Libre Expresión...
“Es deber aquello que exigimos a los demás”… Alejandro Dumas (1803 – 1870). Escritor francés.El desalojo que llevó a cabo el Gobierno michoacano el pasado fin de semana de integrantes de la CUL, obliga a reflexionar desde muy diversas perspectivas. Lo que no se vale, es sustentarse en verdades a medias.Hoy los integrantes de la CUL se dicen víctimas del gobierno opresor que encabeza Fausto Vallejo, pero ya se olvidaron que ellos cometieron actos vandálicos, por los que cualquier otro ciudadano sería severamente sancionado.Hoy el PRD y el ex gobernador Leonel Godoy, salen a defender a los integrantes de las Casas Estudiantiles y critican el operativo, en una total ausencia de memoria cuando ellos hicieron lo mismo con los normalistas de Tiripetío.Hoy panistas y tricolores se manifestaron satisfechos por el operativo, al igual que varios sectores de la sociedad michoacana; valdría la pena preguntarnos si cada cual desde su trinchera está haciendo lo correcto.La polarización social es evidente en buena parte del territorio mexicano. La ausencia de oportunidades, las ventajas exclusivas para grupos fácticos que suelen encabezar los hombres del dinero y los abusos de las autoridades en turno, son promotores directos del círculo vicioso en el que se justifican algunos grupos sociales para violentar la ley.Acontecimientos como el del sábado, deberían obligar a cada integrante de la sociedad a actuar en estricto apego al DEBER SER.Cada vez son más las personas y los grupos sociales que quieren vivir como reyes con el mínimo esfuerzo y para ello, recurren a cualquier cantidad de argumentos por malos gobiernos, funcionarios que se enriquecen en sólo un sexenio o cuatrienio en el poder. O simplemente, porque la ley no se aplica con el mismo rigor a todos.La crisis social que padece nuestro país motivada por la inseguridad y la falta de oportunidades, se agudiza con verdades a medias y con la ausencia del deber ser.El caso de las Casas Estudiantiles Nicolaitas, podría ser un buen punto de partida para demostrar que con transparencia las circunstancias pueden mejorar.Por ejemplo, publicitar el nombre de quienes ocupan dichas casas de estudiantes, qué carreras cursan y qué calificaciones han obtenido. Debería instalarse una dirección que opere dichas casas y que los recursos que en ellas se ejercen se auditen.Con acciones que se antojan tan simples, los jóvenes que habitan estas casas y que realmente tienen ganas de estudiar, no tendrían que salir a marchar, ni hacer caso a pseudo líderes que tiene varios lustros y nada más no terminan una carrera.Lo malo, es que algunos personajes de la política estatal y/o partidos políticos, perderían carne de cañón para sus mítines, para sus marchas y para complicarle la administración cuando su oponente sea quien gobierne.Sin lugar a dudas, todos los mexicanos deberían tener una opción para estudiar... lo que no es prudente, es actuar al margen de la ley para conseguirlo.Evidentemente no hay un solo responsable de la situación que guarda actualmente el país, donde no hay suficientes oportunidades laborales, donde las universidades no han generado nuevas opciones educativas acordes a las necesidades actuales y por el contrario, en su mayoría, ofertan carreras que ya se encuentran saturadas en el cruel mercado de la oferta y la demanda.No se trata de un responsable único. Rojos, azules, amarillos y el resto, son en alguna medida, responsables de las carencias actuales. Incluso cada ciudadano, los que no tienen color… pero que se han quedado apáticos, los que toleran la corrupción y pagan mordidas, los que se callan cuando ven un acto irregular, los que buscan sólo su bienestar personal.El sábado el Gobierno de Michoacán requirió la fuerza pública en aras de aplicar la ley; seguramente no será la única vez que suceda. Seguramente vendrá la revancha de grupos afines como los normalistas de Tiripetío o el Magisterio Democrático. Ojalá que no.Que sea el principio para regular y transparentar las Casas Estudiantiles, para convencernos cada cual de dejar de utilizar las verdades a medias, ojalá sea el punto de partida para retomar el deber ser, la transparencia y la rendición de cuentas. Ojalá sea el principio que rompa ese círculo vicioso donde cada parte de la sociedad tiene elementos para justificarse a sí mismo y culpar al otro.Con la esperanza de que haya una próxima vez… me despido, [email protected]