos, hombres de carne y hueso, que, a pesar de sus intenciones buenas y de su palabra empeñada, pueden equivocarse y fallar y que lo han hecho. Les hace falta una visión antropológica sana que los hace humildes porque reconocen las limitaciones, errores, culpas. Les hace falta una visión serena y realista de sus cualidades. Por los demás, sus semejantes de los otros partidosno son tan malos que sólo han dado al país atraso, estancamiento, decepciones, que no haya nada bueno ahí. Ellos mismos no son tan capaces que han cumplido todos sus compromisos y promesas, firmados ante notario o no, eso es intrascendente. Muchos compromisos importantes no fueron firmados ante notario, también los obligan y no los cumplido. Les hace falta una visión democrática de México. Dejan en las sombras una verdad: la soberanía reside en el pueblo, que la delega en sus representantes. Nadie puede hablar de “mi” gobierno, es el gobierno del pueblo. En la sociedad, es necesario que el “jefe supremo mueva a todos y a cada uno con un mismo impuso eficaz encaminado al bien común” (Compendio de Doctrina Social de la Iglesia, 393). El jefe no lo hace todo ni busca primeramente el bien propio y el de sus correligionarios.Es como el cerebro que coordina la actividad de todo el cuerpo social. “No puede suplantar la libre actividad de las personas y de los grupos… tutelando al independencia de los sujetos individuales y sociales” (Ibidem 394).La realidad es que no quieren molestar al pueblo por una motivación mezquina: preservar su caudal político, por eso quieren halagarlo. Lo que importa son los votos, ¿para qué? Para ventaja de su yo y de sus cuates. Muchos olvidan que la verdad se construye con la vida y con los hechos. No quieren saber la verdad del poder y su finalidad. Eso implicaría renunciar a sí mismos y a la búsqueda de bienes materiales, egoístas. Parecen magos que con su palabra van a resolver todos los problemas. Se ven como los reyes fabulosos de los cuentos que van a inundar a México de computadoras portátiles y de regalos de fantasía. Sus antecesores en el pasado prometieron lo mismo y no cumplieron. Lástima porque el paraíso se hubiera establecido en México hace mucho tiempo. Al contrario parecen haber establecido el infierno con tantas mañas, corrupción, irresponsabilidad, mentira, muerte y dolor. ¿Quién los hará recapacitar para que entiendan quiénes soy ellos y cuál es la misión de la autoridad? ¿Acaso tú[email protected]