Libre Expresión...
Simulación electoral… “Una nación sin elecciones libres es una nación sin voz, sin ojos y sin brazos…” Octavio Paz (1914 – 1998). Escritor mexicano. El escenario actual que vive México en materia electoral se caracteriza por la simulación y la ambigüedad. El cúmulo de leyes en la materia que parecería ser excesivo, dista mucho todavía de ser eficiente, los recovecos legales y las ambigüedades se mantienen como la principal riqueza de los partidos políticos para seguir haciendo trampa.A ello habrá que sumarle la actitud sobrada que asumen los institutos electorales, que parecen no tener ojos ni oídos a la circunstancia actual nacional y declaran ufanos que no hay focos rojos para el proceso electoral, como lo hizo Leonardo Valdés Zurita, en el Taller de Actualización para periodistas realizado en Guadalajara, Jalisco, quien parece olvidar la posible intervención del crimen organizado, como lo han señalado los propios partidos políticos y el Tribunal Electoral Federal.Para evidenciar lo anterior, a continuación una serie de situaciones donde la simulación y la ambigüedad están presentes.El presidente del IFE, en una ausencia total de autocrítica, aseguró que esta institución no le va a generar problemas al país, cuando no ha hecho otra cosa en los últimos años.Es de todos sabido que la mayoría de los candidatos rebasan los topes de campaña, incluso, integrantes de instancias electorales así lo reconocen en privado… pero en lo público es un asunto que no trasciende, que difícilmente se sanciona.La ley sigue dejando a la subjetividad el horario laboral de los servidores públicos, especialmente de los de “primer nivel” y representantes populares, estos últimos comúnmente integrantes y hasta coordinadores de campañas proselitistas. Eso sí, todos los partidos políticos se desgarran las vestiduras, pero nadie modifica la ley.Aseguran los desgastados integrantes de las instancias electorales que NO han atentado contra las libertades de información y de expresión. Pareciera que olvidaron que en días pasados motivaron que diversos medios de comunicación y periodistas cancelaran debates por temor a sanciones.Pareciera además que olvidaron sus constantes amenazas de multas, si a su juicio y subjetividad suponen que un medio de comunicación ha manejado “reiteradamente” notas y/o entrevistas con candidatos y por lo tanto, pudo haber vendido el espacio. Claro, no han logrado establecer qué es reiterativo.Incluso y sumamente grave, lo que dijo el Vocal Presidente del IFE de Jalisco, Matías Chiquito, para defender que son respetuosos de los artículos 6to y 7mo constitucionales: “un trato EQUITATIVO no quiere decir IGUAL para todos, sino a cada cual según su esfuerzo y posibilidad de generar nota”, así que podría ser sospechoso que un candidato “DESPISTADO”, que no genera nota (a juicio de las autoridades electorales), tenga presencia cotidiana en algún medio de comunicación, SUBJETIVIDAD bajo la cual podrían dar seguimiento a una denuncia. Qué tal, se quieren constituir en la INQUISICIÓN contemporánea del periodismo.En fin, sirvan estos ejemplos para evidenciar una vez más que la Ley Electoral Mexicana y a sus instituciones les urge una reforma que termine con las ambigüedades que prevalecen en aras de disminuir los índices de simulación que en esta materia prevalecen.Desde el 2007 que se reformó el ámbito electoral mexicano, con una evidente animadversión a los medios de comunicación y a las libertades de información y expresión, se advirtieron inconsistencias y excesos, que en este momento se antojan evidentes y por tanto, urge perfeccionar el marco legal electoral del país. Sin lugar a dudas es una lástima pensar en profundizar leyes, ante la ausencia de respeto a la deontología que debería aplicar cada mexicano.Por lo pronto, el proceso electoral que ya camina para elegir al próximo Presidente de México, lo hará con un cúmulo de irregularidades que difícilmente serán sancionadas, ante la simulación y ambigüedad que prevalecen. Con la esperanza de que haya una próxima vez… me despido, [email protected]