Reforma Laboral ¿y los sindicatos?
El miércoles 26 de septiembre la Comisión del Trabajo de la Cámara de Diputados aprobó en lo general la iniciativa de reforma laboral que envió el ejecutivo federal al Congreso de la Unión para su discusión, bajo la modalidad de iniciativa preferente, la cual tiene como término para su aprobación o rechazo el próximo lunes primero de octubre a las 15:00 horas.Esta iniciativa propone cambiar 347 artículos de los 1,010 que actualmente tiene la Ley Federal del Trabajo, sin embargo tras los “ajustes” realizados en la Comisión quedaron sólo 310 artículos. Estas modificaciones realizadas en la Comisión, que preside y en la cual tiene mayoría el PRI, implican cambios sustantivos y muy lamentables respecto al contenido de la iniciativa.Veamos. Una de las principales agendas que en la actualidad existen en las democracias más avanzadas del mundo, y que especialmente impulsan los partidos de izquierda, tiene qué ver con la transparencia y democratización de los sindicatos, cuyo reclamo histórico de los trabajadores tiene como propósito garantizarles la posibilidad de elegir de manera libre y secreta a quienes dirigirán los destinos de sus respectivos sindicatos, asimismo busca también garantizar a los agremiados la existencia de mecanismos institucionales a fin de que puedan tener certeza y conocimiento del manejo y uso de las cuotas que cada trabajador entrega a su sindicato.Hasta antes de la presentación de esta iniciativa, la agenda de transparencia y democratización en el sindicalismo mexicano era una agenda olvidada y abandonada. Es de extrañeza que partidos como el PRD, Movimiento Ciudadano o, incluso, el PT no hayan tenido interés previo por impulsar esos cambios en nuestro país ya que, como supuestamente partidos de izquierda, deberían comulgar con esos principios y derechos básicos para todo trabajador.Evidentemente la transparencia y la democratización sindical no son temas que generen mucho entusiasmo ni simpatías en los sindicatos de la actualidad. Por obvias razones, los dirigentes sindicales de la actualidad se manifestaron en contra de estos cambios ya que pondrían en riesgo el dominio y control que por décadas esta élite ha tenido en los sindicatos de nuestro país.Aunque parezca paradójico, PRI, PRD y los otros partidos de izquierda unieron esfuerzos para evitar que los ejes de transparencia y democratización de los sindicatos se instauraran en la propuesta de reforma laboral enviada por el Presidente de la República. Estos partidos deberán dar la cara a los trabajadores mexicanos y explicarles por qué prevalecieron en sus decisiones los intereses particularísimos de la elite sindical y no el interés público del trabajador mexicano.Así las cosas, comenzamos a comprobar una vez más lo que ya sabíamos desde antes: el PRI no volvió para modernizar a México, el PRI volvió para continuar amarrándoos al mismo pasado opaco y oscuro que ellos tanto añoran.