Teléfono Rojo
Alarmas encendidas en el PRI y debacle de JosefinaTodavía no han podido sustentar cargos a Moreira Inmunización de priístas si retrasan las denunciasLos priístas encendieron sus alarmas y por primera vez en condiciones de cierta ventaja.Síntoma del ambiente con el cual arrancarán las campañas el próximo fin de semana.Los antecedentes:Desde el año pasado estaban acorralados.La embestida comenzó a poco de haber tomado la presidencia del PRI el ex gobernador coahuilense Humberto Moreira.Denuncias aquí y allá, actas de Ernesto Cordero y su estructura hacendaria –lo cual habla del poder del Estado-, declaraciones a diestra y siniestra y publicaciones por doquier para señalar el endeudamiento exagerado de Coahuila, la falsificación de documentos y nombres de funcionarios prófugos.La nomenklatura priísta decidió inicialmente resistir porque se creía inmune y las encuestas le daban la razón.Las tendencias no cayeron durante meses hasta que, entre los días finales de noviembre y los iniciales de diciembre de 2011, de repente sorprendieron los datos internos:El PRI como fuerza política había caído casi ocho puntos en las preferencias electorales y su hoy candidato presidencial, Enrique Peña Nieto, empezaba a verse afectado.Por ello el partido –o Peña Nieto- habló con Moreira y éste le ofreció por segunda vez la renuncia para salud de su candidatura y en beneficio del partido.Casi cuatro meses después, las autoridades hacendarias no han podido sustentar cargos contra Moreira.NADA NUEVO CONTRA PEÑA Y EX GOBERNADORESDesde entonces sienten la espada del poder a punto de caer con golpes demoledores.Nada nuevo:En lo personal, difusión de datos sobre la vida de Enrique Peña Nieto.El ha sido el primero en mencionar en entrevistas hechos ignorados por la sociedad porque, ha dicho, no quiere tener secretos ni esperar golpes bajos en víspera electoral.En lo institucional, lo aireado por los medios con filtraciones:-Las investigaciones abiertas en Estados Unidos contra los ex gobernadores tamaulipecos Manuel Cavazos, Tomás Yarrington y Eugenio Hernández a partir de declaraciones de testigos protegidos.-Supuestos nexos de gobernadores priístas con el crimen organizado, donde encajarían varios norteños y algunos del sur y centro de la república.-Una gran lista de endeudamientos generados por los gobiernos priístas, aunque los perredistas – la zacatecana Amalia García, el michoacano Leonel Godoy- y panistas –el jalisciense Emilio González, el tlaxcalteca Héctor Ortiz- no sean ejemplo de buena administración.En este saco pretendieron meter al veracruzano Fidel Herrera pero, sea porque supo cubrir su huida o porque lo acusaban sin fundamento, al parecer el PAN-gobierno ha desistido para llevarlo al terreno de al menos tolerancia a la delincuencia.Este tipo de datos y algo de documentación ya están en poder manos del PRI, donde preparan su defensa. EL PRI PREPARA SU PROPIO ARSENAL DE DEFENSAEsta nueva embestida, decíamos arriba, tiene un contexto diferente.Antes la idea era debilitar al PRI y a su candidato Enrique Peña Nieto a fin de permitir el ascenso panista a través de tres personas –Ernesto Cordero, Josefina Vázquez Mota y Santiago Creel-, pero hoy la circunstancia es diferente.Vázquez Mota ha perdido empuje y sus errores se reflejan con caídas en los sondeos.No le han perdonado el abandono de acarreados en el Estadio Azul ni las críticas a la UNAM ni a la Iberoamericana y ahora, para colmo, aparece una grabación donde acusa a Genaro García Luna de espionaje a ella en lugar de perseguir a Joaquín El Chapo Guzmán y llamapinche a la vocera presidencial Alejandra Sota.Es parte de una campaña negra orquestada en su contra, dice Vázquez Mota, pero los hechos le son lapidarios y costosos.Encuestas y desprestigio están plasmados en encuestas propias y ajenas, para lo cual prepara una estrategia doble: relanzamiento de su campaña y nueva embestida al PRI.Esta vez el objetivo es evitar la debacle de la candidata panista.Con un problema: de tan cantadas, las denuncias pueden resultar inocuas.Dependerá de cómo las manejen el PRI y el equipo de Peña Nieto.