Teléfono Rojo
* Lujambio se convierte en razón de Estado* Fue trasladado a Nutrición de emergencia* Michoacán y los preparativos para el 2012La de hoy es una mala noticia.Muy mala.Declaraciones aparte, como una de ayer del subsecretario Rodolfo Tuirán, en el gobierno federal hay mucha preocupación por el secretario de Educación Pública, Alonso Lujambio.La angustia alcanza al presidente Felipe Calderón, quien acudió presuroso a visitarlo en el hospital el fin de semana, apenas regresó de Europa de la reunión del G-20.La salud de Lujambio se ha vuelto en cuestión Estado.Hay muchos elementos para ello.Como el 2012 es obsesión superior, el secretario de Educación era una de las cartas a disposición de Los Pinos para cubrir la candidatura presidencial del Partido Acción Nacional (PAN).Una vez retirado de la contienda interna por no haber arraigado ni en el panismo ni entre la población, cabía la posibilidad de prepararlo para jugarlo como posible aspirante a la Jefatura de Gobierno del Distrito Federal (GDF).Sobre este plan B se habló en este espacio, pero el escenario ha perdido su vigencia.Hoy la prioridad hoy es salvarlo.REPORTE DIARIO A LA PRESIDENCIALa enfermedad de Alonso Lujambio no es reciente.La hospitalización se dio en secreto y así se pretendió mantenerlo, pero la propia Secretaría de Educación Pública (SEP) lo convirtió en asunto público el 1 de noviembre.Su titular, informó en un boletín, fue internado el 23 de octubre por una insuficiencia renal severa y lo sustituía al frente de la dependencia el subsecretario de Educación Superior, Rodolfo Tuirán Gutiérrez.Ayer Tuirán Gutiérrez dio la siguiente declaración:“Sé que está en proceso de recuperación. No soy la persona más indicada para informar sobre su estado de salud, pero lo que sé es que el proceso transcurre adecuadamente y a todos en la SEP nos tiene muy contentos el proceso de recuperación plena en que se encuentra el secretario”.Lujambio, agregó el relevo temporal, está al pendiente de las negociaciones presupuestales para la secretaría.Los médicos son menos optimistas.Lujambioingresó al hospital Metropolitano y luego fue trasladado al Angeles del Pedregal.La instrucción superior fue llevarlo al Instituto Nacional de Nutrición, en espera quizá de un transplante.En Los Pinos y en el gobierno de Felipe Calderón desean su pronta recuperación.Nosotros también.OTRAS ELECCIONES, VIEJA PRÁCTICALa elección en Michoacán tomaba los peores rumbos, decíamos aquí la semana pasada.Ya se ve.Allá se ha concentrado lo mejor -y lo peor- de cada una de las tres principales fuerzas políticas y menudean las denuncias.No hay novedades.Si en el pasado el Partido Revolucionario Institucional (PRI) fue acusado de mil y una artimañas para manipular el voto, con Acción Nacional no parecen haber mejorado las cosas.Y si en Nayarit los delegados fueron coordinados por el representante de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) para movilizar los recursos públicos para Martha Elena García, en Michoacán la encomienda recayó en otro.El delegado de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca y Alimentación (Sagarpa).En la grabación presentada por priístas, perredistas y petistas,Esteban Cruzaley Díaz Barrigase escucha en abierta estrategia electoral, con el apoyo de programas públicos, para el candidato panista a la alcaldía de Apatzingán, Rigoberto Peláez Mendoza, y otros actores.Simultáneamente se repartieron fotografías donde el propio Cruzaley Díaz Barriga aparece con Luisa María Calderón Hinojosa en actos de campaña en horas oficiales de trabajo.Hay más testimonios.Pero los nombres son lo de menos; lo grave es la permanencia de las costumbres porque se ensucia la última experiencia democrática previa a las elecciones presidenciales de 2012.Y si eso hacen por Michoacán, ¿qué no harán por Palacio Nacional?