Perfiles
SIN CAMBIOS TODA VA PEOR… En cualquier hazaña, lograda o malograda, lo normal es que los políticos tendieran a cambiar, sus formas, sus maneras, sus estrategias y su desempeño casi global. Cuando eso no ocurre, ganadas o perdidas las batallas, de manera “natural” llegan las confrontaciones al interior de los grupos y entre los grupos y se reflejan las distancias entre los partidos y aterrizan en mayores sacrificios a la sociedad, sea o no sea parte del “enjuague” político. ¿Y a que viene todo esto? A que eso está pasando entre los grupos políticos dominantes del PRD en la escena nacional y muy concretamente en la arena estatal. Andrés Manuel López Obrador no cambió jamás pese a dos derrotas seguidas, y no dejó tampoco que cambiara el PRD, su partido inicial como “izquierdista” y hoy que se aleja del Sol Azteca, deja al perredismo confundido, y sobre todo desconfiado de los pasos a seguir. En Michoacán el perredismo está igual de confundido y confrontado sin que en este caso López Obrador tenga mayor culpa. Aquí el problema es mucho más grave porque una administración perredista, o un grupo de perredistas al frente de la administración, hicieron magia con los recursos, destrozaron las fuerzas del partido que los llevó al poder y dejaron a toda una sociedad atada de pies y manos. Pero he aquí que no cambian ni los responsables del desastre ni las cúpulas del PRD que los solapó. Ahí está el origen de las fracturas del perredismo michoacano. Ahí están los responsables reteniendo los hilos del poder partidista sin ver ni escuchar los tambores y clamores que a diario les llaman no a la rendición de cuentas, sino a liberar al partido del que se aferra como salvavidas el grupo dominante. Es por eso que las otras fuerzas del perredismo se están abriendo camino construyendo vías alternas para liberarse de las ataduras “godoyistas”, término más concreto. Está el caso del ex secretario de gobierno y hoy coordinador de los diputados perredistas en el congreso local. Los mismos legisladores aztequistas desnudan el papel que está jugando Calderón Torreblanca y coinciden que se porta y se comporta como si aún fuera el Secretario de Gobierno y Godoy fuera el gobernador. Las “vías alternas” que construyen la mayoría de los diputados perredistas no es otra cosa que dejar de lado a Torreblanca a quien ya no le hacen mucho caso y le anticipan mal final en su cometido de coordinador. Esta semana que inicia será ejemplo de lo anterior en la aprobación de la reestructuración de la deuda que está urgiendo el ejecutivo estatal y de lo que están conscientes y convencidos casi todos los legisladores. El PRD como tal está pasando por situación parecida. Casi todos los grupos, menos el Moduc por supuesto, demandan la salida de los liderazgos perredistas desde el estatal hacia abajo. Y pensaron que los habría, pero ahora les dicen que será hasta el 2014 y solo habrá cambios en consejeros estatales y nacionales. Se reprimen los ánimos, pero se genera el desánimo. Y algo muy parecido ocurre en este puerto tanto en el PRD como en el gobierno con ese sello partidista. Hay un divorcio total entre ambos, hay un pleito que no han podido y no podrán superar entre dirigencia y el grupo que gobierna el municipio. Un PRD con oficinas cerradas por falta de energía eléctrica y sin línea telefónica. En lo que va del actual gobierno ni alcalde ni sus funcionarios, se supone todos perredistas, no han cubierto un solo peso de cuotas al partido. Es decir, el corte de luz y de teléfono es producto de que está cortada toda comunicación entre los que gobiernan y el partido que los llevó al poder. Y como siempre ocurre en estos comportamientos políticos, las cosas se agravan y justamente esa Olla Exprés está por explotar al interior de la administración municipal. Totalmente deteriorada la relación entre alcalde y funcionarios. No reciben sus pagos quincenales, han sido degradados a “eventuales”, pero eso sí, todos con la responsabilidad legal que los cargos les implican. Y lo último, lo ocurrido el pasado viernes hizo vomitar a los funcionarios, de arriba y de abajo y aunque a espaldas, se desahogaron bien y bonito de lo que sienten por su jefe el alcalde. ¿Se dará cuenta el presidente la animadversión que le tienen sus colaboradores directos? ¿Aceptará el alcalde que ese sentir se lo ha ganado poco a poco pero tan rápido en 8 meses y medio de gobierno? Puede sonar exagerado pero la palabra “terrorismo laboral” está saliendo más y más veces de la boca de funcionarios que no descartan acciones concretas para desnudar públicamente lo que ocurre en el seno de la autoridad. Y lo más peor, no cambian, al contrario, parecen más convencidos en que se conducen por el camino correcto y que los equivocados son todos los que piensan diferente. Dos preguntas: ¿Cuánto se recabó en la venta de antojitos de la noche del Grito y cuya vendimia fue obligada por la alcaldía para funcionarios y empleados sin devolución de lo que invirtieron? ¿Cuántos desoyeron la instrucción y de verdad habrá sanciones para ellos? Suena a un reto entre las partes. CHUSCA CONTRADICCION: Los obligan bajo amenazas para festejar el Grito de Independencia que nos diera Patria y Libertad. HASTA LA VISTA