Libre Expresión...
Ayuntamientos contra la pared… “En las grandes crisis, el corazón se rompe o se curte”… Honoré de Balzac (1799 – 1850). Escritor francés.La crítica situación financiera de Michoacán con una deuda que podría superar los 40 mil millones de pesos, ha ganado constantemente los titulares de los informativos, opacando otra realidad igual o incluso peor, en los 113 ayuntamientos michoacanos. El conflicto es tan grave que algunos alcaldes han reconocido que ya sea por cuestiones de dinero o de inseguridad, podrían cerrar las puertas de la Presidencia Municipal, como ya sucedió en Erongarícuaro, Susupuato y Vista Hermosa.Por muchos años, la retórica nacional de los políticos ha señalado que las administraciones municipales son fundamentales en la distribución de la riqueza y la atención a la población, pero en los hechos, los ayuntamientos se encuentran entre la espada y la pared.En Michoacán las 113 alcaldías enfrentan una problemática financiera inédita, debido a deudas heredadas, compromisos incumplidos por sus antecesores, conflictos laborales, recortes presupuestales federales, deficiente recaudación y por si lo anterior no fuera suficiente, deben enfrentar también la presencia del crimen organizado sin los elementos mínimos.Información emanada del Centro Estatal de Desarrollo Municipal (CEDEMUN), advierte que todos los ayuntamientos recibieron administraciones endeudadas y con laudos laborales millonarios. Sólo como ejemplo, Zacapu debe pagar más de 90 millones de pesos por indemnizaciones.Apenas en esta semana, los nuevos alcaldes recibieron algunos recursos, tras el compromiso del Gobierno Estatal por liquidar más de 200 millones de pesos de obras convenidas que se les deben desde el año pasado.Pero, la Federación les debe otros 800 millones de pesos de proyectos convenidos, que aunque los depositó a las arcas estatales en el 2011, la administración Godoyista no se los entregó a los municipios.Además, en el presente año han padecido recortes del ramo 28, que se destina a gasto corriente, lo que provocó que el Ayuntamiento de Erongarícuaro cerrara sus puertas algunos días, y otros alcaldes se pusieran nerviosos.Ante semejante circunstancia el gobierno de Fausto Vallejo Figueroa ha comprometido pagar los 800 millones pendientes y garantizar proyectos conjuntos por 450 millones de pesos en el presente año, con la promesa de hacer esfuerzos y duplicar esta cantidad. Ojalá se logre.Alcaldes como Ignacio Estrada de Susupuato, Guillermo Valencia de Tepalcatepec y Jesús Rivera de Tumbiscatío, han coincidido en lamentar los recortes de fondos federales que ya alcanzan el 60 por ciento y demandaron que Federación y Estado tomen cartas en el asunto para disminuir la inseguridad y otorgar apoyos presupuestales.La célula básica de la Administración Pública está contra la espada y la pared. Urge que las autoridades estatales y federales asuman acciones contundentes en apoyo a los alcaldes.Hoy parece existir alguna esperanza, por lo menos para los ayuntamientos michoacanos. Fausto Vallejo tiene experiencia acumulada como alcalde y Enrique Peña Nieto, de confirmarse su triunfo y asumir la Presidencia de México, viene de experimentar las dificultades que enfrentan las entidades, incluso, tras participar en la Comisión Nacional de Gobernadores, en esos días, contrapeso del gobierno federal en turno.De tal manera que si Vallejo Figueroa y Peña Nieto tienen memoria y alguna pizca de solidaridad, deberán mostrar su apoyo decidido con los alcaldes para apaciguar las crisis financieras y disminuir los índices de inseguridad.Y claro, los recién electos alcaldes michoacanos deberán experimentar en cabeza ajena, para evitar cometer los mismos errores de sus antecesores. Urgen administraciones alejadas de compromisos, compadrazgos o gobernando a favor de unos cuantos.Urgen alcaldes honorables, transparentes y profesionales. De lo contrario, por más apoyos que lleguen, los ayuntamientos seguirán deteriorando la poca presencia y fuerza que les queda.Con la esperanza de que haya una próxima vez… me despido, [email protected]