Si la política fuera futbol
En México pareciera haber destellos de correlación entre los sucesos futboleros y las complejas e implacables combinaciones que se realizan en el ajedrez político nacional. Para ello, no basta sino seguir al campeonato nacional de futbol profesional con esta óptica y verificar que pareciera existir una especie de lógica a la cual responden los equipos en cuestión y los actores políticos, teniendo como vector común el contexto territorial del que son originarios ambos.Por esta ocasión imaginemos qué pasaría si la política fuera fútbol en México. Así entenderíamos por qué el Monterrey, cuyo estadio está muy próximo al lugar natal del neoleonés Carlos Salinas de Gortari fue campeón en el torneo PRODE ’85 y después en la temporada 1992 -1993.Asimismo, se explicaría perfectamente por qué el gris Necaxa, equipo de los amores de Ernesto Zedillo Ponce de León fue un equipo tan hegemónico durante esa época presidencial. También se podría llegar a comprender el regreso de los Panzas Verdes del León a Primera División, a tambor batiente hasta llegar a ser campeones al final de la década de los noventas. Hecho que sin duda debió haber logrado la euforia del expresidente Vicente Fox Quesada.De la misma manera, el inicio y fortalecimiento del grupo Atlacomulco tendría relación con los primeros campeonatos y el paso implacable del Toluca en el siglo pasado, el cual se vería menguado ante la presión ejercida sobre Arturo Montiel hace seis años. Sin embargo, recordemos que en 2008 y apenas hace un año volvió a ser campeón…Y ni qué decir del Morelia, equipo que logró ser campeón precisamente en el 2000 y posteriormente jugó la final en 2006, liguilla en la cual el presidente Felipe Calderón se hizo presente en las tribunas del Morelos.También, en esta temporada que acaba de terminarse, el repunte de los Jaguares de Chiapas sin duda habría sido motivo de celebración para Elba Esther Gordillo, mientras que su posterior declive habrá amargado a Pablo Salazar Mendiguchía.Finalmente, en estricta relación cronológica de hechos, el pasado domingo el Morelia acaba de sufrir una derrota en una contienda que finalizó empatada ante un equipo coahuilense, siendo desempatada por una mejor posición en la tabla.A falta de datos duros, habría que apelar a la hermenéutica de las teorías del judío Carlos Marx en el sentido de que “el fútbol es parte de una superestructura que responde a las relaciones de producción de una sociedad”. Compleja manera de decir que la humanidad -política y deporte incluidos- está subordinada al capital.Comentarios: [email protected] y Twitter: @erik_aviles