Transparencia fiscal de Michoacán
En julio pasado se llevó a cabo una histórica reunión en la capital de los Estados Unidos en donde gobiernos, organizaciones internacionales, asociaciones profesionales y de la sociedad civil se comprometieron a unir sus esfuerzos para diseñar y poner en marcha la Iniciativa Mundial para la Transparencia Fiscal.En dicho evento se abordó uno de los problemas más críticos que enfrenta las sociedades contemporáneas: ¿cómo asegurar que el dinero público sea utilizado eficiente, eficaz y equitativamente para hacer frente a retos relativos a la estabilidad financiera de las arcas públicas, la reducción de la pobreza, la generación de empleos, la protección del medio ambiente y el desarrollo económico gracias a la transparencia, el compromiso y la rendición de cuentas?Parece ser que la mayoría de las veces pensamos que los problemas públicos se resolverán invirtiendo más dinero en ellos; sin embargo, pocas veces pensamos en la importancia que tiene en su solución la transparencia y la rendición de cuentas, particularmente en lo relativo al manejo de las finanzas públicas en cualquier nivel de gobierno.Algunas de las conclusiones a las que se llegaron fueron: por una parte, la construcción de normas o estándares mundiales para la promoción de la transparencia fiscal y la rendición de cuentas. Es decir, un conjunto de buenas prácticas que sirvan como referencia a todo tipo de gobierno para la gestión de sus finanzas; y, por otra parte, la promoción de nuevas tecnologías, asistencia técnica y fortalecimiento de capacidades en el diseño de nuevos incentivos que obliguen a los gobiernos a ser más ordenados y transparentes en materia de finanzas públicas.En el caso particular de nuestro estado la candidata de Acción Nacional al gobierno de Michoacán, Luisa María Calderón, lo ha dicho muy bien: “lo que necesita nuestro estado es orden, transparencia y rendición de cuentas”.Es fundamental para Michoacán que el próximo gobierno ponga orden en casa, particularmente en las finanzas públicas del estado que se encuentran hechas un desastre y en la quiebra. El derroche, la opacidad y la discrecionalidad con la que han sido conducidas desde siempre las finanzas públicas de nuestro estado es una de las razones que hace que hoy día Michoacán, siendo uno de los estados más bellos y con mayor riqueza natural y cultural del país, sea uno de los tres estados más rezagados a nivel nacional en cualquier indicador de bienestar que se observe.El problema de Michoacán no es su gente, no es carencia de potencialidades, el problema de Michoacán es que no hay orden en la gestión de lo público, y en el área de las finanzas ¿cómo explicar que la deuda pública del estado creció 2 mil por ciento en tan sólo 9 años y nadie sabe en qué, cómo, cuándo y en dónde se gastó ese dinero? ¿Con qué cara decirle a la población que no hay dinero para construir escuelas o rehabilitar aquellas a las que asisten sus hijos y no cuentan con sanitarios y lavabos?No habrá dinero, ni deudas que alcancen para resolver los problemas de Michoacán, en la medida en que sigan existiendo espacios oscuros y proclives al manejo discrecional de los recursos por parte de gobernantes y funcionarios. Por ello, una de las claves para verdaderamente dar soluciones a los problemas públicos que dañan el bienestar de la ciudadanía es que su gasto sea ordenado, transparente y que, a la par, existan y sean efectivos los mecanismos de rendición de cuentas en dicha tarea.Las ideas que se discutieron en el Iniciativa Mundial para la Transparencia Fiscal pueden ser un buen modelo a seguir para el próximo gobierno del estado, que sin duda alguna encabezará Luisa María Calderón, y comenzar así a darle orden a este gran estado lo cual se traducirá en verdadero bienestar para la ciudadanía, particularmente para los menos favorecidos.