Panóptico
La bomba financiera que heredaron Leonel Godoy y los integrantes de la LXXI Legislatura a Fausto Vallejo debe ser desactivada con mucho cuidado por manos expertas, cualquier error la haría explotar.Si el gobernador michoacano entrante quiere darle viabilidad o ruta a su administración, tendrá primero que diseñar y ejecutar un plan para encarar el problema del voluminoso endeudamiento de una forma integral.No habrá espacio para la pasividad o la tolerancia en materia financiera, se requerirán medidas de gran calado y, sobre todo, de acciones que sean la punta de lanza de una estrategia cuya meta sea el fin o el adiós al vivir de onerosos empréstitos para preservar, sobre todo, a un aparato burocrático más parasitario que productivo.Bajo este contexto, el desempeño del secretario de Administración y Finanzas, Luis Miranda Contreras, estará bajo los reflectores de muchos michoacanos.¿Cómo hacerle en tiempos de escasez monetaria, múltiples responsabilidades financieras con los acreedores y pobres niveles de ingresos propios?Más temprano que tarde, Miranda Contreras deberá someter a la consideración del gobernador y de la población misma una estrategia que aborde la problemática, pero sobre todo que la alivie, le quite esas enormes lozas que le pusieron a las finanzas estales Godoy y los anteriores diputados locales.El titular de las finanzas estatales regresa a su lugar de origen –nació en Zitácuaro- con importantes credenciales en la materia, producto de una reconocida trayectoria laboral en el Estado de México.Contador público por la Universidad Isidro Fabela de Toluca y maestro en la misma disciplina por la Universidad de Essex, fue artífice del plan para refinanciar la deuda pública del Estado de México desde la posición de asesor de la Secretaría de Finanzas del Gobierno mexiquense.Un antecedente más que también lo catapultó a la Secretaria de Administración y Finanzas de Michoacán es que como delegado fiscal en el municipio de Naucalpan, logró un ostensible incremento del 65 por ciento en la recaudación local.Un atributo más que no pasó desapercibido para Vallejo Figueroa fue la elaboración de un plan de cero endeudamiento y la no adquisición de créditos innecesarios a su paso por la Secretaría de Finanzas del Gobierno mexiquense.Aunque muchos michoacanos desconocen la trayectoria de Miranda Contreras por su tierra natal, trabajó para la Dirección de Ingresos del Gobierno del Estado de Michoacán de Ocampo y se le reconoce sus aportaciones para mejorar la recepción y captación de recursos, mediante la apertura de más cajas y ventanillas de cobro a los contribuyentes en bancos y tiendas departamentales.Grosso modo puede sostenerse que Miranda Contreras tiene toda la experiencia y conocimientos necesarios para darle viabilidad financiera al estado.Necesitará, sin duda, aplicar medidas fuertes y heterodoxas. La medicina, al principio, será amarga pero no hay otra alternativa para la crisis que se vive que quitarle toda la grasa al aparto burocrático, ampliar los plazos del oneroso endeudamiento, incrementar los niveles de recaudación y abatir en el mediano y largo plazos la dependencia de las participaciones.***Hace unos días el Instituto Federal de Acceso a la Información y Protección de datos (IFAI) reveló que la Presidencia de la República gastó 160 millones 897 mil 358 pesos en medir la popularidad del gobierno de Felipe Calderón entre 2007 y 2011.De acuerdo con la misma dependencia, en dicho periodo la oficina del Jefe del Ejecutivo emitió 26 contratos al mismo tiempo con tres empresas para realizar encuestas telefónicas o cara a cara en México. El dato anterior no es irrelevante, sobre todo cuando la imagen del mandatario y de su administración no registra importantes alzas, en especial en el tema del combate a la delincuencia organizada.La percepción negativa es todavía más alarmante allende fronteras. Hace cinco días, por ejemplo, el Barómetro de Conflictos 2011, que elabora el Instituto de Investigación de Conflictos Internacionales de la Universidad de Heidelberg, Alemania, ubicó a México, por segundo año consecutivo, en una la escalada de violencia derivada de la batalla emprendida por el presidente Felipe Calderón contra el narcotráfico colocó en una virtual categoría de "guerra".Según el mismo estudio, México es el único país del continente americano que mantiene una guerra interna, cuya intensidad alcanza el nivel 5, el más elevado del barómetro, y que se equipara a conflictos como los que se vivieron el año pasado en Nigeria, Somalia, Sudán, Myanmar, Pakistán, Afganistán, Egipto, Irak, Libia, Siria, Turquía o Yemen.El Barómetro de Conflictos de la Universidad de Heidelberg se publica de forma anual desde 1992 y tiene un importante prestigio a nivel mundial.En el apartado correspondiente a nuestro país registra seis conflictos, dos de los cuales se catalogan como conflictos violentos de alta intensidad.El primero, la guerra emprendida por el gobierno de Felipe Calderón contra los cárteles de la droga, se mantiene –respecto al 2010– en nivel 5 con carácter de guerra; en tanto que el segundo, la violencia generada entre sí por los cárteles y con grupos paramilitares, alcanza el nivel 4 de intensidad, es decir, se trata de un conflicto "al borde de la guerra".En la página 63 de un estudio de 116 folios de extensión, se consigna: "México enfrenta dos conflictos distintos. Por un lado, la guerra iniciada por el gobierno contra los cárteles de la droga y por otro, la guerra entre los cárteles y grupos paramilitares.“Ambos conflictos se han exacerbado con el uso de armas automáticas adquiridas en Estados Unidos. Esa situación ha afectado a Estados Unidos de tal forma que el Departamento de Estado de ese país declaró a los cárteles de la droga mexicanos como la mayor amenaza para su seguridad nacional”.***En un año electoral en su país de origen, el escritor estadounidense Paul Auster decía a un periodista de El País: “Cuando voté por Obama sabía que era un moderado, que no era tan progresista como yo desearía, pero está en el lado adecuado.“Obama se ha equivocado, pero entonces por quién votar. Es que si vas al lado opuesto sólo encuentras imbéciles del Partido Republicano, totalmente idiotas. Sus ideas son una bancarrota, no saben de qué hablan, no tienen nada que ofrecer al país".A cuántos políticos mexicanos, del partido que usted quiera, les aplica el último enunciado, sobre todo cuando estamos en los umbrales de una nueva elección presidencial.