Libre Expresión...
Lograron el objetivo. No hay otra manera de entenderlo. La defensa a la negativa de la Reforma Curricular llegó a la posición buscada por algunos de los que lideran a los normalistas… el enfrentamiento con las fuerzas federales y estatales de seguridad.Los normalistas y el Magisterio Democrático se han cansado de manifestarse contra los presuntos abusos de las autoridades, a quienes acusan de actuar contra la educación y el sindicalismo, por mencionar sólo 2 ejemplos.Pero, ambos grupos responden peor, toda vez que en lugar de afectar a las autoridades, quienes realmente padecen sus constantes violaciones a la ley son los ciudadanos de a pie, los empresarios, la clase trabajadora.Lograron su objetivo. Ahora tendrán elementos para martirizarse. De su memoria borrarán que ellos amedrentaron a inocentes para bajarlos de autobuses y secuestrar operadores y unidades. Dejarán de lado que incendiaron camiones y amagaron con explotar pipas cargadas de gasolina.Tras la batalla, manifestarán que son víctimas de la opresión… pero ya no recordarán que estuvieron armados y armados han actuado contra civiles inocentes, como la madrugada del lunes lo hicieron contra elementos policiales.Lograron el objetivo. Las posiciones fueron inflexibles de ambas partes. Los normalistas cerrados a negociar sólo con el gobernador Fausto Vallejo y el Ejecutivo estatal comprometido a hacerlo, siempre y cuando liberaran a operadores y camiones.Parecía de trámite que se llegara al acuerdo… pero no, los normalistas se negaron y cada vez encontraron un nuevo argumento. Tras la oferta al diálogo, ahora exigían una muestra de voluntad de Vallejo Figueroa a respaldarlos en su negativa a la Reforma Curricular, con un documento por escrito que así lo manifestara.Total que la flexibilidad no llegó, pero sí, el siempre lamentable y algunas veces irremediable, uso de la fuerza pública.Lograron el objetivo. Esa mano que mece la cuna tiene elementos para repudiar a los gobiernos federal y estatal por presuntos actos de opresión. Porque hay muchos heridos de unos como de otros. En lo personal y por la dimensión de la batalla, deben ser decenas.El conflicto sigue. Por el momento, lo único plenamente claro es que semejante escenario no debe volver a repetirse. Es tiempo de que todas las partes actúen con madurez: normalistas, magisterio democrático, partidos políticos y por supuesto, el gobierno.Urge que se tomen en consideración elementos y acciones que pueden abonar a un mejor diálogo entre las partes en conflicto, como ejemplos:Los normalistas de Michoacán deben tener claro que gozan de grandes privilegios. Son los únicos que no aceptan la Reforma Curricular que ya se aplica en el resto del país. Pero son también, los únicos que al egresar tienen una PLAZA segura y hasta heredable.Las autoridades educativas federales debieron tomar en cuenta, desde el principio, a la población en general a través de foros, donde probablemente tendrían la opinión de los normalistas y posiblemente se evitarían este tipo de conflictos.Los gobiernos deben evidenciar la inflexibilidad de dichos movimientos, transparentando sus convocatorias al diálogo e incluso, realizando las mesas de negociación de puertas abiertas, por ejemplo, con la presencia de periodistas.Los partidos políticos deben dejar de imitar a la CHIMOLTRUFIA, personaje que como dice una cosa dice otra. Hoy los priistas avalan el uso de la fuerza pública, mientras los perredistas la critican. No se puede tener una postura tan trivial y convenenciera, mucho menos cuando el problema es de fondo. Apenas unos meses atrás, la decisión que tomó Fausto Vallejo, la tomó también Leonel Godoy… en aquel entonces los perredistas justificaban y los priistas criticaban. No puede prevalecer semejante miseria en quienes se dicen políticos de tiempo completo.Estos son sólo algunos elementos y acciones a considerar, pero la dimensión del conflicto es extraordinariamente grave y profunda. Se ocupan muchas horas de análisis y participativa discusión para asomarnos a la realidad.Así que por el momento la invitación es a retomar el DEBER SER y la TRANSPARENCIA en cada una de nuestras acciones. A acabar con las verdades a medias y sobre todo, a que la aplicación de la ley se ejecute a todos por igual, sin distingos… lo mismo a normalistas que violenten la ley, que a ladrones de cuello blanco; lo mismo al que roba un pan, que al funcionario que evidentemente hizo un manejo irregular de recursos públicos y de la noche a la mañana se convirtió en boyante empresario.Con la esperanza de que haya una próxima vez… me despido, [email protected]