Violencia y crisis económica
Cada día que pasa queda más claro que la crisis económica estructural que vive México, además de ser el resultado de las políticas neoliberales adoptadas a partir de principios de la década de los ochentas del siglo pasado, se ha profundizado por el crecimiento sistemático en los índices de violencia derivados del incremento en los hechos delincuenciales y de la lucha entre los grupos organizados que los practican. Lo anterior, sin dejar de señalar que el incremento en la delincuencia es también efecto del neoliberalismo.Pudiera decirse que esta fenómeno ha generado un circulo vicioso que se explica de la siguiente manera: a mas violencia, mayor caída la inversión productiva y más desempleo, que a su vez se traduce en que más jóvenes desempleados se incorporen a la práctica de actividades ilícitas y a las filas de la delincuencia organizada, situación que se deriva en el incremento en la violencia, cerrando el círculo pernicioso.De acuerdo a notas periodísticas de días recientes, el Economista en Jefe para América Latina del Banco Mundial, Augusto de la Torre, expresó hace unos días en la capital de los Estados Unidos, que cada vez hay más conciencia de que los problemas de violencia asociados con el crimen organizado y el tráfico de drogas se están volviendo una cortapisa importante para el desarrollo económico y social de México y los países de Centroamérica.Esta visión se confirma con datos dados a conocer el pasado día 20 por el Instituto Nacional de Geografía y Estadística en el reporte de su Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública 2011. El estudio en cuestión se aplicó en todo el país para conocer la incidencia y la percepción que tiene la ciudadanía sobre de los delitos del fuero común, cometidos en hogares y en contra de personas de 18 años o más, durante el 2010.Si bien los resultados reportados no reflejan con exactitud la dimensión del problema, ya que no registran los delitos del fuero federal, como el narcotráfico y las llamadas ejecuciones perpetradas con armas de uso legalmente restringido a las fuerzas armadas, si nos dan una clara idea de las graves efectos que ha significado la violencia derivada de la delincuencia en México durante los últimos años.El informe señala que durante el 2010 se cometieron más de 22 millones de delitos del fuero común y solo en el 8% de ellos; es decir en menos de 2 millones de casos, se iniciaron averiguaciones previas por las procuradurías de justicia de las entidades del país.El estudio también señala que el costo total estimado para la sociedad a consecuencia de la inseguridad y el delito ascendió en 2010 a 211 mil millones de pesos; esto es, más de 1.5% del PIB.Ante esta terrible realidad se hace impostergable revisar las políticas y acciones públicas implementadas desde el gobierno federal para contrarrestar la delincuencia organizada y la violencia que de ella se ha derivado, así como revertir así el círculo vicioso en que se encuentra sumido el paí[email protected]