Balance legislativo
El segundo periodo de sesiones del tercer año de la LXI Legislatura concluirá el próximo lunes 30 de abril. Sin embargo, la Comisión Permanente Congreso de la Unión sesionará de manera regular para atender la agenda legislativa que vaya presentándose y desahogar parte de la que ha quedado pendiente. Será el próximo 1 de septiembre que se instale una nueva Legislatura, la LXII, integrada por nuevos diputados quienes serán electos el primero de julio.El trabajo y desempeño de la actual Legislatura, en lo que respecta a la Cámara de Diputados, ha sido de muchos contrastes. Por una parte, siguiendo la tradición que se instauró en nuestro país desde 1997, en el sentido de que el Ejecutivo no ha podido contar con una mayoría en el Poder Legislativo que le permita impulsar cambios de gran calado, muchas reformas importantes quedaron pendientes, ahí están los casos de la reforma fiscal, laboral, una reforma política sustantiva, una reforma a PEMEX que verdaderamente transforme y modernice a esta empresa, el caso también de un conjunto de reformas que permitan hacer una realidad la transparencia y la rendición de cuentas en las entidades federativas, entre muchas otras.Sin embargo, por otra parte, hay que decir que si bien el Ejecutivo no pudo contar con una mayoría parlamentaria, quienes sí la configuraron, el PRI y su aliado el PVEM, no apoyaron la agenda de cambios que fueron propuestos tanto por el ejecutivo, como por las distintas bancadas de los demás partidos políticos en la Cámara, y, asimismo, no tuvieron la intención de impulsar una agenda propia de cambios sustantivos que permitieran dar un giro, desde el Poder Legislativo, a nuestro país. De ahí la pregunta que más de una vez le he planteado a usted: ¿para qué les sirvió la mayoría a estos partidos? Para nada, solamente para apostar al fracaso de un país.A pesar de ello, el timoneo del país que ha llevado a cabo el Gobierno Federal, en el ámbito de sus atribuciones, ha permitido, entre otras cosas, en los últimos dos años y medio, salir de la peor crisis económica de los últimos 30 años y evitar que esta crisis tuviera un impacto permanente y desmedido en la pobreza. Asimismo, ha permitido la generación de casi un millón de plazas laborales cada año, ha terminado de construir una economía sólida y reconocida mundialmente, está a punto de lograr la cobertura universal de salud, ha logrado que más jóvenes tengan acceso a universidades, como en ningún otro sexenio se han otorgado créditos a la vivienda y se ha invertido en infraestructura en diversas partes del país. Gracias a ello, hoy México sí es diferente y mejor que hace seis años. Imagínese usted, cómo estaríamos el día de hoy si los partidos con mayoría en el Poder Legislativo se hubieran comprometido en fortalecer al país sacando adelante una agenda legislativa con mayor sustancia y atendiendo los temas torales que lamentablemente dejaron en la congeladora legislativa.Así pues, los trabajos más intensos de la presente Legislatura concluirán el próximo lunes y fiel al estilo que han tenido a lo largo de estos tres años los partidos con mayoría en la Cámara de Diputados, en estos últimos días estarán haciendo uso de su mayoría para, insidiosamente, sacar beneficio mediático-político en vez de favor del dedicarse, como debería ser, a legislar a favor del interés general de los mexicanos.