Perfiles
Parece que las denuncias del síndico y los seis regidores sobre supuestos malos manejos de los dineros públicos por parte del alcalde quedará en un mero escándalo público. Reitero que el verdadero problema no son los números que según no cuadran. El problema son revanchas y malos entendimientos políticos entre los grupos del PRD que tienen el poder. El problema entre grupos perredistas viene desde las precampañas. Desde las precampañas y luego la campaña unos apoyaron a Manuel Barreras y otros al ex diputado Arquímides. Esas diferencias no han sido superadas y son los mismos antagonistas. Tenemos entonces que desde el inicio de la administración se vienen dando estos choques entre grupos perredistas. Ya en el poder, el alcalde puso de su lado a los cuatro ediles del PRI, al solitario del PAN y tres del PRD, incondicionales de siempre. Con ellos hizo mayoría y tanto Daniel Barragán como Leopoldo Farías, hoy contrarios al alcalde, dijeron portarse fieles al poder “por institucionales”. Mentían los ediles tricolores. Estaban del lado del presidente porque así les convenía y porque tuvieron la oferta de disponer de 15 plazas para cada uno. A los “contras” del PRD la oferta fue de 7 puestos por ocupar. Llegaron los recortes de personal y a los ediles priístas les rasuraron 8 puestos y luego el número fue a menos. Fue esto lo que hizo cambiar a Leopoldo Farías y a Daniel Barragán, que fueron recibidos con gusto y con los brazos abiertos de los que sí eran y han sido contrarios al presidente. El grupo se compuso de 7 posiciones contra 7 que suman el alcalde y los suyos. Ahí está el empate en las votaciones de cabildo, pero la ley le da al presidente el desempate y les gana de “panzazo”. De un lado y otro falta uno para tener mayoría segura. El paso siguiente es que muy pronto uno de los que tiene el alcalde se pase del otro lado, o bien, uno del otro lado se regrese, y en ambos lados hay un punto débil. María Ríos podría recibir la instrucción de Artemio Yáñez para que se cruce de bando o Daniel Barragán puede regresar si prospera una nueva oferta. Pero no pasará nada extraordinario. Hay quienes mal interpretaron el “escándalo” y hasta anunciaban la caída del presidente Arquímides. No pasará nada. No por el momento. El problema es el acomodo de cifras y el reparto de los beneficios que otorga estar en el poder. No es fácil la caída de un presidente municipal. No es tampoco conveniente para el grupo y el partido en el poder. En cuanto unos le lanzan piedras al gobernante, otros tantos saldrán en su defensa y el conflicto se traslada a otras esferas, y en otras esferas se resuelve con acuerdos muy ajenos a la problemática que se reclama. Se escuchó al ex alcalde David Zamudio anticipar la salida de Arquímides Oseguera. Desubicado el ex presidente en sus apreciaciones. El actual presidente podrá no tener capacidad para hacer un buen gobierno, podrá también no cumplir sus compromisos, podrá no pagar sueldos a sus empleados y funcionarios, pero no por todo eso será quitado del poder. Puede que no se estén haciendo obras en el municipio, puede incluso que haya malos manejos a los recursos públicos y tampoco habrá de pasar nada. ¿Por qué? Sencillamente porque no existen poderes absolutos ni verdades absolutas. Partiendo de que las acusaciones van arropadas por ánimos revanchistas y porque los chantajes políticos han estado al día de un lado y otro. Pero hay una razón fundamental por la que no pasará nada tras los escándalos recientes: no existe un solo signo de ingobernabilidad en el municipio. Puede haber del diario manotazos y pataleos en los medios de comunicación, pueden llegar incluso denuncias concretas al congreso y las Auditorías, pero una o varias acusaciones no se dan por ciertas sin la obligada y necesaria investigación. Por eso creo que los opositores al alcalde deben ser mucho más inteligentes al asumir su responsabilidad al interior del gobierno. Eso de estar midiendo fuerzas no los hace más fuertes a unos ni más débiles a otros. Es decir, no le conviene ni a la administración ni al municipio porque lejos de atender y enfrentar la problemática, pierden el tiempo en estériles acusaciones que de ante mano saben que un día son la nota, pero al otro día la nota será distinta. Lo que unos y otros debieran hacer es sentarse a dialogar, desahogar sus diferencias y prometerse unos a otros enfrentar las crisis que ellos han agravado desde que todos juntos llegaron al poder. Está administración puede pasar a la historia como la peor o la mejor, pero su curso no está en las manos de una sola persona ni de un solo grupo. PRIMER INFORME. El alcalde ya tiene fecha para rendir su Primer Informe de gobierno. Será nada menos que el mismo día y a la misma hora en que Enrique Peña Nieto rinda protesta como presidente de la República. Sin embargo, dice el alcalde que aceptaría cambiar la fecha de su informe si le llegara invitación para estar en el evento de Peña Nieto. ¿Y si no? De no ser invitado el alcalde, habrá eventos paralelos. Pa-ra-lelos. Así que más vale que el equipo Peñista invite al presidente porteño, porque de lo contrario le puede hacer sombra. Se antoja que este presidente municipal tiene prisa para rendir su primer informe de labores. Casi todos buscaban que el informe se diera dentro de los tiempos de las posadas, es decir, del diez de diciembre en adelante. Pareciera que esta prisa lleva mensaje, no se sabe qué ni para quienes. ¿SE HUNDE ARCELOR MITTAL? Aumentan las especulaciones sobre el incierto futuro inmediato de la extranjera ArcelorMittal. La ex Sicartsa está pasando por el peor momento de su historia, afirman fuentes muy bien enteradas. Mittal tiene con nervios de punta a muchos proveedores a los que dejó comprar productos refaccionarios desde hace varios meses. Pero no solo eso. La firma extranjera tiene en puerta reajustes de personal y la medida puede alcanzar a sindicalizados. La producción de acero, sobre todo en los productos llamados largos, varilla y alambrón, están en los límites de lo mínimo. Tampoco la producción de planchón pasa por buen momento y el mercado del acero se comprime día mes con mes por la fuerza de la competencia. La ex Sicartsa sin embargo sigue siendo la mejor planta del consorcio ArcelorMittal, aseguran los que saben. La más competitiva y la más barata en gastos, pero ya no da lo suficiente para sostener a un grupo que se compone de plantas viejas, caras e improductivas que tiene Mittal en varios puntos del universo. Es decir, la ex paraestatal está siendo utilizada por sus dueños extranjeros para hacer subsidiar a otras en el extranjero. Eso causa daños irreversibles a la economía de la ex Sicartsa y afirman las mismas voces que los Mittal están considerando su venta. Que los actuales dueños extranjeros tienen dos opciones: venden o se agregan socios que le inyecten dinero fresco. En el caso de la ex Sicartsa, hubo variantes en el interés de los actuales dueños extranjeros. Ya no es su prioridad la producción de acero. Ahora le apuestan a la explotación de minerales y para ello han separado las minas conocidas como “Las Truchas” pariendo una nueva empresa. Es decir, ahora se auto venden o auto compran el mineral. Quien se asocie o compre la ex Sicartsa tendrá que pagar por separado el suministro del mineral. De entrada los Mittal le ponen precio a los minerales y se los auto venden o auto compran al precio que a sus intereses convenga. Pero no solo eso. Ahora las minas se convierten en verdaderas minas de oro sobra las que podrán contratar más deudas en dólares empeñando los recursos que no son de ellos pero que nada les impide usufructuarlos como propios. El gobierno les dio manga ancha para aumentar sus gastos pasando las finanzas de un bolsillo al otro sin importar el daño irreversible al recurso no renovable. El despilfarro del consorcio extranjero acumula una deuda de 24 mil millones de dólares. ¿Cuánto de este monto le asignan a la ex paraestatal Sicartsa? Los Mittal han saqueado a los mexicanos, se han hinchado las bolsas con dinero sin contratar un solo compromiso social con el municipio y su gente. Pregunto a las fuentes porque no los Mittal no cierran las improductivas acereras, algunas ubicadas en el vecino país del norte y otras más en Trinidad y Tobago. La respuesta es simple: los gobiernos de esos países no son como el nuestro. Allá los obligan a generar fuentes de trabajo y pagar los altos impuestos a todos los niveles de autoridad. Aquí los Mittal han hecho de las suyas como si el municipio, el estado y el país mismo fueran parte de sus activos. Opinan los que saben que las autoridades debieran ser firmes ante los desplantes y abusos del consorcio extranjero. Deben obligarlos a que cumplan con las normas ambientales, que paguen los impuestos, y que reinviertan en el país una parte de sus ganancias. La firma Mittal logró hacerse de muchas empresas en el extranjero gracias a las jugosas ganancias que les ha generado la ex Sicartsa. Compraban empresas en remate como chatarra, les hicieron producir y de nuevo multiplicaron sus utilidades mientras que en este puerto los Mittal han sido de lo más tacaño con todo mundo. Ya es tiempo que los gobiernos asuman su responsabilidad y que obliguen de una vez a que se transparente este jugoso negocio de unos cuantos en perjuicio de la mayoría. HASTA LA VISTA