Debatir y Construir
En días pasados, en conocida televisora michoacana, después de un intenso intercambio de declaraciones con la CNTE, finalmente su líder, el Profr. Juan José Ortega Madrigal aceptó acudir a realizar un ejercicio que en democracias más evolucionadas es inmediato: el debate público.El debate es constructivo en la medida en que permite a la sociedad contrastar posturas e informarles adecuadamente, permitiendo que los televidentes normen su criterio basándose en evidencias. Presentarse ante los medios a defender un punto de vista inevitablemente provoca desgaste, aun lográndose un punto acuerdo, insatisfactorio para ambos debatientes, pero generalmente viable y factible para la sociedad en general. Lo que los fanáticos recriminarán es que el resultado ecléctico habrá indefectiblemente perdido el toque recalcitrante al que suelen denominar “pureza ideológica”.Es importante acotar que en nuestra nación es incipiente la cultura de provocar, socializar y sistematizar la discusión para promover consensos y construir política pública. Esto responde a múltiples factores y a una razón esencial: el debate público cimbra el status quo.Ejemplificando, cito a un vividor del sindicalismo michoacano, quien en alguna ocasión me espetó vía redes sociales -¿quién te crees que eres para contradecir a la señora secretaria de educación? Evidentemente, bajo la debilidad institucional él medra cómodamente y por ello condenó el debate, porque la palabra cuestionada desnuda, exhibe y muestra la realidad bajo el discurso.Desde hace años, pero ahora con mayor desesperada intensidad que nunca, los enemigos del debate, anclajes del determinismo fementido quienes prefieren preservar a su líder de cabecera con su imagen impoluta nos cuestionan al estilo de -¿cómo puedes contradecir al poderoso en público?, -¿qué caso tiene arrebatarle la palabra? y -¿qué buscan en realidad en su asociación?, buscando sostener una defensa torpe y chapucera ante la inevitabilidad de la confrontación de ideas, porque es un hecho: la silenciosa catástrofe educativa nacional perdió su cariz de silente suplicio, siendo ahora un grito de indignación colectiva que no moderará su intensidad hasta que exista justicia social en cada comunidad educativa en la entidad.Mientras tanto, también recibimos comentarios pidiendo que moderemos la voz, requisito necesario para construir acuerdos, pero que está subordinado a la urgencia de la situación educativa estatal, cuando hoy en Michoacán cada 11 minutos un alumno de bachillerato deserta, cuando 18 de cada 100 alumnos de educación básica padecen anemia, cuando hay 305 mil analfabetas y 1.5 millones de personas en rezago educativo. Si estos datos no conmocionan a la sociedad, es preciso reiterarlos una y otra vez para despertar conciencias.¡Michoacanos: ya basta de mala educación! La indignación proactiva es indispensable para lograr la revolución educativa que es requerida en nuestra entidad. Uno de los caminos esenciales para lograrlo es el debate, la exigencia pública y la confrontación de ideas.Reconozco en el Prof. Juan José Ortega Madrigal a una persona con la que pudimos debatir y al finalizar estrecharnos la mano, en el entendido que es parte de un ejercicio democrático y que deberá ser la primera de muchas ocasiones en las que contrastaremos posturas en aras de lograr que la escuela michoacana encuentre senderos amplios y certeros para verter la savia de la educación en las conciencias infantiles y juveniles. La palabra de ambos está empeñada en continuar contrastando ideas públicamente para lograr que la educación suceda con pertinencia, identidad y calidad.Destaco del debate el contraste de cifras, sobre el cual concordamos con la declaración del secretario de educación, Lic. Jesús Sierra respecto a que “el juego de cifras es un juego perverso”. Mexicanos Primero siempre ha vertido cifras con seriedad y sustento, nunca jugando, como en ocasiones políticos en campaña, funcionarios y sindicalistas lo realizan. Basta buscar en Internet la frase “apostar por la educación” para verificar cuántos de nuestros gobernantes expresaron semejante contrasentido. La educación jamás será una apuesta, sino es una inversión social segura.En esta lucha, Mexicanos Primero precisamente se ha empeñado en contar con la mayor calidad de la información educativa en la entidad, siendo uno de nuestros ejes de trabajo principales la transparencia y rendición de cuentas. Por esta razón le brindamos seguimiento, para lograr que la ciudadanía esté cabalmente informada respecto al estado de la educación michoacana.Una de las líneas del debate fue el analizar el modelo educativo en un congreso popular, para lo cual Mexicanos Primero pide eliminar los costos del mismo, ya que en ediciones anteriores se han dispendiado decenas millones de pesos con magros resultados, importando ponentes e imponiendo bancariamente a las maestras talleres de recortado de foamy, de macramé y de punto de cruz. No permitamos tal simulación.Si la CNTE desea un congreso estatal, realicémoslo gratuitamente, con investigadores, académicos, ponentes, funcionarios, trabajadores de la educación, taxonomía sindical, padres de familia y pueblo michoacano para discutir los temas urgentes de la educación michoacana. Sí, vayamos a un foro por los 200 días de clases, a un panel de análisis de los 3 mil 500 millones de pesos perdidos por la falta de aplicación de la Prueba ENLACE y a la discusión del inveterado empleo de las tomas, marchas y plantones como recurso para la alienación de las masas, etcétera.Amable lector, debido a la trascendencia de las decisiones a tomarse colectivamente, lo más importante en la polémica es su respetable opinión. Sus comentarios son bienvenidos en Twitter: @Erik_Aviles y por correo electrónico en [email protected]