Perfiles
GANAR GANAR.. Así podría definirse la fórmula alcanzada entre el alcalde y la dirigencia sindical el pasado viernes y avalada de forma unánime por los trabajadores municipales. Aunque sigue el conflicto de fondo,-definir a quien corresponde el pago del IRS-, en principio se logra lo fundamental; no afectar más la prestación de los servicios públicos. Mi modesto reconocimiento a las dos partes porque además, se dejan fuera del alegato un emplazamiento a huelga que abrazaba las diferencias. Con el acuerdo gana la administración en cuanto a que se frenan las marchas y platones que restaban fuerza política al jefe de la comuna. Ganan los dirigentes sindicales porque recuperan el diálogo con la autoridad, ganan los trabajadores porque se suspende la aplicación del descuento de impuestos y gana la sociedad entera porque se retoma la tranquilidad que significa recibir los servicios básicos. En resumen, ganamos todos porque todos estamos al centro de lo que hacen o dejan de hacer autoridades y trabajadores al servicio de la administración. Ciertamente la definición del problema será resuelto por una autoridad superior y por ahora queda en el aire la incertidumbre de lo que resuelvan el Tribunal. Pero lo saludable de este arreglo “temporal” es que sea cual sea el veredicto, la sociedad queda a salvo de perjuicios. Es decir, que sí se determina que es obligatorio que la autoridad absorber el ISR de sus trabajadores, pues los cubre y punto. Si el resolutivo establece que lo deben cubrir los trabajadores, pues se aplicará el descuento y punto. Insisto en reiterar que entre los paros, marchas y plantones, no está en discusión lo que pueda resolver el Tribunal. Lo que estaba haciendo mayor daño era el desencuentro entre las dos partes. El sometimiento a la ley no estaba y no debe estar a negociación, pero se venía demostrando falta de voluntad y disposición entre las dos partes. Por supuesto que sí en este caso el resolutivo fuera en contra la administración, será un fuerte golpe a las finanzas públicas porque según cálculos oficiales, el ISR representa casi diez millones de pesos. El gobierno ha dicho que este año repetirá con la suma de 13 millones de pesos para obra pública, monto realmente insignificante para hacer frente a las necesidades y rezagos. Imaginemos un resolutivo a favor del gobierno en este asunto del ISR. Esos diez millones de pesos destinados al pago de impuestos fortalecerán el debilitado programa de obras para este 2013. Que eso ocurra y que se cumpla al pie de la letra corresponde a todos los miembros del gobierno local. Reitero, estamos ante un supuesto, pero la sociedad debe estar informada del final que tenga este asunto momentáneamente superado. Hay que tomar en cuenta también que ya está en puerta la revisión del Contrato Colectivo, y de nuevo surten los efectos de la entereza de las partes por ajustarse a logros de acuerdo a las circunstancias económicas de la administración evitando posturas radicales para no llegar a la suspensión de actividades. El mérito será de los principales involucrados. Ganar ganar podría ser fórmula y receta para alcanzar acuerdos sobre las diferencias en todo y entre todos. Ganar ganar está a la mano de personas, grupos, políticos y partidos. Desde el ciudadano común que aborda el transporte colectivo y saluda a quienes encuentra. ¿ALIADOS Y COMPLICES? Presumen que en el PRD se alcanzó una alianza entre la mayoría de tribus perredistas, lo que sí es motivo de que se presuma. No es poca cosa que las principales corrientes regularmente encontradas alcancen el consenso con miras a la dirigencia municipal. Se dice que “arquimidistas”, “silvistas”, “marianistas”, “melgosistas” y “tovaristas” han dejado de lado los intereses de sus respectivos grupos poniendo como prioridad el rescate y fortalecimiento del PRD. Y ve usted qué manera el acomodo de las fuerzas perredistas porteñas reflejado ese interés en el acomodo de la planilla “de unidad”: para el grupo del alcalde la presidencia del partido, para la diputada Silvia Estrada la secretaría general, para marianistas y melgosistas la secretaría de finanzas y de organización y otra posición más para el grupo de Adolfo Tovar. Y así el reparto de carteras con el resto de los grupos que dicen suman ocho y posiblemente hasta diez. Sin embargo, las propuestas de cada grupo parecen no agradar a todos. Ejemplo: el alcalde manda como presidenta del partido a una mujer de nombre Araceli Mata Camacho, muy su allegada pero desconocida entre los perredistas y sin experiencia alguna en el terreno que habrá de pisar, si es que la sostienen. La diputada estaría poniendo de secretario general a Edgar Castro, actual suplente del jefe de Tenencia de las Guacamayas. Por cuanto al resto de propuestas, ni siquiera se han dado a conocer entre los grupos aliados. Lo cierto es que se está desnudando la cruda realidad: no hay liderazgos ni siquiera personajes que sean imán entre las bases. Pero el mayor problema es que el método asumido solo garantiza tener como dirigentes a incondicionales de quienes los pusieron. De quedar una dirigencia bajo ese acomodo de los grupos, lejos de un liderazgo común habrán armado un entrenamiento para novatos de boxeo con entrenadores a distancia. OTRA OPCION. Aunque lo minimizan, el arquitecto Martín Torres Causor dice que registrará una segunda planilla con su sello y firma. Allegados suyos aceptan fueron invitados a sumarse con el resto pero no aceptan los términos “porque no hay fondo ni forma” en el proyecto. Si bien dicen estar conscientes de pocas posibilidades de ganar la votación contra la una alianza descrita, se conforman con darle “sabor y sentido” a la contienda. Al final de cuentas, por un lado las fuerzas más fuertes del perredismo lograron un consenso, pero una segunda opción obligará a la elección abierta y de aquí al mes de abril puede haber desamarre de tratos. El PRD parece tener todo casi resuelto, pero ese casi se puede convertir en una desbandada de acuerdos.