Dólar caro ¿nos afectará?
En las últimas semanas el peso sufrió una depreciación que lo dejó por encima de los 14 pesos por dólar, uno de los niveles más altos de los últimos años. A pesar de no ser la mejor noticia en materia de economía y finanzas para nuestro país, analizando las razones por las cuales el dólar ha incrementado su precio y los instrumentos que tiene el Estado mexicano para hacer frente a tal situación, puede afirmarse con certeza que esto es solamente un episodio pasajero que no tendrá repercusiones en el desempeño de la economía ni en el bienestar de los mexicanos.Veamos, una de las principales armas de defensa que tenemos para hacer frente a esta situación son las reservas nacionales. Actualmente, el Banco de México tiene niveles históricos en las reservas del país lo que le permite tener un excelente respaldo de billetes para sostener el valor del peso frente a los embates financieros. Es decir, entre más altas sean las reservas, mayor es la seguridad que se brinda a los inversionistas de que hay dinero para sacar ante cualquier prisa y por eso la moneda está bien anclada.El Banco de México ha acumulado más de 155 mil millones de dólares y todo parece indicar que continuará creciendo. Pero ¿de qué sirve que el Banco de México tenga tantas reservas internacionales? Uno de los mecanismos que el Banco de México puede utilizar para que el peso no pierda tanto terreno frente al dólar son las subastas de dólares. Con éstas, el Banco de México vende, literalmente, dólares a las instituciones bancarias y financieras del país con lo que se asegura que cuando alguien desea comprar dólares, sea para viajar al extranjero o para pagar a los proveedores extranjeros.Lo que está sucediendo en Europa, con la crisis de deuda en la que están sumidos varios países como España, Grecia, Italia y Portugal, ha hecho que hordas de inversionistas nerviosos en todo el mundo traten de acaparar dólares para asegurar su dinero ante un desplome del sistema financiero mundial, tal como sucedió en 2008. Esto hace que en México, donde el precio del dólar está sujeto a las fuerzas del mercado, haya subido notablemente en los últimos días.Sin embargo, a diferencia de la crisis de 1994, en la que inversionistas extranjeros coadyuvaron en el colapso del tipo de cambio al sacar grandes sumas de capital del país y en la que el Banco de México carecía de reservas internacionales para estabilizar el mercado de compra y venta de dólares en el país, hoy día en México hay certeza de que el dólar se estabilizará y su precio no sobrepasará límites razonables que pongan en riesgo la estabilidad macroeconómica y microeconómica del país.La verdad es que hoy día la economía y las finanzas mexicanas son muy diferentes a lo que fueron durante los gobiernos priístas. Hoy las crisis no se fraguan el interior del país por malas decisiones de los gobiernos y hoy los gobiernos tienen suficientes instrumentos de política económica y financiera para hacer frente eficiente y eficazmente a los inconvenientes y problemas que llegan a nuestro país de otras partes del mundo.En el plano internacional no son voces aisladas las que reconocen el excelente papel que ha desempeñado México en la conducción de su economía y sus finanzas: la OCDE ha mencionado que el desempeño de la economía mexicana es completamente diferente a lo que sucede en la mayoría de los países en la actualidad ya que su solidez, sanidad y fortaleza no son características comunes en la actualidad ni en países desarrollados ni en los que están en vías de desarrollo. Otra voz que recientemente se hizo escuchar es la del presidente de la Reserva Federal de los Estados Unidos que reconoció la importancia para aquél país de tener a vecinos económicamente dinámicos y financieramente sólidos como México y que gracias a ello Estados Unidos ha podido salir de la crisis en la que estuvo sumergido en 2008 y 2009.Así las cosas, el México de hoy día es diferente y mucho, mucho mejor al México de ayer. Lo que hoy es un hecho coyuntural y pasajero que no tendrá repercusiones en el bienestar de los mexicanos, en el pasado eran devaluaciones, pobreza y dolor para millones de familias que tenían que padecer la deficiente e irresponsable conducción de la política económica y financiera del país.