Universidad Marista Valladolid
Mi orgullo es natural y no frívolo. Estudié en el Instituto Valladolid de Morelia toda mi educación básica (primaria y secundaria) y media superior (preparatoria), y hoy recibo con alegría la noticia de que inicia su vida en esta capital, la Universidad Marista Valladolid.En esta institución educativa se han formado hombres y mujeres que le han dado a Michoacán gloria y un lugar en la historia de México. Del Instituto Valladolid han surgido grandes personajes de la vida pública y privada y eso, debe celebrarse.Sin embargo, la historia de esta institución educativa también ha tenido pasajes grises y negros. Durante muchos años, quizá décadas, los alumnos del Valladolid fuimos tratados con desprecio y de manera discriminatoria por personas con rencores sociales. Aún recuerdo a una Directora de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, que me cerró las puertas de esa gloriosa institución para estudiar leyes, “porque del Valladolid nadie entra”, me dijo la hoy finada funcionaria nicolaita.Más allá de este tipo de historias, que seguramente son muchas, hoy es momento de que el Valladolid continúe escribiendo una historia propia de éxito y siga formando estudiantes en el rigor de la disciplina, del estudio y el afán por la excelencia en todos los órdenes.Felicito a mi alma mater, a los exalumnos y todos aquellos que han formado parte del Instituto Valladolid, desde los intendentes hasta los más encumbrados directivos.Twitter: @christian_gtz