Perfiles
ALIANZA DE CRISTAL. No por su transparencia, sino por su fragilidad, está pendiendo de un hilo la alianza de varios grupos en torno a la planilla 152 para la dirigencia local del PRD. Y es que hay varios cuadros importantes del perredismo que se desmarcaron de tal alianza. Se ha dicho que entre los aliados figura la corriente que encabeza el ex alcalde y ex Senador Rafael Melgoza Radillo. Sin embargo, este habría “condicionado” su participación siempre y cuando no surgieran más planillas, pues el también ex secretario de gobierno, último en el periodo de Leonel Godoy, no es de su gusto disputar con otros grupos posiciones políticas. Aunque nadie habla sobre esta situación, desde luego ni el propio Melgoza, varios de los suyos han marcado distancia, incluso, “bajo del agua” le han ofertado apoyo a la planilla 4 que encabeza el arquitecto Martín Torres Causor. Es así que en el perredismo porteño no han dejado espacios para la conciliación posterior, que se habrá de ocupar gane quien gane la dirigencia el 7 de abril. Pero más allá de estas contraposiciones, todo apunta a que la ALIANZA DE CRISTAL se imponga en la elección interna, pero lo peor vendrá después. Es un hecho que la disputa por la dirigencia del perredismo porteño tiene de fondo las candidaturas del 2015. Ahí estriba el principal propósito de los grupos políticos representados en las dos fórmulas que buscan el voto en la elección del 7 de abril próximo. También es un hecho que entre los aliados en torno a la planilla 152 hay otras alianzas y que sus involucrados quisieran mantener “guardaditas” por el momento. Pero usted lector tome sus propias conclusiones de este enredo: en la ALIANZA DE CRISTAL van aliados el grupo del alcalde Arquímides Oseguera, el de la diputada Silvia Estrada, el de Roberto Campos y el del ex alcalde interino Adolfo Tovar. Suponiendo ganen la elección interna, entre los aliados ya está definido el reparto del PRD en sus diferentes cargos, incluyendo el Consejo Político que le tocaría encabezar precisamente al ex alcalde Tovar Ontiveros. Hasta ahí todo parece una alianza bien sustentada, pero al parecer no todo está previsto. Es bien sabido que el grupo que gobierna en la administración está apuntando sus baterías a dos objetivos concretos: una diputación plurinominal o bien, disputar la diputación vía votos, en ese orden de conveniencias. Por su parte, la diputada Silvia Estrada estará buscando disputar la alcaldía o bien, la candidatura a la diputación federal, también según convenga en su momento. Es aquí donde las cosas empezarían a complicarse para los otros grupos, díganse Roberto Campos y Tovar Ontiveros. Es decir, la principal alianza de hoy responde a los intereses del alcalde y de la diputada local, quienes seguirán aliados en la futura contienda, dejando a los otros lo más complicado del proceso: la alcaldía y la diputación local del 2015. Y es que muchos de los perredistas ya anticipan que el sol azteca tendrá serias dificultades para retener la presidencia municipal y el escaño en el congreso local. Lo que sería lo mismo dejar para marianistas, campistas y tovaristas y para los mermados melgosistas que “hagan milagros” para la retención de los otros poderes que implica la lección en paquete: gubernatura, diputación local, diputación federal, presidencia municipal, sindicatura y regidurías. En otras palabras, con la ALIANZA DE CRISTAL se están entregando unos a intereses de otros, se están opacando unos para alumbrar a otros. TODO RONDA SOBRE EL AYUNTAMIENTO. No hay duda tampoco que las posibilidades de que el PRD repita triunfos en este puerto habrá de depender del ánimo que siembre la autoridad actual. No hay que olvidar que pese a los conflictos internos entre los grupos perredistas, el gobierno anterior terminó con buena imagen ante los ciudadanos, y poco o mucho debió ayudar a repetir los triunfos en el 2011. Pero una cosa son los ciudadanos sin partido y otra muy distinta las reacciones del perredismo que no perdona a quienes juzga los traiciona y en esto va en juego en la que yo llamo ALIANZA DE CRISTAL, insisto, por lo frágil de su composición. CLAMAN A DIPUTADA. Más allá de los intereses de grupo, la diputada Silvia Estrada se gana a pulso los aplausos. Antes y después de rendir su informe de labores hace un mes, le dedica esfuerzo y recursos en favor de sectores vulnerables. Lo mismo se le ve en colonias y comunidades rurales entregando apoyos que en reuniones con empresarios, líderes sindicales y con grupos de indígenas del puerto. Su actividad y su forma de comunicarse deja un buen sabor de boca reciclable desde luego. PRI DESINFLADO. El tricolor está urgido no solo de un cambio de dirigencia local, sino de su estructura. En nada se aprecia que el PRI es gobierno estatal y federal. Oficinas olvidadas, sin nadie que haga gestoría y mucho menos trabajo partidista. No hay liderazgos que busquen fortalecer al tricolor. Los que se dicen “cuadros” ahora están en cargos públicos y desde ahí más de uno hace política y hasta presume “ser el bueno” para la alcaldía. Pero también hay voces que pintan otro sendero al interior del PRI. Por ejemplo; que el próximo candidato a la presidencia municipal debe ser un empresario y no un político “busca chambas”. En este momento, a casi dos años de las candidaturas, se menciona al Coordinador de los empresarios del puerto, el ingeniero Benjamín Rodríguez, a quien por cierto, no se le conoce militancia partidista, pero no son pocos los que quieren verlo vestirlo de tres colores. Preguntan priístas, líderes de colonias y jefes de tenencia si alguien ha visto al diputado federal, Rodimiro Barrera. Y es que a muchos se les ha convertido en un fantasma: lo ven venir y de pronto se les desaparece. HASTA LA VISTA.