Fin al Abuso
Recientemente se lanzó la campaña nacional “Fin al Abuso”, encabezada por Mexicanos Primero, A.C. y respaldada por 102 organizaciones de la sociedad civil. El exhorto estriba en que se realice y difunda un padrón nacional de trabajadores de la educación, que incluya cuatro aspectos: identidad, formación académica, experiencia profesional y situación laboral. Asimismo, se exige se detecten a los comisionados sindicales y que sus salarios sean solventados con recursos del SNTE o de la CNTE, para que los recursos lleguen directamente a las aulas, no a pagar actividades propias de los sindicatos, quienes han aprovechado vacíos legales para medrar en la opacidad. También se solicita se prohíban explícitamente en el decreto de Presupuesto de Egresos de la Federación 2013 las comisiones no educativas, sobre todo las relacionadas con actividades sindicales.Existen a nivel nacional 22 mil 353 comisionados sindicales, quienes cuestan al país mil 700 millones de pesos. De ellos, ningún trabajador de educación básica michoacano aparece, ya que durante 2012, nuestra entidad se incorporó a los seis estados que ocultan a sus comisionados sindicales en educación básica: Baja California Sur, Durango, Guerrero, Oaxaca, Tlaxcala y Yucatán. Asimismo, hay 23 mil 400 maestros más que tienen una plaza pero no están en las aulas y se desconoce en qué trabajan.En este primer trimestre de 2012, Michoacán solamente reportó comisionados del CONALEP e INEA. El CONALEP declaró 12 comisionados, de los cuales 11 están realizando funciones en planteles diferentes al de su adscripción y uno en labores sindicales. El INEA reporta 6 comisionados en labores sindicales, percibiendo entre 26 mil y 33 mil pesos trimestralmente.Durante 2011, se dieron a conocer alternadamente los nombres de algunos de los comisionados, ciertamente controversiales debido a que no aparecen nombres de la CNTE que son del dominio público, en cambio escalonándose trimestralmente los nombres de expresiones sindicales afines al SNTE. Las cifras fueron más que cuestionables, ya que la SEE declaró que en el primer trimestre del citado año hubo 152 comisionados en la entidad, y que la cifra se redujo a solamente 62 en el cuarto trimestre. Esta cifra se desmiente categóricamente con una simple inspección visual en cualquier toma, marcha, plantón o visita a oficinas sindicales.Sin embargo, a pesar de la controversia en cuanto a cifras y nombres, es de reconocerse que la federación dictaminó que Michoacán en el último trimestre del 2011 cumplió cabalmente con el analítico de plazas, categorías y tabuladores, nómina de honorarios, nómina extraordinaria, nómina ordinaria, pagos cancelados, percepciones y deducciones, trabajadores comisionados, trabajadores con licencia y trabajadores jubilados.En contraste, este año Michoacán no ha revelado nombres de comisionados, desatendiendo el cumplimiento al Artículo 10 del Decreto de Presupuesto de Egresos de la Federación 2012.Sorprendentemente, a pesar de los vacíos expuestos, el ITAIMICH, en su autodenominado “Informe Ciudadano” otorgó una calificación de 97 en transparencia al Poder Ejecutivo Estatal, sin detallar indicadores ni difundiendo su informe vía su portal web, colocando en entredicho su afirmación, ya que evidentemente en materia educativa hay opacidad, omisiones y retrocesos. Respecto al tema, Jacqueline Peschard, Consejera Presidenta del IFAI ya se ha pronunciado a favor de difundir un padrón nacional de trabajadores de la educación, debido a que éstos son también funcionarios públicos, postura que debería defender también el ITAIMICH. Michoacán merece transparencia verdadera para desarrollarse integralmente.Resulta inaceptable que el Padrón Estatal de Trabajadores de la Educación, logro de la sociedad civil michoacana, impulsado por Mexicanos Primero Michoacán A.C. desde 2009 y publicado en septiembre de 2011, fuese inactivado del sitio http://www.edumich.gob.mx/padron_estatal/forms/padron.php precisamente al tiempo que se intercambiaron acusaciones de nepotismo entre la SEE y la CNTE. Es momento que los funcionarios asuman la rectoría de la transparencia educativa michoacana, llegando hasta las últimas consecuencias y sin mediar el interés personal. Es claro que no hay alguien libre de pecado en el debate mediático sindical - oficial, pero es tiempo que se busque el bien mayor y se destape la caja de Pandora que constituye la nómina educativa estatal y que desde hace décadas se ha ocultado. La CNTE ya difundió 38 cheques, le faltan 75 mil más. La SEE ya divulgó que hay cientos de familiares de líderes sindicales laborando, pero resta dar a conocer nombres y adscripciones sin regatear costos políticos.Recientemente se señaló que van siete mil personas despedidas de la SEE en 2012, de quienes se desconoce sus nombres, salario y experiencia profesional. Mucho menos se sabe si se fincarán responsabilidades. No dar seguimiento a ello es complicidad, resultando insuficiente la explicación leguleya de que el acceso a la información debe ser a petición de parte. El gobierno debe anticiparse a las necesidades ciudadanas si es que desea dejar un legado en la transparencia educativa estatal.Comentarios: [email protected] y Twitter: @Erik_Aviles