Teléfono Rojo
* AMLO: a la caza de priístas y contra Marcelo* Aguirre puede estar tranquilo: no lo quitarán* Primicia a punto: Marbán, García y Córdova Era cuestión de esperar: Andrés Manuel López ha tomado la iniciativa para dar golpes a izquierda y derecha, con propios y adversarios.Entre los primeros no escapa siquiera Marcelo Ebrard, su leal escudero.El plan está a punto de consumarse.Primero el tabasqueño mandó medir la popularidad de Manuel Camacho en la ciudad de México.Como le resultara positiva, ha ordenado compararlo con todos los aspirantes, de izquierda, de centro y de derecha, a fin de medir si es garantía de alta competitividad en el Distrito Federal.El ejercicio se hará la semana próxima y luego decidirá.Si Camacho sale bien librado, entonces lo impondrá de candidato al GDF en detrimento de los demás aspirantes -Alejandra Barrales, Miguel Mancera, Carlos Navarrete, Martí Batres, Mario Delgado- y en aras del pragmatismo electoral.Con ese mismo objetivo tiene prácticamente amarradas dos deserciones priístas: María Elena Orantes y José Antonio Aguilar Bodegas.Ella sería candidata a gobernadora por la izquierda, él al Senado.Triunfo asegurado, dice López. SOLO ESCANDALO PARA AGUIRRE RIVERO Angel Heladio Aguirre Rivero puede respirar sin presiones.No porque su gobierno en Guerrero sea bueno, pues de ellos dan testimonio la inseguridad en el estado, los crímenes cotidianos, Acapulco, las muertes cotidianas, los paros escolares, el criminal asesinato de estudiantes por las fuerza pública…Sino porque con el cambio de partido en la Presidencia de la República se acabaron los controles centrales y los contrapesos políticos habidos durante el priato.Hubo abusos, como aquella destitución de Carlos Armando Biebrich en Sonora porque desacató la instrucción presidencial de sumarse a la campaña de José López Portillo, pero no siempre fue la marca.El titular de Los Pinos estaba vigilante sobre todo de la lealtad política y castigaba la deslealtad con el ostracismo o el destierro.Esa práctica terminó con Ernesto Zedillo, quien quitó a dos gobernadores: El primero fue el salinista Sócrates Rizzo en Nuevo León cuando era insostenible por el mal gobierno y el rechazo de empresarios y del propio PRI.El propio Aguirre Rivero fue resultado de ese autoritarismo presidencial, pues llegó al gobierno de Guerrero en 1996 merced a la destitución de Rubén Figueroa por Ernesto Zedillo.Fue el último cese disfrazado de licencia. EL PANISMO NO CORRE A GOBERNADORES En los tiempos recientes quien abusó de esas remociones fue Carlos Salinas.Comenzó con Fernando Gutiérrez Barrios, a quien se trajo de Veracruz a Gobernación y luego lo desechó.Siguió con castigos a quienes o no hicieron campaña por él o no controlaron a los votantes al estilo del viejo priato: el bajacaliforniano Xicoténcatl Leyva y el mexiquense Mario Ramón Beteta.El mismo destino tuvo el michoacano Luis Martínez Villicaña por haber dejado crecer la figura de Cuauhtémoc Cárdenas y el cardenismo, base del Frente Democrático Nacional.La lista es larga:Víctor Manzanilla en Yucatán.Salvador Neme en Tabasco.Fausto Zapata en San Luis Potosí.A Ramón Aguirre no lo dejó asumir el poder en Guanajuato en la primera de las concertacesiones públicas al PAN.Guillermo Cosío en Jalisco.Eduardo Villaseñor en Michoacán…En el panismo no ha habido ninguna destitución ordenada desde Los Pinos y sólo una remoción: Francisco Ramírez Acuña para despachar en Bucareli.Por ese lado Angel Heladio Aguirre Rivero, discípulo de Marcelo Ebrard, no tendrá presiones y tal vez los crímenes cometidos por su policía queden sólo en escándalo mediático y social. EL INUTIL ESCANDALO A GARCIA RAMIREZ Ayer tomó forma un adelanto hecho aquí el martes.Las fracciones partidistas en la Cámara de Diputados tienen prácticamente consensuada la terna para completar el Consejo General del IFE:María Marbán Laborde, ex consejera del IFAI.Lorenzo Córdova, académico y especialista en asuntos electorales.Y Sergio García Ramírez, a quien no hizo mella el escándalo mediático orquestado por tribus de la izquierda a partir de conflictos de alcoba.-Se nos pasó la mano -dijo ayer un perredista al aceptar la culpa.El mismo perredista hizo una acotación: -No des por descartado otro candidato.Aquí se mencionó como cuarto prospecto al ex rector Juan Ramón de la Fuente, pero jamás sumó simpatías de panistas y priístas.