Libre Expresión?
¿Para qué tanto brinco? “Los científicos se esfuerzan por hacer posible lo imposible. Los políticos por hacer lo posible imposible”… Bertrand Russell (1872 – 1970). Filósofo, matemático y escritor británico. En los últimos días se han retomado nuevamente las acusaciones mutuas entre algunos integrantes de la Comisión Inspectora del Congreso estatal y el auditor, José Luis López Salgado, el asunto, responsabilizarse mutuamente de los nulos resultados en materia de fiscalización y rendición de cuentas.Lo cierto es que ninguno de estos temas es prioritario para los legisladores michoacanos, mucho menos para el actual auditor y evidentemente no lo es para ningún político en funciones.Tal conclusión resulta extraordinariamente lógica cuando se recuerda que entre las observaciones al Gobierno Estatal, a los municipios y al Congreso, están implicados todos los partidos políticos. En alguna medida, la gran mayoría tiene señalamientos de los que difícilmente podrían librarse. Así que ¿para qué tanto brinco ante lo evidente?En estos días la polémica entre legisladores y auditor ha evidenciado que todo queda en dimes y diretes, pese a que hay material de sobra para, por ejemplo, abordar los presuntos desvíos o falta de comprobación de un total que etiquetó el entonces gobierno, de 150 millones de pesos que en la 71 legislatura se repartieron los entonces diputados de a 3 millones 750 mil pesos por cabeza, según ellos y la Coordinación de Planeación del Gobierno godoyista, que encabezó Erick López Barriga, para un programa denominado “Gestión para infraestructura social”, que los diputados lograron “convenir” con el entonces gobernador Leonel Godoy Rangel.Casualmente la mayoría de esa legislatura, no tuvieron empacho en levantar la mano cuantas veces se los pidió Godoy Rangel para endeudar al estado, incluso modificando de último minuto la Constitución de Michoacán, pese a que con ello se violentaba la Carta Magna del país.Nada de esto importó, priistas, panistas, perredistas y partidos únicos se sumaron cotidianamente a la cargada. Asimismo, la mayoría no tuvo el menor escrúpulo en “utilizar” los casi 4 millones de pesos para presuntamente ayudar a quienes se los solicitaban.Y sin embargo, en minutas que hice públicas en aquellos años, evidencié que a la par que “operaban” sus millones de pesos en “gestoría”, los legisladores le negaban a una empleada del Congreso apoyos económicos para una silla de ruedas, porque no tenían dinero.En aquellos días, surgió la voz crítica del entonces diputado federal panista, Julio Castellanos, quien armó todo un expediente para evidenciar las irregularidades que cometieron la mayoría de los entonces “representantes populares”, lamentablemente le jalaron las orejas y/o lo advirtieron, por lo que había logrado y comprometido, lo tiró por la borda.Desde entonces está más que claro que con este asunto y muchos más, no pasará absolutamente nada, por lo menos no desde la Auditoría Superior del Congreso de Michoacán.No sólo se debe a que un exdiputado local perredista como lo es José Luis López Salgado le esté ayudando a su correligionario Leonel Godoy y compañía, no… el problema es mayor si se observa dónde están los que fueron diputados de la 71 legislatura. El problema es mayor porque también implicaría la participación de empresarios encargados de vender por ejemplo, fertilizantes y cemento, y quienes cotidianamente son mecenas de suspirantes a cargos públicos.Basten estos argumentos para evidenciar que en este tema y en muchos más no pasará absolutamente nada. Los nudos de la madeja se atoran en todos los colores partidistas y en la gran mayoría de la clase política vigente, así que lo más evidente es que se dará carpetazo, es que no pasará nada, sólo los brincos y sombrerazos para aparentar que se hace algo.Por si quedan dudas…Es tan falso el interés en la transparencia y rendición de cuentas que ni la 71 ni la actual Legislatura local han hecho nada por acabar con el grave déficit de personal en la Auditoría Superior de Michoacán, donde hacen falta 105 auditores, 9 directores, 14 jefes de departamento y tiene por lo menos 4 años acéfala la Dirección de Asuntos Jurídicos.Para colmo, recordará usted que semanas atrás despidieron a 75 auditores, quienes se quejaron porque ni les avisaron, simplemente un día ya no los dejaron entrar. El problema es que al no permitirles el acceso, tampoco tomaron precauciones los legisladores para recuperar las computadoras y documentos que aún conservan los ahora exauditores, quienes en su mayoría realizaban trabajo de campo.De tal manera que en este momento la Auditoría estatal opera con sólo 130 empleados, quienes para revisar la Cuenta Pública del 2012 tardarían cuando menos 2 años. Cabe destacar que actualmente, por la misma falta de personal, hay observaciones pendientes de resolver que datan del 2008.Indudablemente estos datos ponen claro el panorama, no hay el mínimo interés en la transparencia, mucho menos en la rendición de cuentas. Y dos, por más que los legisladores se quejen del auditor José Luis López Salgado, lo cierto es que no han hecho nada para que la situación mejore y sí por el contrario le siguen dando argumentos para que se justifique la ineficacia e ineficiencia de la Auditoría Superior de Michoacán.Ni hablar, conforme pasan los días se vuelve más claro que en Michoacán, pese a la presunción de malos manejos financieros en la era Godoy Rangel y en la anterior legislatura, no habrá rendición de cuentas. Y sin embargo, espero estar totalmente equivocado.Con la esperanza de que haya una próxima vez… me despido, [email protected]