Pobreza y asistencialismo en México
El pasado 22 de enero, el presidente Peña Nieto firmó un decreto para crear el Sistema Nacional contra el Hambre en nuestro país. La intención es que dicho sistema sea el motor de lo que se ha llamado Cruzada Nacional contra el Hambre.La verdad es que en México el tema de la pobreza extrema, esa que impide el acceso a una alimentación digna y suficiente a quienes se encuentran en dicha condición, es una realidad. Es una realidad que nos ha acompañado desde siempre y en los últimos años es una realidad en la que nuestro país se ha rezagado en el combate a la misma. Razones y explicaciones de dicho rezago no faltan, bien puede explicarse a razón de los efectos que dejó la crisis económica mundial en la economía de las familias, como también puede explicarse a razón de todo lo que dejaron de hacer las autoridades públicas de todo nivel en la responsabilidad del estado de garantizar el acceso universal a una alimentación digna.El hecho es que en la actualidad el rezago que tiene México en materia de pobreza alimentaria ya es superior al promedio existente en América Latina ya que mientras el promedio en esta región de población que vive en esta condición es de 11.5%, mientras que el promedio de nuestro país es de 13.3%, lo que equivale a casi 17 millones de mexicanos en dicha condición.Ha sido más que comprobado que una política exitosa para el combate a la pobreza no es aquella que hace del individuo que se encuentra en esa condición en un mero receptor de asistencia gubernamental, sino que el pobreza de la pobreza tiene que ver más con la ruptura de un círculo vicioso en el que participa la falta de empleo, de educación, de acceso a los servicios de salud y, por su puesto, de alimentación.La llamada Cruzada Nacional contra el Hambre pretende atender a 7 millones de mexicanos que se encuentran en condición de pobreza alimentaria y que se concentran en 400 municipios del país. No obstante, la verdad es que, con la información que el gobierno federal ha comunicado en torno a esta nueva estrategia, quedan más dudas que certezas sobre su funcionamiento y efectividad.En primer lugar, no se entiende por qué una llamada Cruzada Nacional en contra del Hambre no tiene el objetivo de atender a todos los mexicanos que se encuentran en dicha condición, sino que de entrada deja fuera de dicha estrategia a más de 10 millones de mexicanos.Por otra parte, casi 3.2 millones de los que serán beneficiados de este programa se concentran en 5 entidades federativas: Chiapas con 800 mil beneficiados, Estado de México con 800 mil beneficiados, Guerrero con 700 mil, Veracruz con 500 mil y Oaxaca con 400 mil. La pregunta es ¿dónde quedó Michoacán? A caso ¿Michoacán no es una de las entidades con mayor rezago y pobre mas de pobreza a nivel nacional? De acuerdo a los datos que el gobierno federal ha hecho públicos, menos de 150 mil michoacanos podrían ser beneficiaros de este nuevo programa.Finalmente, pero muy importante mencionarlo, la información que el gobierno federal ha brindado sobre esta nueva estrategia no es nada clara. Se ha dicho el qué pero el cómo no ha sido explicado. Todo apunta a que esta estrategia tendrá más bien un perfil clientelar y asistencialista que, verdaderamente, no ayuda a salir del problema de pobreza a las personas que se encuentran en esta condición.Ojalá que no sean intereses clientelares-electorales los que estén detrás de esta nueva estrategia del gobierno federal porque ya basta que en México se lucré electoralmente con la pobreza de su gente.