El caos financiero de Morelia
MORELIA, Mich., 26 de octubre de 2011.- El problema de finanzas públicas en nuestro estado no es exclusivo de la administración estatal, sino que también se presente en algunos municipios del estado. Tal es el caso de Morelia que actualmente cuanta con una deuda que asciende a 800 millones de pesos equivalente al 120% de la recaudación municipal en un año. Esto quiere decir que hoy día, Morelia debe más de lo que por sí mismo el municipio recauda en un año.Si bien habría que sumar a la masa recaudada por el municipio las participaciones y las aportaciones estatales y federales, lo cierto es que una parte considerable de estos recursos que transfieren la federación y el estado se encuentra etiquetada.Los últimos dos años y medio en los que Fausto Vallejo Figueroa estuvo al frente del gobierno municipal de Morelia fue el periodo en el que la deuda pública municipal se disparó y ahora tiene ya comprometidas las finanzas públicas del municipio. A finales del año pasado, en un intercambio de favores muy lamentable entre priístas y perredistas, en el Congreso del Estado se aprobó el “deudazo” del gobierno del estado y la contratación de una deuda solicitada por el entonces alcalde Fausto Vallejo equivalente a los 440 millones de pesos.Si a esta deuda se le suma el déficit que tenía el municipio que no superaba los 120 millones de pesos, más los 120 millones de pesos que se adeudan por concepto del “arrendamiento” de luminarias, resulta una pesada carga financiera con la que tendrá que batallar la próxima administración municipal en la capital del estado.Respecto a los montos, es necesario señalar que, en el caso del arrendamiento de las luminarias, como bien lo dijo el diputado panista en el Congreso del Estado, Francisco Morelos Borja, el municipio no solicitó la anuencia del legislativo para ese endeudamiento, además de que existen razones para dudar de la licitación que se realizó.Este enredo financiero en el que Fausto Vallejo ha metido al municipio de Morelia encuentra explicación si analizamos diversas fuentes de información objetiva que da cuenta de la mediocre calidad de la gestión de Vallejo en Morelia. Por ejemplo, de acuerdo al Índice de Transparencia e Información Fiscal 2010 que elabora la consultora ARegional en nuestro país, el municipio de Morelia ocupa el lugar número 57 de 100 municipios evaluados, muy lejos de municipios similares al de la capital michoacana como el de Querétaro o el de Nayarit capitales de los estados de ese mismo nombre. En el índice de ARegional, Morelia obtiene una calificación igual a la obtenida por municipios como San Andrés Cholula en Chiapas o Celaya en Guanajuato. El lugar que ocupa la capital de nuestro estado en el índice nos indica que el gobierno municipal no ha sido transparente en su gestión y en la administración de los dineros del municipio, eso es claro, evidente y contundente.Otro indicador que vale la pena analizar es el relativo al gasto en servicios personales o nómina en el municipio moreliano. De acuerdo a cifras del INEGI en 2010 se destinaron 352 millones para pagar los salarios de los funcionarios del ayuntamiento, no obstante, en vez de que la gestión de Fausto Vallejo se dedicara a reducir el monto de la nómina para invertir más en obra, lo que hizo fue lo contrario ya que un año antes de que Vallejo llegara al Palacio Municipal de la capital el gasto en servicios personales fue de 295 millones de pesos, es decir, el gasto en nómina durante el periodo de Vallejo se incrementó un 20 por ciento.Estos son solamente algunos datos que hablan por sí mismos. La verdad es que nos deja un mal sabor de boca encontrar este galimatías financiero en la capital de nuestro estado. En materia de finanzas públicas nos hemos ocupado ampliamente de los problemas por los que atraviesa Michoacán, hemos sido críticos con el Legislativo y con el Ejecutivo del estado, con los partidos y con sus dirigentes, sin distingo de color, siempre que han dejado de actuar responsablemente para preservar el equilibrio y la salud financiera del estado. En el caso de Morelia, no podemos dejar de hacer lo propio.MORELIA, Mich., 26 de octubre de 2011.- El problema de finanzas públicas en nuestro estado no es exclusivo de la administración estatal, sino que también se presente en algunos municipios del estado. Tal es el caso de Morelia que actualmente cuanta con una deuda que asciende a 800 millones de pesos equivalente al 120% de la recaudación municipal en un año. Esto quiere decir que hoy día, Morelia debe más de lo que por sí mismo el municipio recauda en un año.Si bien habría que sumar a la masa recaudada por el municipio las participaciones y las aportaciones estatales y federales, lo cierto es que una parte considerable de estos recursos que transfieren la federación y el estado se encuentra etiquetada.Los últimos dos años y medio en los que Fausto Vallejo Figueroa estuvo al frente del gobierno municipal de Morelia fue el periodo en el que la deuda pública municipal se disparó y ahora tiene ya comprometidas las finanzas públicas del municipio. A finales del año pasado, en un intercambio de favores muy lamentable entre priístas y perredistas, en el Congreso del Estado se aprobó el “deudazo” del gobierno del estado y la contratación de una deuda solicitada por el entonces alcalde Fausto Vallejo equivalente a los 440 millones de pesos.Si a esta deuda se le suma el déficit que tenía el municipio que no superaba los 120 millones de pesos, más los 120 millones de pesos que se adeudan por concepto del “arrendamiento” de luminarias, resulta una pesada carga financiera con la que tendrá que batallar la próxima administración municipal en la capital del estado.Respecto a los montos, es necesario señalar que, en el caso del arrendamiento de las luminarias, como bien lo dijo el diputado panista en el Congreso del Estado, Francisco Morelos Borja, el municipio no solicitó la anuencia del legislativo para ese endeudamiento, además de que existen razones para dudar de la licitación que se realizó.Este enredo financiero en el que Fausto Vallejo ha metido al municipio de Morelia encuentra explicación si analizamos diversas fuentes de información objetiva que da cuenta de la mediocre calidad de la gestión de Vallejo en Morelia. Por ejemplo, de acuerdo al Índice de Transparencia e Información Fiscal 2010 que elabora la consultora ARegional en nuestro país, el municipio de Morelia ocupa el lugar número 57 de 100 municipios evaluados, muy lejos de municipios similares al de la capital michoacana como el de Querétaro o el de Nayarit capitales de los estados de ese mismo nombre. En el índice de ARegional, Morelia obtiene una calificación igual a la obtenida por municipios como San Andrés Cholula en Chiapas o Celaya en Guanajuato. El lugar que ocupa la capital de nuestro estado en el índice nos indica que el gobierno municipal no ha sido transparente en su gestión y en la administración de los dineros del municipio, eso es claro, evidente y contundente.Otro indicador que vale la pena analizar es el relativo al gasto en servicios personales o nómina en el municipio moreliano. De acuerdo a cifras del INEGI en 2010 se destinaron 352 millones para pagar los salarios de los funcionarios del ayuntamiento, no obstante, en vez de que la gestión de Fausto Vallejo se dedicara a reducir el monto de la nómina para invertir más en obra, lo que hizo fue lo contrario ya que un año antes de que Vallejo llegara al Palacio Municipal de la capital el gasto en servicios personales fue de 295 millones de pesos, es decir, el gasto en nómina durante el periodo de Vallejo se incrementó un 20 por ciento.Estos son solamente algunos datos que hablan por sí mismos. La verdad es que nos deja un mal sabor de boca encontrar este galimatías financiero en la capital de nuestro estado. En materia de finanzas públicas nos hemos ocupado ampliamente de los problemas por los que atraviesa Michoacán, hemos sido críticos con el Legislativo y con el Ejecutivo del estado, con los partidos y con sus dirigentes, sin distingo de color, siempre que han dejado de actuar responsablemente para preservar el equilibrio y la salud financiera del estado. En el caso de Morelia, no podemos dejar de hacer lo propio.