Juegos Olímpicos y Economía
Los Juegos Olímpicos de Londres concluyeron con la victoria de la selección mexicana de futbol sobre la selección de Brasil. En paralelo a esta notable victoria de los mexicanos, la revista inglesa The Economist publicaba en su página web el artículo “Futbol y economía: México 4, Brasil 2” donde se destaca que México no sólo ganó a Brasil la final de futbol de los Juegos Olímpicos de Londres, sino que está goleando al país sudamericano en materia de crecimiento económico”.En reiteradas ocasiones comentamos en este espacio que en los últimos años Brasil ha sobrepasado en materia económica a México, creciendo 6 por ciento o más mientras México transitaba por el carril de baja velocidad con crecimientos del 2 por ciento. La explicación que dimos se centró en que mientras Brasil dedicó los últimos diez años a llevar a cabo grandes reformas que le dieron ese impulso, México tuvo que lidiar con el congelamiento que en el Poder Legislativo, en particular el PRI en ambas cámaras, le dio a las reformas estructurales que el país requería. Ante el egoísta regateo en que cayeron los partidos de oposición al no aceptar reforma alguna, los gobiernos de nuestro país dedicaron su esfuerzo a hacer lo máximo posible por garantizar un crecimiento económico notable aún sin las reformas requeridas. Después de la tremenda crisis económica mundial que padecimos durante todo el 2009, México ha transitado por un aceleramiento de su económica sostenido, acelerado y equilibrado que hoy día merece la envidia de muchos países en vías de desarrollo, como somos Brasil y nosotros mismos, y de países desarrollados que desde 2009 aún no encuentran la clave para detonar sus economía y mercado internos.Guste o no, México lo ha logrado en los últimos dos años y medio, lo ha hecho sin reforma fiscal, sin reforma laboral y sin reforma energética. ¿Qué sería de nuestro país hoy día si los partidos de oposición no nos hubieran negado las reformas? Seguramente estaríamos creciendo en vez de 4 por ciento a 7 por ciento anual. No obstante, a pesar de que hemos estado sin reformas, la conducción financiera y económica del país ha sido eficiente y eficaz para hacer hoy día de México una economía estable y con grandes perspectivas de crecimiento a corto plazo.Ese es el trasfondo de lo publicado por la revista The Economist: aún cuando en México siguen pendientes reformas económicas elementales para detonar su economía, la responsable actuación de su gobierno está haciendo que el crecimiento de ese país sea superior al de países que ya realizaron sus respectivas reformas, ¿qué pasará cuando México lo haga?A veces el destino nos juega malas pasadas, los que principalmente se negaron a sacar adelante las reformas que el país necesitaba de manera sistemática durante diez años, el PRI, serán los que pidan que las reformas se lleven a cabo ahora que regresaron al gobierno. Sin embargo, no hay que confundirnos. La agenda por reformar a este país no es del PRI, esa es la agenda que el PAN ha impulsad y seguirá impulsando. Por ello, esté usted seguro que el PAN será el impulsor principal de las reformas que México necesita, esa será una tarea que como partido el PAN sabrá asumir la responsabilidad.La preocupación, ahora, ya no recaerá en la aprobación o no de las reformas sino en la calidad, eficiencia y eficacia del nuevo gobierno ya que su genética lo lleva reiteradamente a generar problemas de sobreendeudamiento y corrupción que neutralizarían por completo los efectos positivos que nos prometen las reformas.