Casas del estudiante: propuestas
Estas últimas tres semanas vivimos protestas estudiantiles en Morelia, que generaron innecesarios daños patrimoniales y sociales. Ello aunado a once días de paro de nuestra máxima casa de estudios en la entidad: la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, la quinta por su tamaño a nivel nacional, de las diez mejor evaluadas en el país y con la gran mayoría de sus programas acreditados, hacen que el saldo sea sumamente negativo.El rector de la UMSNH reporta pérdidas económicas aproximadas de seis millones de pesos por cada día de toma, que son el cociente del presupuesto anual entre los días de toma, pero si nos enfocamos a los días hábiles perdidos, la cifra casi se duplica. Pesos más, pesos menos, pero la realidad es que los propios estudiantes por acción u omisión están pateando el pesebre que les brinda la principal institución propulsora de movilidad social en la entidad, a la que se debería de guardar un profundo respeto en mayo, mes que además de celebrarse el Día de la Madre – ¿les suena el término Alma Máter?- es el del natalicio de Miguel Hidalgo y Costilla Gallaga, -a quien la UMSNH le debe hasta el apellido -; asimismo, el que encuna al día del Maestro, al del Estudiante y al 471 aniversario de la fundación de Morelia, aunado a la celebración del sesquicentenario de la victoria en la Batalla de Puebla. La relevancia histórica de tales conmemoraciones son pecata minuta para quienes lideran paros, tomas, plantones, marchas y quemas de patrullas.Las causas del conflicto están situadas en un pliego petitorio por parte de la Coordinadora de Universitarios en Lucha (CUL) –que a su estilo celebra sus 30 años de fundación- que incluye viáticos en efectivo, renta de camionetas, laptops, proyectores digitales y cámaras para realizar promoción de las casas del estudiante en comunidades marginadas en la denominada Franja de la Pobreza: Chiapas, Guerrero, Oaxaca y Michoacán. Ese es hasta ahora el argumento de dominio público por el que unos cuantos quemaron camionetas y confrontaron a verdaderos estudiantes con la fuerza pública. ¡Bizarra exhibición de ostentosidad con presupuesto público pretenden hacer ante los más pobres! Intentan demostrar opulencia para venderles un estilo de vida cómodo a los pobladores de comunidades marginadas.Sin embargo, es innegable el servicio que prestan las casas del estudiante al aproximadamente 10% de los 57 mil alumnos nicolaitas, que constituyen el 62% de los 92 mil estudiantes de educación superior en la entidad. Su importancia se dimensiona inmediatamente cuando los comparamos con el total de la población, ya que solamente uno de cada cuarenta michoacanos estudia en el nivel superior. Son la esperanza de una entidad para revertir los atávicos rezagos y lograr el anhelado desarrollo integral.El reto es enorme, tomando en cuenta las difíciles condiciones de la Casa de Hidalgo. Por lo que no queda sino poner manos a la obra, para que algún día los egresados de la UMSNH podamos celebrar la victoria sobre el analfabetismo y la ignorancia, la exclusión y la pobreza en Michoacán. Y que sea precisamente en mayo, mes en el que la beligerancia del sector educativo estatal se ha regodeado en las protestas a costa de la única herencia que reciben muchos michoacanos: su educación.El próximo 23 se celebra el Día del Estudiante, que nuestra universidad merece celebrar precisamente laborando. Está fresca la victoria de muchos que desesperados pedían clases, trámites y finalizar en tiempo y forma su ciclo escolar, mientras que unos pocos tendrán una temporada de reflexión respecto a las actitudes y acciones que han logrado ilegitimar ante la sociedad michoacana a su movimiento. En las buenas y en las malas hay que aprovechar la conmemoración para repensar nuestro rol, derechos y obligaciones a las que accedemos con el definirnos como estudiantes.Por lo anterior, es urgente y necesario articular e implementar una agenda educativa en la UMSNH en torno a temas como los siguientes:Construcción de Consensos. Comprender el universo exige necesariamente protestar ante el estatus quo, ubicar las falencias en la sociedad, los nichos de oportunidad de negocios y revolucionar los paradigmas científicos. Es totalmente natural esperar el disenso de parte de los estudiantes, el que no necesariamente se deberá de expresar por oficio y los canales establecidos. Sí, habrá gritos, protestas, pero siempre dentro de los límites que implican los derechos de terceros. Tal contrato social con la comunidad universitaria debe ser ciertamente flexible, sin caer en la indulgencia ni en la aniquilación de las divergencias. Hay que generar los mecanismos para que los acuerdos se logren en el Consejo Universitario, para que no haya necesidad de salir a la calle.Sin embargo, es momento para los grupos cotidianamente beligerantes para repensar las tácticas de presión social. No se puede concebir que a la primera oportunidad se quemen patrullas, ya no estamos en una etapa democrática de nuestra entidad en la que sea necesario protestar de esa manera, ya que hay muchos canales para gestionar y brindar seguimiento a las necesidades estudiantiles sin transgredir el estado de Derecho. En las circunstancias actuales, ser nicolaita y no ser civilizado es una contradicción hasta biológicaTransparencia. Por antonomasia debería de ser la institución más transparente de la entidad, ya que cuenta con fortalezas como el hecho de que los tres consejeros ciudadanos del ITAMICH simultáneamente laboran en la Facultad de Derecho. Es más que evidente la vinculación entre ambas instituciones. La contraloría social debería estar presente en todas las áreas universitarias, pero hasta el momento no se ha logrado mayor avance en áreas torales como las casas del estudiante, en donde debería de elaborarse y difundirse vía digital el padrón de beneficiados, salvando los respectivos escollos de la protección de datos personales, qué no debería de ser tal, porque ser becario de casa de estudiante debería generar tanto orgullo y reconocimiento social como serlo de CONACYT.Asimismo, es urgente lograr mecanismos para automáticamente exponer los pliegos petitorios de todo grupo ante la sociedad michoacana. Por ello, todo proceso de negociación debería ser transmitido al menos vía Internet, testimoniando el uso de las facultades y atribuciones que depositamos en los mandatarios, así como las peticiones y estilo de negociación de grupos que muchas veces tienen causas justas y legítimas y en otras se reducen a ser bullyncuencia organizada.En particular, al interior de las casas es perentorio tener total transparencia en cuestiones como el dinero que se asigna para alimentación y mantenimiento de las mismas, ya que son incontables las voces que denuncian a los líderes que reciben el dinero y lo manejan discrecional y opacamente. Ni qué decir de la manera de ingresar a las mismas, ya que las redes familiares son factor gravitante para que algunos tengan su lugar apartado desde antes de emitirse la convocatoria por parte de la universidad.Vinculación. La rectoría de la promoción de la UMSNH debe estar en manos de esta importante área de la vida universitaria. Si en lugar de canalizar siete millones de pesos a este departamento en lugar de rentar de ostentosas camionetas, compra de proyectores, laptops y entrega de viáticos en efectivo, sin duda se verá reflejado el accionar de la universidad. Hay que aceptar que la CUL ha crecido en la labor de atracción de matrícula debido a la falta de acción vinculatoria institucional, por lo que hay que reorientar estratégicamente los esfuerzos hacia lograr inscribir estudiantes en la universidad por los procesos establecidos y ya incluso acreditados. Marco Normativo, que debe ser moderno y adecuado a la realidad educativa. Además de la normatividad ya existente, es importante establecer un reglamento y curso de inducción en donde den a conocer los beneficios extraordinarios que reciben, siendo requisito firmen de conformidad. Por otra parte, es necesario asegurarles la integridad de sus derechos humanos a todos los moradores, ya que se han reportado casos de todo tipo de transgresiones al interior de estas moradas. Es importante enfatizar entre tales derechos, la objeción de conciencia, para que nadie que disienta con la ideología imperante en las casas sea jamás expulsado de las mismas.Calidad Educativa. Debe ser prerrequisito para jóvenes que están becados, ya que de esta manera adquieren responsabilidades respecto a su aprovechamiento, al ser sometidos a procesos de evaluación integral que permitan demostrar que existe rentabilidad social en la inversión que se realiza en ellos.Eficiencia presupuestal. El tema de las casas del estudiante en relación con el presupuesto es actualmente un asunto de suma cero, que debe de buscar dejar de ser un lastre financiero y generarse esquemas financieros que permitan la recepción de donativos, fideicomisos, proyectos productivos y emprendedurismo universitario en un marco de orden en el manejo de los recursos económicos que se destinan al hospedaje y manutención de los jóvenes.Calidad en el servicio. Los moradores de las casas del estudiante merecen ser tratados de mejor manera y habitar en espacios dignos y salubres, que sean propicios para que el proceso de enseñanza-aprendizaje sea óptimo. Por ello, sus condiciones de vida deben de estar sometidas a una vigilancia escrupulosa, para evitar abusos y malos manejos.Corresponsabilidad. Eje fundamental de la propuesta. Decíamos que un cuarentavo de los michoacanos es universitario, cifra insignificante respecto a estándares internacionales. Pero con mayor razón, implica una obligada contraprestación por parte de los jóvenes: al ser el promedio de escolaridad en Michoacán de 7.4 años y el de ellos al menos de 15, significa que el grueso de los ciudadanos con menos estudios están sosteniendo económicamente a los que siguen su carrera. Es entonces totalmente razonable y justo implementar obligatoriamente servicio social comunitario para los beneficiarios, quienes deberán tener un estrecho acompañamiento institucional por parte de la UMSNH, para asegurar que sea significativo y formativo, que les haga valorar la oportunidad y confianza recibidas, siendo simultáneamente su labor social motor reivindicatorio de su imagen ante la sociedad.Liderazgo comunitario. Las casas del estudiante pueden ser infraestructura que se aproveche para realizar labores de extensión universitaria en los barrios que se ubican. Talleres artísticos, culturales, deportivos, de activación física, a la vez que cursos de regularización y alfabetización deberían ser compromiso de los estudiantes.Democracia. No se puede seguir sustentando la legitimidad y el éxito de un modelo solidario con los estudiantes más marginados cuando en su vida interna no existen condiciones democráticas mínimas en la repartición de los alimentos, de los recursos ni en la elección de sus líderes. Hay que asegurar este aspecto porque la gobernabilidad de la UMSNH está de por medio.Con todo lo anterior, será un logro sistémico transformar esta situación a través de compromisos y acciones conjuntas. Será la voluntad consensuada de alcanzar los objetivos comunes la que se pondrá de manifiesto para evitar de una vez por todas se sigan replicando afectaciones a decenas de miles de vidas debido a la insensibilidad de unos pocos.Comentarios: [email protected] y Twitter: @erik_aviles