Agenda municipal para el futuro
El municipio en México es una institución que tiene sus primeros antecedentes en el siglo XVI y no fue sino hasta la Constitución de 1917 donde se plasmaron los primeros rasgos de lo que hoy día es el municipio en nuestro país. Sin embargo, ni en el espíritu de la Constitución de 1917, ni en la operación del sistema político mexicano a lo largo de casi todo el siglo XX se pudo procurar que el municipio mexicano gozara de autonomía política, fiscal y de gestión de la que si gozaban los otros órdenes de gobierno.En México, hasta finales de los años 90´s el modelo centralista y autoritario que había caracterizado al sistema político inició un proceso de claro agotamiento, y con ello los municipios empezaron a asumir un papel más protagónico en los asuntos públicos del país. Especialmente fue la reforma al 115 Constitucional impulsada en la LVII legislatura, 1999, donde se logró definir al municipio como un verdadero orden de gobierno, la célula básica de la organización política, social, territorial y administrativa del país. A partir de entonces, los municipios ganaron la posibilidad de establecer convenios de asociación y coordinación entre sí y con sus respectivos estados; la facultad del ayuntamiento de proponer a la Legislatura las cuotas y tarifas que sirvan de base para el cobro del impuesto predial; la intervención de los ayuntamientos en los programas de transporte público de pasajeros; capacidad para gestionar el patrimonio municipal, entre muchas otras atribuciones que antes no existían.Esta apertura del sistema político mexicano dio pie a nuevos modelos de gestión y de atención a los problemas públicos a nivel municipal por lo que estas tareas dejaron de ser exclusivas de los gobiernos estatales. El partido político que innovó en esta materia fue el Partido Acción Nacional ya que, aún antes de la reforma de 1999, los municipios gobernados por este partido mostraron un modelo diferente de gobierno: dejaron atrás los cacicazgos, el corporativismo, impulsaron una mayor participación ciudadana, se rescataron e espacios y se impulsó la obra pública.Lo cierto es que hoy día es necesario comenzar un nuevo debate sobre el papel que juega el municipio: por una parte es necesario que se atienda la agenda de temas que aún están pendientes en materia municipal como la transparencia, la rendición de cuentas, la mayor recaudación, la ampliación del periodo de gobierno o la reelección, la planeación vinculatoria a mediano y largo plazo, entre muchos otros temas.No debemos perder de vista la importancia del municipio para la mejora del bienestar social. Desde él se procura, o se deja de procurar, en primera instancia el interés público. En materia de seguridad, de servicios e infraestructura pública, ahora ya de educación y combate a la pobreza, el municipio es la primera organización del Estado Mexicano que se enfrenta y debe atender estos problemas. Por ello es fundamental que las normas jurídicas y la gestión municipal entren de nueva cuenta a un proceso de rediseño a fin de que en México podamos tener municipios de vanguardia con gobiernos socialmente eficientes, democráticamente transparentes y financieramente sustentables.