Las fluctuaciones del peso
Los mercados financieros del mundo tienen una clara postura de aversión al riesgo, la mayoría de los inversionistas no ven en el panorama financiero certeza para invertir su dinero y han preferido mejor resguardarlo comprando oro o bonos de deuda.Este panorama ha prevalecido con altibajos desde 2008, en últimas fechas eventos inesperados relacionados con las economías más grandes del mundo han recrudecido este panorama, basta traer a colación la severa crisis de deuda por la que atraviesan varios países europeos, a la par de los problemas fiscales que tienen los Estados Unidos.En lo que corresponde a nuestro país, a pesar de que estos desequilibrios económicos tienen lugar fuera de nuestras fronteras, sus efectos sí han tenido repercusiones al interior de ellas. Basta hacer referencia a la crisis económica que vivimos durante 2009 que nos llevó a una caída estrepitosa del PIB y del empleo.En la actualidad, estamos advirtiendo una fuerte inestabilidad en el mercado de cambios que ha generado que el precio del dólar un día se incremente bruscamente y al otro se vuelva a estabilizar. No obstante, lo más importante y a dónde tenemos que poner y centrar nuestra atención es a los pronósticos sobre el comportamiento de la economía mundial ya que, en últimas fechas el FMI ha advertido sobre un verdadero riesgo de que la economía mundial entre de nueva cuenta en recesión durante 2012, tal como nos ocurrió en 2008 y tal como sufrimos en 2009.Para resolver este problema definitivamente es necesario que los países que se encuentran en el centro de esta problemática, principalmente los europeos y los Estados Unidos, necesitan tomar decisiones de fondo que permitan corregir las distorsiones que han generado. Es necesario que se implementen políticas que ayuden a resolver el sobreendeudamiento de familias, bancos y gobiernos, a la par de la realización de ajustes en los balances fiscales que se encuentran ampliamente comprometidos. Decisiones que por sí mismas son bastante duras. Basta recordar que estas últimas son decisiones como las que México tuvo que tomar a lo largo de la década de los ochenta y la de los noventa a fin de sanear el desastre en las finanzas del país que dejaron Echeverría y López Portillo.México ha insistido, particularmente desde los últimos cinco años en generar certidumbre. Se ha sostenido, contra viento y marea, una política fiscal responsable; se ha mantenido un sistema bancario bien regulado y supervisado, extraordinariamente sólido y solvente en comparación con la banca de muchos otros países. A su vez, la estabilidad de los precios al evitar inflaciones exageradas ha permitido que la economía de las familias no se vea afectada por ese frente. No obstante, la amenaza que se cierne nos obliga a tomar decisiones que trascienda lo anterior.El país se encuentra en el momento propicio de impulsar reformas estructurales, ante el fuerte marco macroeconómico logrando una política fiscal prudente y una política monetaria comprometida con la estabilidad de precios.