Libre expresión
“Los discursos inspiran menos confianza que las acciones”… Aristóteles (384 AC- 322 AC). Filósofo griego. Finalmente Andrés Manuel López Obrador optó por una desobediencia civil pacífica, que le permitirá transitar su Movimiento Regeneración Nacional (MORENA), de una Asociación Civil a un Partido Político.Es decir, las contradicciones de López Obrador estuvieron nuevamente presentes en el Zócalo de la Ciudad de México. Enfatizó que no reconocerá a Peña Nieto y rechazó el fallo del Tribunal Electoral, pero concede respeto a las instituciones que le permitirían seguir viviendo del presupuesto, en caso de lograr la creación de un nuevo partido político. Después de todo, con ello lograría justificar cómo le hace para su manutención diaria… hoy por hoy, es difuso su discurso respecto a sus ingresos de los últimos 12 años.Andrés Manuel también dijo no a las reformas estructurales como la laboral, fiscal y energética… no regala un dejo de confianza a los representantes de la izquierda mexicana en el Congreso de la Unión para que logren dichas reformas con beneficio a todo el país… simplemente dice no y mucho menos a la privatización del petróleo.El dos veces candidato presidencial, le dijo adiós al PRD mientras comprometió luchar por transformar a México. Le pidió a esos 16 millones de mexicanos que le confiaron su voto, participar en la transformación de MORENA.Y sin embargo, habrá que reconocer en López Obrador su decisión de llevar esta lucha por las instituciones, en el ámbito de lo político, respetando el derecho de los que no están de acuerdo con él.En medio de sus contradicciones, el discurso del pasado domingo fue más sobrio de lo esperado, ya no invitó a salir a las calles, tampoco a impedir que Peña Nieto asuma la Presidencia de México. Simplemente no le concede reconocimiento como Ejecutivo Federal legítimo.Efectivamente su discurso carga con varias contradicciones… pero no hay mucho de que asustarse, el discurso que impera en la política mexicana es así; como dicen una cosa dicen otra.Por lo pronto, ha puesto a sufrir a una buena cantidad de perredistas que tendrán que definirse… o se van o se quedan. Ese discurso politiquero que usan algunos de que lo importante es la unidad de la izquierda ya sea en el PRD o en MORENA, es simplemente otra contradicción. Evidentemente la unidad de las izquierdas está tan fracturada que su excandidato presidencial ha optado por crear su propio partido.Es cierto que hay tiempo para agruparse, para madurar, para imitar a izquierdas de otras naciones donde los caudillos ya no existen, donde no hay un Cárdenas, un López Obrador o unos Chuchos tratando de adueñarse de una ideología.Efectivamente tendrán algunos años para tratar de recomponer el camino, de demostrar por lo menos en el Distrito Federal, que pueden hacer buenos gobiernos… para que se olvide Michoacán o Zacatecas, por citar dos ejemplos.Ojalá que las izquierdas puedan madurar a grado tal que se mantengan como una opción fuerte y esperanzadora para ese sector poblacional que tiene décadas esperando todavía, que la Revolución les haga justicia. Ojalá tengan el cuidado de no destrozar más esperanzas con pésimos gobiernos o posturas intransigentes y sin propuesta en el Congreso de la Unión.Mientras tanto, habrá que reconocer que López Obrador, en medio de sus contradicciones, eligió el camino de las instituciones, el de la lucha política, el del respeto a los terceros. Ojalá lo cumpla.Presidente electo.Enrique Peña Nieto, Presidente electo de México señaló que “no aspira a ser un gran orador que encante con sus discursos, sino que aspire a dar resultados tangibles y medibles”.En el mismo discurso donde realizó semejante compromiso dijo también que “un Presidente no tiene amigos porque el único interés es el avance de la República”.Y fue más allá. Presentó una iniciativa de Reforma Constitucional para dar autonomía al Instituto Federal de Acceso a la Información (IFAI), comprometiendo a la par un gobierno democrático, transparente y donde se combata la corrupción.Y dijo más. Que con su administración México transitará de una democracia electoral a una democracia de resultados.Claro, los aplausos no se hicieron esperar. Peña Nieto no aspira a ser un gran orador, pero endulzó muchos oídos con semejantes compromisos. Habrá que recordar que la transparencia, combatir la corrupción y la rendición de cuentas, son temas pendientes en nuestro país. Las leyes, como la de Responsabilidades de los Funcionarios públicos en lo federal como estatales, no tienen dientes, están a modo de los que tienen el poder.Así que en medio del discurso, la buena noticia podría ser que la reforma al IFAI al aprobarse en el Congreso, sí construya un órgano autónomo y con mayor capacidad de acción.En fin, ya veremos si efectivamente Peña Nieto no tiene amigos, ya veremos si da resultados tangibles y medibles, ya veremos si es transparente, evita la corrupción y fortalece la rendición de cuentas.No sé usted, pero me siento obligado a darle una oportunidad, pese a todo… pese a quienes le rodean, pese al uso de las clásicas promesas y artimañas partidistas que usan todos para ganar la elección, pese al partido que lo postuló y que en lo personal, no pensé ver tan pronto su regreso a Los Pinos.Me siento obligado a pedir que todos hagamos lo que nos toca para que Peña Nieto no tenga pretextos. Después de todo México merece mejores condiciones de vida y momentáneamente no hay otro remedio.Con la esperanza de que haya una próxima vez… me despido, [email protected]